Especial 4
Aquí nuestro último especial nooooooooo, y de una de mis parejas favoritas de todo el mundo coreano ¡Aunque me digan que el changlix está muerto aquí sigo!
Changbin terminó de hacer la planificación del trabajo que dejaría a sus empleados para cuando él se tome vacaciones, aun quedaban un par de detalles pero pronto sería libre.
Bajó las escaleras hasta la sala y se sorprendió de ver a Felix tirado en medio de la alfombra con los ojos cerrados.
-Papi, papi- Su pequeña hermosa llegó a hablarle con voz chillona- Mami esta desmayado.
-¿Cómo dices? - Actuó preocupado, obviamente su omega no estaba desmayado porque lo podía ver sonreír.
-¡Si! Se comió la manzana envena... envenda... Envenenada- Le costó decir la palabra tan difícil.
-¡¿Qué?! - Corrió hasta sentarse junto al cuerpo inerte de su esposo- ¡Oh mi Felix! ¿Qué haré sin ti?
Podía ver como Felix se quería reír fuerte.
-¡Lo tiene que besar un príncipe! - Dijo su hijita subiéndose en el sofá para mirar todo desde un mejor ángulo.
-Oh no ¿De dónde sacamos un príncipe? Yo solo conozco a mi pequeña princesa.
-¡Tú eres!
-Yo no soy un príncipe.
-Eres el príncipe de mamá- Ella apuntó a Lix.
A diferencia de los hijos de sus amigos que odiaban o les daba asco ver a sus padres besarse o ser cariñosos, su hija amaba ver a sus papás demostrarse cariño.
Y a ellos también, sentían que la tenían viviendo en una burbuja cálida de amor.
-¡Beso! - Ella gritó.
ChangBin asintió a la orden.
Ella tenía sus ojitos bien abiertos.
El alfa de a poco se acercó al rostro de Felix, sonrió divertido por un segundo hasta que finalmente junto sus labios en un beso sencillo.
Felix de a poco abrió los ojos y ellos se separaron.
-Mami despertó- Su hijita saltó en el sillón alegre y Felix se abrazó a él.
-Gracias príncipe- Su omega le dio un beso en la mejilla.
Él iba a decir algo más pero Felix interrumpió diciendo que ya era hora de regar las flores y luego la comida de Ky.
Su esposo y su hija eran super unidos, hacían todo juntos, jardinería, pastelería, moda, juegos, películas.
Y Changbin era su eterno esclavo.
Pero no se quejaba, amaba consentirlos porque ver sus rostros de alegría le daba energías para vivir mil vidas.
Los días pasaban tranquilos en la familia Seo, Felix a veces tenía turno en la pastería y el alfa cuidaba a su hija, Changbin ahora trabajaba sólo desde casa haciendo planos y planificaciones por lo que esos días se pasaban los tres en casa.
ChangBin se supone iba a tomar vacaciones pero Felix estaba notando que le costaba trabajo despegarse del teléfono.
No le dio mucha importancia a eso, él era un hombre que había trabajado desde los once años y sería difícil quitarse las costumbres de trabajar todo el tiempo.
Pero un día pasó algo que jamás antes había sucedido.
-Papi tiene las manos con chocolate- Kyla se rió, porque por primera vez era ChangBin quien hacía dulces con ella y era un desastre.
-Mi niña, papi no sirve para esto ¿No quieres que mejor te construya una casita de tu tamaño en el patio? - Ofreció.
-Si, pero primero chocolate.
Felix desde su puesto veía todo con cara divertida cuando sintió el celular de ChangBin sonar ante la llegada de un mensaje.
-Binnie sonó tu móvil, te leeré el mensaje porque quizás es imp-
-¡No! - ChangBin gritó y le arrebató el aparato de las manos dejándolo mudo.
Solo se miraron un segundo en silencio.
ChangBin jamás le había hecho eso, y no es que Felix no respete su privacidad pero el alfa todo el tiempo le pedía que lea sus mensajes, ya era costumbre.
Con lentitud se puso de pie y se alejó hasta llegar a su habitación donde se tiró a la cama sin saber que hacer.
Quizás estaba pensando demasiado, llamaría a Chan.
-Hola Lixie ¿Cómo estás?
-Bien ¿y ustedes?
-Bien, cansado- Chan ya tenía un hijo grande, no como ellos- Supe que tienes vecinos nuevos.
-Así es, una pareja joven - Se habían mudado hace poquito a la casa de al lado de la suya- La chica es una omega encantadora, he conversado con ella.
-¿Y qué tal? ¿Algún chisme?.
Cuando Chan preguntó eso a Felix se ve vino una idea a la cabecita.
