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«La mitad de su belleza era su extraña manera de pensar».
Tanjiro se sentía nervioso.
Mucho.
Zenitsu iba a entrar en su casa.
Zenitsu quien tiene millones de preguntas, que es curioso hasta decir basta, que seguramente quiera saber más de lo que debe.
Y todos los sirvientes habían recibido órdenes de no tratarlo como si fuese uno de los invitados que venían a veces. Porque Zenitsu no era otro narcotraficante, no era un vendedor de armas, no era alguien de esos bajos mundos.
-Tranquilo, seguro que todo sale bien-Le ánimo Mitsuri mientras iba a abrir la puerta.
-Sí...
Vio como Zenitsu saludaba a Mitsuri y le dedicaba una sonrisa, después ambos caminaban hacia donde estaba él, en la puerta de la entrada. Movió sus manos al sentir otra vez aquel cosquilleo.
-Bueno, yo voy a seguir con mis cosas-Se despidió la adulta
-Tanjiro...-Dijo colocando sus manos sobre sus hombros y tirando para que sus rosas estuvieran más cerca-¡Tu casa es enorme!
-Claro...Es que no es una casa, es una mansión mansión-Aclaro con inocencia.
Tanjiro se fijó en la pequeña bolsa que llevaba en su mano, donde seguramente estaría su bañado.
-¿Quieres ver la casa primero o vamos ya al jacuzzi?
-Jacuzzi-El pelirrojo asintió y mentalmente le dio gracias a Dios.
Tanjiro lo llevó al baño, para que se cambiase, ya que él ya llevaba su bañador puesto, una vez que el rubio salió Tanjiro trago, su piel se veía blanca, como si fuese porcelana y sinceramente quiso saber si también era igual de suave.
Después lo llevo hacia la puerta que había justo enfrente, una vez dentro Zenitsu abrió los ojos y estos adquirieron un brillo como si fuese el mismo sol, el baño era enorme, de unos colores dorados y blancos, que te endulzaban la vista y te hacían sentir la persona más millonaria del mundo, aunque eso no fuese tu casa el jacuzzi estaba en el centro, el olor que había era agradable. ¿Vainilla?¿Fresa quizás?. Y Zenitsu tardó dos segundos en dejar el móvil en el poyete y meterse dentro.
Él se quitó la camiseta y la dejo encima de el lavamanos, después se quitó las chanclas y se acercó pero se detuvo cuando la voz de Zenitsu se volvió a escuchar.
-Quiero ser rico, solo para tener un baño así-Dijo mirando a Tanjiro y sin poder evitarlo se fijó otra vez en esas cicatrices-¿Como te hicistes está cicatriz?-Y apoyo sus brazos en el filo de la bañera, para después estirar una de sus manos y tocar una cicatriz en su estómago, cosa que le provocó a Tanjiro un escalofrío y que la piel se le pusiese de gallina.
-Oh...-Se quedó en silencio.
Zenitsu sintió la culpa golpearlo como un látigo. Soy un bocazas.
-S-si no quieres contarmelo no pasa nada...
-Oh...No tranquilo, está bien-Zenitsu estiró su mano un poco más y agarró la suya, después tiró suavemente para que él entrase en el Jacuzzi y se sentase junto a él quedando el uno en frente del otro
-Fue...Fue en una huída...Yo estaba-
Carraspeo a garganta-Disparando a los hombres que me perseguían, no me di cuenta de que otra persona se me hacercaba por la espalda....Me di cuenta tarde y me apuñalaron, por suerte no llego a profundizar lo suficiente, pero si no hubiesen llegado los demás creo que ahora mismo estaría muerto.
-S-se que quizás suena tonta mi pregunta pero...¿Siempre estás en tensión?
-No....Yo....se cuándo debo estar en tensión, se que debería estar siempre alerta, pero sé que también hay gente cuidandome las espaldas...por eso intento estar...ser alguien normal.
-Entiendo...-Estiró su mano acariciando otra cicatriz en su hombro-¿Y esta?
-No recuerdo muy bien como pero...Creo que fue saltando a través de una ventana, en una huída.
