Cap. 27
Pov. Marcelo Ramírez
—¡Marcelo, date prisa!
—¡cállate, Jin, que tú tardas más cuando es algo muy importante!
Nos subimos a la camioneta para irnos de una vez, les encargamos al resto en ir a la policía (aunque somos la policía, pero bueno), y ponerse atentos ante lo que pudiera pasar
—sabes-conduciendo-me gustaría que fueras mi ayudante, amigo
—no, gracias, tengo cosas muy importantes que atender
—vamos, no seas así
Recibí una llamada de ésta niña, ya debieron avisar y sincronizar la camioneta con la computadora suya
Llamada
—¿ya está todo?
—si, ya
—bien, gracias
—tengan mucho cuidado, estaremos pendientes al teléfono
—claro
Fin de la llamada
—tengo una pregunta que hacerte, Marcelo-habló de una manera seria-
—¿que?
—¿Porque aceptaste ser el tutor de la chica? Osea..no es nada tuyo, no hay lazo entre ustedes-metiche-
—hay lazo, no hace falta que sea de sagre
—eso no responde a mi pregunta
—cállate y concéntrate en el camino
Siguió conduciendo, sin dirigirme la palabra en todo el rato
Pov. Narradora
Tras la llamada, cada uno tenía su teléfono pegado a sí mismos, como si fuera ya parte de su cuerpo. Tuvieron que dormir a los mentes infantiles para poder trabajar agusto
—entonces..¿La escena del crimen es en la sede de la WBBA?-preguntó un policía-
—así es, hasta hay video grabado-respondieron-
—interesante, es impresionante que unos niños sin experiencia estén capturando a un par de delincuentes-burlonamente comentó un policía-
—pues, figese que fuimos más rápidos que ustedes
—¿que dijiste, mocoso?
—¡hey! Dios, no se ofendan por un niño-Rantaro levantó la voz-comportence como profesionales
Hubo un silencio algo tenso, esperaban pacientemente a que llamaran para ir hacia allá
Pero ese silencio no duró mucho
—dejen de decir estupideces-los policías voltearon-el rubio tiene razón, se comportan como niños
—señor, ¿si está escuchando lo que-
—ustedes solo tienen hacer un trabajo, ellos hicieron lo demás y no se están quejando-alzó la voz-
—lo que diga, señor..-su mirada se dirigió a los muchachos, los miraba con molestia-
Discretamente, los chicos sonrieron triunfantemente, no los volvieron a molestar en lo que quedaba de tiempo
Con los detectives
—¿crees que sea éste el lugar?
Llegaron a un lugar muy abandonado, tenía años de no ser pisado. Encendieron sus lámparas y comenzaron a buscar
Encendieron sus microchips que conectaban a los teléfono de los demás, y prosiguieron a adentrarse
—uff, huele muy mal aquí-cubre su nariz-
—aguántate-le avienta un cubrebocas para disminuir el mal olor-
Caminaron, se escuchaba como tronaban las ramas al pisarlas. Incluso un gato los logró asustar haciendo que Marcelo sacara su arma junto con Jin
—maldito gato, casi me da un patatus-decia Kamura, para después guardar el su arma-
—sabes, Jin, deberías dejar de quejarte, me comienza a doler la cabeza
En algún parte de ahí
—¿que fue eso?-asomándose-creí escuchar algo
—¿que...haces...im..becil?
—creo que nos han descubierto, hermano-susurrando de forma nerviosa-¿que hacemos?
—escapa...y..termina..el..trabajo..- hablaba de tal manera, ya que tenía fiebre todavía-
—...no, no haré tal cosa-esas palabras, enfurecieron a Alex-ya olvidalo, no seas necio
—..entonces...pudrete...-lo decía con desprecio-
—¿cuando dejaras de maldecirme?
—Marcelo, por aquí-escuchó afuera de donde estaban-
—ay no-decidió esconderse-
Afuera
—son pisadas y son recientes-agachandose-
—si-asintiendo-ya los tenemos cerca
—¿les mandamos la señal? Capaz y si es verdad
—por una vez, te haré caso
En la estación de policía
—¡los encontraron!
La señal fue mandada a los teléfonos de todos los presentes, de inmediato las patrullas comenzaron a salir en dirección a ellos
De regreso
—¡alto ahí!
Ingresaron a la casa indicada, dado que habían escuchado voces provenientes de ahí mismo, sacaron sus armas y apuntaron
Emcontraron al mayor atado, pensaron que era alguna víctima de secuestro, por lo que intentaron tranquilizarlo
—ya está usted a salvo, no se preocupe-intentó acercarse a él-
—¡no me toque!-desató sus manos y agarró su pistola, aunque no podía ponerse de pie por la temperatura-
—así que eres tú..Alex-apuntó al muchacho, pero recibió un disparo-¡maldición!
—(perdóname, Dios) ¡no se acerquen más!-Aarón era el responsable del disparo-
—¿eres cómplice?
—si no quieren morir, ¡larguense!-disparó a Marcelo, pero falló, estuvo a punto de disparar nuevamente cuando él fue disparado-¡ah!-suelta el arma-
Alex también disparó, pero Jin Kamura se lo regresó aún estando herido de su brazo. Los arrestaron y esperaron a que llegaran los refuerzos
Pasó un rato y así fue, llegaron las demás autoridades y se llevaron a los delincuentes
—los llevaremos al hospital primero-informaron-
—estoy de acuerdo, y también lleven al detective Jin Kamura al historia, está herido-lo señala-
—entendido, Marcelo, buen trabajo
Regresaron, los muchachos los esperaban con ansias y los "niños" inquietos, pero la situación iba peor con ellos...
Estaban ya del tamaño de un niño de 6 años, bastante pequeño y el tiempo que les quedaba era muy corto. Temian que fueran a desaparecer tal como decía la información que leyó Santy
—¿que harán con los delincuentes?
—los interrogaremos
Pasadas las horas, en el interrogatorio se encontraban ambos chicos, y varios policías a los lados, pues Alex era uno de los más buscados por venta de sustancias
—¿quién pasará primero?-preguntó uno de los agentes-
Entre los Kurenai y los Akabane se miraron, la mamá de Aiger no estaba muy bien enterada de lo que había pasado y mucho menos Naru, más el señor Taiga y Ranjiro, eran los únicos que sabían de la situación del granate
—pasen primero ustedes, son su familia-habló Taiga, asintieron y entraron, incluso dejaron entrar al niño-
Tomaron asiento frente a aquellos sujetos, Ester retenía sus ganas de matarlos a ambos
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