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baby | takemikey

2. Segundo mes.

waverleey

Manjiro se miraba al espejo sin poder creerlo. ¿Su pecho había crecido? No lo podía creer, no se veía nada mal. Inconscientemente tocó uno de ellos, luego el otro.

— Wow. — soltó mientras seguía acariciando su pecho crecido— Son tan suaves.

— Hola amor ¿Qué haces? — preguntó su novio entrando a la habitación mirándolo tocarse su ¿pecho crecido?

— Siento estas cosas. Es raro ¿no lo crees?

Takemichi se acercó y tomó uno en sus manos apretándolo.

— No estaría mal jugar un ratito con ellos. — dijo acercándose al rostro del mayor.

— Mmm, buena idea. — sonrió el pelirrubio aferrándose al cuello de Takemichi — Aunque es algo extraño puede-

Y de nuevo Manjiro cayó inconsciente con Takemichi sosteniéndolo por la cintura.

— ¿Mikey? ¿Amor? — Takemichi lo tomó en sus brazos recostándolo en la cama — Se desmayó. — suspiró mirando el cuerpo inconsciente de Manjiro.
  
   
  
  
  
 
 
 
  
  
  
  
  
 
— ¿Y cómo está Mikey? — preguntó su amigo Chifuyu entrando de la mano con su novio Keisuke.

— ¿Podemos verlo? — Baji estaba ansioso por ver a su amigo.

— Está en la habitación, el doctor lo vio y dijo que tuvo una baja de azúcar, por eso se desmayó. Está descansando, le gustara verte Baji. — sonrió y Keisuke subió las escaleras rápidamente.

Chifuyu miró a Takemichi quien le indicó que se sentaran en el sofá. Necesitaba hablar con alguien, los cambios de ánimo de Manjiro eran drásticos y eso lo asustaba.

— Por tu rostro, se nota que no la has pasado bien.

— Sé que no debería pensar así, pero me es inevitable, Mikey se levanta todas las noches para vomitar, me ha vomitado los pies tres veces incluso vomita mi comida, su humor no es el mejor, se queja por todo ¡Y apenas es el segundo mes! No creo que sea normal.

— Hermano, creo que debes de entenderlo, no todos experimentan el embarazo de la misma manera, además es la primera vez de Mikey, el pobre lo maneja como puede.

— Sí, tienes razón, pero a veces es insoportable.

— ¿Qué es insoportable? — la voz de Manjiro hizo que ambos amigos se sobresaltaran en sus asientos.

— Amor.. — dijo Takemichi algo asustado de la reacción que podría tener Manjiro si se enteraba que acababa de llamarlo "insoportable".

— Hola Mikey, te ves bien. — dijo Chifuyu para aligerar el ambiente.

Manjiro fulminaba a Takemichi y Takemichi pedía ayuda a Chifuyu quien miraba algo incómodo a Baji, quien le sonreía a Mikey ocultando sus nervios.

Un ambiente bastante tenso.

— Eh, nosotros ya nos vamos. — dijo Chifuyu rápidamente tomando a Keisuke del brazo llevándolo hasta la salida.

— Pero, acaban de llegar.. ¿Por qué no se quedan a cenar? — rió Takemichi incómodo por la mirada de Mikey.

— Uh.. Otro día será, hasta luego. — se despidió Chifuyu dejando solos a la pareja.

El menor miraba el piso y jugaba con sus dedos nervioso.

— Así que ¿insoportable?

Takemichi sonrió y mordió sus labios, mentiría si dijera que Manjiro no lo asustaba en el estado en el que estaba. Porque la verdad era que sí.

— Lindo, bebé, mi amor, mi cielo. — decía mientras se acercaba para besarlo, pero Manjiro puso su mano en su boca.

— Abstinencia. — pronunció subiendo las escaleras dejando sorprendido a Take.

El pelinegro lo siguió por detrás intentando llamar su atención ¿abstinencia? No podía hablar enserio.

— ¿Bromeas cierto?

Mikey lo miró de arriba abajo para después sonreír.

— ¿Aún piensas qué soy insoportable?

Paciencia Takemichi, paciencia.
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
  
 

Eran las tres de la tarde y Manjiro aún dormía, eso preocupó a Takemichi su novio era de despertar temprano. Bajó a la cocina a cocinar algo para su novio, sabía que igual lo vomitaría, pero aún así quería consentirlo.

— ¡AAAHH!

Un grito en el piso de arriba lo alarmó, subió corriendo las escaleras y abrió la puerta de la habitación encontrándose con Manjiro cubriéndose con unas mantas.

— ¿Qué ocurre amor? — preguntó dulcemente al ver el cuerpecito de Manjiro envuelto en tantas mantas.

— E-Estoy gordo. — titubeó sacando su cabecita de su escondite.

— ¿Qué? ¿Gordo? Mikey estás igual que siempre. — sonrió Takemichi ganándose una mala mirada del mayor.

— ¿¡ERA GORDO ANTES!? — lloriqueó volviéndose a ocultar.

— Mi amor solo es un poco de peso, eso te pasa por comer tanto, no es tu culpa, él bebe tiene que alimentarse también. 

— ¿¡ENTONCES SI ESTOY GORDO!? TODA UNA VIDA DE KARATE PARA NADA.

Takemichi no sabía que hacer por lo que solo lo acarició por encima de las mantas hasta que Manjiro se calmara.

No pierdas la cabeza, no pierdas la cabeza.

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