Zenitsu después de unos segundos se mueve para envolverlo en sus brazos, acercándole a su cálido y suave cuerpo, cosa que le acelera el pulso a Tanjiro, el rubio tímidamente se mueve para sentarse a horcajadas sobre el
-¿Zenitsu?
-Hablame de tí...-Susurra contra el hueco de su cuello mientras recarga su cabeza en su hombro.
-¿De mí?
-Sí...
-Oh...Pues...no se, me gustan los animales, me gusta mucho la comida de Rengoku...
-¿Rengoku?
-Es el cocinero que lleva aquí desde hace ya muuuuucho tiempo-Zenitsu asintió. Las manos de Tanjiro abrazaron su cintura-También me gusta sacar a pasear a los perros, me hace sentir también normal, me gusta leer...Aunque creo que eso ya lo sabes, a veces me gustaría escribir un libro.
-Yo lo leería...
-Tambien me gusta mucho el olor a vainilla, me gustaría ir otra vez a la playa donde iba cuando era pequeño...Pero es demasiado riesgoso.
-¿Tú padre es muy estricto?
-Sí...Pero creo que es muy permisivo en varias cosas....Creo que intenta dejarme ser libre todo lo posible.
-¿Como era tu madre antes de...Bueno ya sabes
-Era...Perfecta.
-Nadie es perfecto
-Ella lo era...Lo juro, la esposa perfecta, la madre perfecta, la asesina perfecta...
-Mmm-Se acurrucó mejor-¿Le tienes miedo a tu madre?-El silencio se hizo
-Sí...Ella solo quiere hacer daño a mí padre...
-¿Por qué?
-Porque el padre de mi padre mató a su padre....
-¿Tu abuelo mató a su abuelo?
-Sí
-Entonces el padre de mi madre decidió planear la venganza perfecta...Tuvo una hija y la doctrinó con puro odio hacia mí abuelo y toda esa rama familiar, la entrenó para ser mejor que nadie, consiguió enamorar a mi padre, tenerme a mí y cuando yo fui lo suficientemente consciente...Todo se llenó de sangre a mi alrededor....Mi madre intenta matarme
>>La misma mujer que me contaba cuentos para poder dormir...Intentó apuñalarme con una daga, hace dos años...intentó asfixiarme, me puntó con una pistola a la cabeza, torturó a mi padre delante mía...No solo para que mí padre sufriese con su dolor físico, sino también viéndome llorar a mí...
-¿Tu madre sería capaz de matar a tu padre?-Tanjiro soltó una suave risa
-No, puede intentarlo pero no lograrlo
-¿Y entonces por qué tu padre no mata a tu madre y acaba con todo esto?
-Porque mi madre tampoco es alguien fácil de matar.
-¿Odias a tu madre?
-Sí...-Zenitsu se reincorporó hacia atrás e hizo que sus miradas se ha encontraran
Tanjiro se podría considerar una persona que tiene los ojos únicos, son dos rubis, son dos piedras preciosas que merecían brillar de la mejor manera posible.
Cerca...
Estaban muy cerca...
Los besos son una forma única que tenemos los seres humanos para expresar amor, deseo, pasión, apoyo y un sin fin de emociones.
Entonces la distancia se vuelve nula entre ambos, las manos de Zenitsu se colocan sobre sus mejillas, se inclina un poco más hacia él, cerrando sus dorados ojos cuando sus labios se encuentran en un suave beso, entonces una de sus manos se desliza hasta su nuca, enterrando sus dedos en aquellas hebras rojizas.
Tanjiro siente un escalofrío ante el suave toque de esos finos dedos y sus manos no pueden evitar acariciar su cintura, provocando un pequeño temblor en el cuerpo contrario.
Los labios de Zenitsu se mueven sobre los suyos, ahogándolo, mareando lo y haciendo que las cosquillas en su estómago se intensifiquen a través de todo su cuerpo cuando. Tanjiro se siente en un enorme desierto donde el único agua que le cae en los labios es la que Zenitsu le proporciona.
Al separarse se escucha la temblorosa voz de Zenitsu
-Lo siento...-Y rápidamente se baja de sus piernas, guardando una distancia prudencial.
Se siente tan avergonzado en estos momentos que lo único que quiere es meter la cabeza debajo del agua y no salir.
-No lo sientas-Respondió Tanjiro
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