-Uh, si, bueno ella... Me dice que su alfa está extraño.
-¿Cómo extraño?
-Es que se tomará vacaciones pero aún así sigue ocupado, le puso contraseña a su celular por primera ven en todos sus años y no le deja leer los mensajes- Esperaba que su amigo no se dé cuenta que hablaba de él.
-¡Ah es que es obvio! - Chan gritó sorprendido- La está engañando.
Eso le cayó como un balde de agua fría.
¿Engañandolo?
ChangBin ya ¿no lo amaba más?
-Puede ser... Adiós- Le cortó a Chan sin más.
¿Sería posible?
No, Binnie jamás haría eso, incluso si fuera tentador ChangBin era un hombre de una sola línea.
Pero eso no significaba que no pudiera dejar de amarlo.
No sabe cuánto tiempo se la pasó en su cama solo pensando, quizás fueron horas.
Incluso ya la hora de dormir había llegado para su hija y él no fue capaz de ir a contarle su cuento aunque seguro su esposo lo hizo.
Se metió a la ducha con la intención de despejarse y sólo concluyó una cosa.
Si no lo oía del mismo ChangBin entonces no existía.
Cubrió su cuerpo con la toalla y salió encontrándose de frente con su alfa.
-Felix ¿Podemos hablar...
¡PELIGRO!
Antes que pudiera decir otra cosa Felix dejó caer su toalla y simplemente saltó desnudo y mojado sobre ChangBin.
Juntó sus bocas en un beso desesperado que por supuesto terminó en ellos dos revolcándose y haciendo el amor.
-Oye bebé dime por-
-Cállate- Nuevamente lo besó y comenzó a frotarse a él para volver a tener sexo.
Ese círculo terminó por repetirse cuatro veces, ChangBin no se quejaba, pero no entendía por qué ni de dónde sacaba Felix la energía para continuar saltando sobre él una y otra y otra vez.
Si su voz era grave, para cuando terminó la cuarta vez ya su garganta estaba arruinada de tanto gemir, jadear y reprimir gritos.
Ahora su bebito estaba envuelto en el cubrecamas y sólo podía verse su carita adormilada, él por otra parte solo estaba tapado de la cintura hacia abajo con la sabana.
-¿Felix? - Lo llamó.
El omega abrió los ojos y parecía que le iba a saltar encima una vez más pero ChangBin fue más rápido y le cubrió la boca.
Lo acomodó en sus brazos y le preguntó
-¿Qué sucede? Estás extraño, Felix ¿Por qué te portas así? - Una idea cruzó su cabeza, le hizo latir el corazón y oler su cuello - ¿Acaso estas embarazado de nuevo?
Feliz negó con su cabeza.
Oh, bueno, que pena.
-¿Entonces me dirás por qué te portas como un loco? - ChangBin peinó los cabellos de su esposo.
No esperó ver como Felix explotaba en llanto, ChangBin se preocupó demasiado y empezó a desesperarse.
-Por favor mi vida, mi amor, dime qué sucede ¿Estás enfermo? ¿Estás herido? - Le dolía el alma pensar que Felix estuviera sufriendo y él sin saber por qué.
-No quiero que lo digas... - Lloró en su cuello.
-¿Qué cosa?
-No quiero que digas que ya no me quieres o que conociste a otra persona, estás actuando tan raro y yo-yo... ¡No quiero saber porqué es!
De sus brillantes ojos como estrellas caían las lágrimas más dulces, e innecesarias.
¿Felix pensaba que él tenía un amante?
¿Pensaba que no lo amaba más?
-¿Por qué creerías eso Felix?
-Porque te comportas diferente, no me dejas usar tu teléfono y estás metido en el estudio cuando habías dicho que tomarías vacaciones- Felix se aferró a él como un koala- Por favor no digas que ya no me quieres ChangBin. No sé que será de mi sin ti.
Oh mierda.
Claro qué el había estado actuando raro, pues si ocultaba algo.
¡Pero no era nada como eso!
-Mi amor, tu sabes que eres mi vida, tu y nuestra pequeña princesa son todo para mi- Su corazón dolió- Jamás podría amar a alguien más, jamás podría dejar de amar todo de ti ¿Cómo puedes creer eso?
-Es que, puede ser, yo no soy tan bueno y, digo, te atrapaste conmigo cuando tenías solo dieciocho años- Felix evitó su mirada- Quizás ya no me amas, hay muchas personas mejores.
-Felix mírame, mírame a los ojos- El omega obedeció- De lo único que podría arrepentirme es de no haberte conocido a los quince años ¡O antes! ¡O desde siempre! Te amo desde el primer momento que me diste ese plato de comida entre los barrotes y lo haré hasta que mis huesos sean polvo. No pienses cosas que no son, tú eres la mejor persona que he conocido y te amo jodidamente tanto.
Felix continuaba llorando mientras lo oía.
-También yo Binnie, tu y nuestra florcita son mi vida y te amo mucho- Le dio besos por toda la cara- Tenía mucho miedo de que ya no me quisieras.
ChangBin besó su hombro, su clavícula, su cuello donde se topo con aquella cadena de plata que hace tanto le obsequio y Felix jamás se había quitado, besó sus mejillas y sus labios.
-¿Entonces Binnie por qué estabas siendo raro? - Preguntó su bebé con un puchero.
-Porque arrendé una casa rodante para irnos los tres a recorrer algunas ciudades y pueblos- Confesó- Quería que fuera una total sorpresa así que estaba planeando todo en secreto, pero me salió mal.
-¿Oh? ¿Es así? Suena encantador- Félix volvió a estar triste- Lamento haber arruinado tu sorpresa ¡Soy el peor!
-No es así, también es mi culpa, actúe demasiado sospechoso y eso te asustó- ChangBin puso la nariz en el cuello de Felix y aspiró.
Amaba el olor del amor de su vida.
-Lamento haber hecho este escándalo- Se mordió el labio.
-Da igual, aunque si estuviste algo desatado- ChangBin se rió de él - No podía decir una palabra sin que me saltes encima.
-¡No quería que hablaras y dijeras algo que no quería escuchar! - Se defendió el omega.
-No sé de dónde sacaste fuerzas - No podía parar de reír, ahora la situación había dado un giro- Incluso me decías ¡Cállate! Cuando iba a hablar.
-¡Binnie malo! - Felix se quejó pero también estaba divertido- Yo no oí que te quejaras.
-Y no haré nunca mi angelito, yo nunca te negaría el tener sexo.
-Se dice hacer el amor, bruto- Felix le dio un beso en la nariz- Además también fuiste salvaje, mira, tengo tus dedos marcados en la cadera.
Así era, en la piel de la cadera de Felix podían verse marcas de dedos de tan fuerte que ChangBin lo había agarrado.
-Dios mío bebé lo lamento- Se preocupó, el nunca lastimaría a Felix.
-No importa, no duelen- Se pasó la mano por la piel- Es como una marca de guerra ¡Si!
-En ese caso... ¿Debería hacerte unas cuantas más? - Lo pegó a su cuerpo con fuerza.
-¡Binnie! - Felix no se pudo escapar de las garras de este lobo.
Ahora él estaba cayendo en sus trucos.
Esta vez solo tuvieron una ronda, fue más lenta y más sentimental. Llena de caricias y suspiros.
Finalmente ambos tomaron una ducha y fueron a ver a su hija que había gritado asustada por una pesadilla.
-¿Se durmió?
-No, papi ¿Puedo dormir con ustedes? - Ella puso su mejor cara convincente a ChangBin, obvio, sabía que de él conseguiría cualquier cosa que desee.
-Debes preguntarle también a mamá- Dijo él.
-¿Mami puedo? - Ella miró a Felix.
Ama a verlos juntos, se parecían muchísimo. Estaba tan felix de que la pequeña mariposita se pareciera a su precioso Felix más que a él.
-Está bien, pero papi y yo no lo permitiremos todos los días ¿Si?
-¡Si!
Felix trataba de ser una madre serio y firme, aunque era el primero en cambiar de opinión y cumplir todos los caprichos de la princesa.
Sus dulces amores.
ChangBin jamás entendería como fue tan afortunado, para su suerte hace tiempo ha había aprendido a no darle tantas vueltas y disfrutatr.
Disfrutar de su omega, de su hija, de sus amigos, de su trabajo, de todo.
Disfrutar esta vida perfecta.
Ahora si ya se terminó el fic para siempreeeeeeeeee kdbdjdjd lloro.
Gracias de verdad a todxs quienes leyeron hasta acá, en serio esta historia es de las que una como escritora lleva siempre en su corazón.
No se a ustedes, a mi me pasó, y es que les cuento, la historia terminaría más o menos por cuando HyunJin vuelve de América y JeongIn lo perdona pero sentía que estaba tan metida en la vida de los chicos que no podía solo terminarlo ahí, es decir, si lo piensan estuvimos en muchas etapas de su vida, casi como amigos.
Por eso me duele mucho despedirme de esta historia, pero lo haré con alegría porque la amo.
Tengo un Changlix y un Minsung en mente pero aun no sé cual vendrá primero porque tengo dos capítulos de cada uno, solo espero que nos volvamos a encontrar ahí.
Besos y abrazos, Phie.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen3h.Co