─5─
─No sabe el lobo que Caperucita
va al bosque por el─
Nunca pensó que ir a ver una película de terror le daría tanto miedo. Ya que siempre escuchaba que eran entretenidas, pero no llegaban a dar miedo.
Todo había comenzado la misma mañana que escuchó a sus compañeros comentar lo bien que estaba la película de posesión el despertar
-Porfa, porfa, porfa-Damián en ocasiones como estás pensaba en coger la kriptonita que tenía su padre bien guardada y hacer que Jon se alejarse unos metros
-Pero vamos a ver ¿Por qué no vas tú solo a verla?-Dejó su seria expresión y esbozó una pequeña sonrisa-¿Acaso te da miedo?-Dijo eso en un tono burlón
-Claro que no-Dijo cruzándose de brazos
-¿Te digo las ganas que tengo yo de ir a ver esa película? 0
-Pero...
-Shhhh
-Es que...
-¡Shhhh!
-¡Damián!
-¡Shhhh!
-¡Porfa, porfa, porfa!
Y después de muchos "porfas" finalmente acabó accediendo a ir a ver la película de terror con él. Eligieron las butacas del final justo en el centro pidieron unas chuches y después se metieron a esperar que comenzase
-Joder...¿Por qué pondrán tantos anuncios?
-No se-Dijo Jon moviendo levemente sus hombros-
-Ahora que lo pienso...-Giró su vista hacia el menor, clavando sus ojos contra los contrarios-¿Por qué que no has venido con tus amigos?-El contrario movió levemente los hombros
-Yo...-Por algún motivo su corazón se aceleró. ¡Callate!.-Prefería verla contigo-Mierda
-Ya ¿Sabes qué yo si me voy a reír si te asustas?
-No he dudado de ello desde que hemos entrado. Y no me voy a asustar
-Bueno...A juzgar por la última película que ví con Dick, no me extraña que no te asustes, últimamente no hacen nada más que películas de mierda.
-No insultes a la película. Estoy seguro de que los actores se han esforzado mucho igual que todo el equipo que tiene que haber detrás
-Pues que se hubiesen esforzado más en hacer la película bien
-Eres...-Y se quedó completamente en silencio porque las luces se apagaron indicando que la película iba a empezar
Al principio parecía más una de misterio que de de terror, pero la película comenzó a enturbiarse y Jonathan no pudo evitar que en algunas ocasiones su corazón diese un salto y pegase su espalda completamente al asiento, intentando alejarse todo lo posible de la pantalla. Se fijó en la sala y parecía que algunas personas al igual que a él tenían esa reacción.
-¿N-no te da miedo?-Dijo apartando su vista de la pantalla y mirando a Damián
-No. Pero he de admitir que es entretenida-Giró su cuello y en sus labios se formó una sonrisa-¿Tu si?
-Claro que no
Pero después de otros veinte minutos, cuando todo parecía haberse calmado un poco un nuevo susto llegó y su mano se estiró rápidamente hacia el brazo de su compañero, apretando la sudadera entre sus dedos y llamándola atención de este. Mierda. Había sido un acto reflejo, pero no pudo evitar sentir sus mejillas arder en vergüenza
Pensó que Damián se iba a burlar de él o iba a hacer algunos de sus comentarios, pero en cambio soltó un suspiro y ignoró su mano agarrando su ropa.
Su mano se quedó ahí durante el resto de la película apretando y aflojando el agarre ¿Por qué de todas las películas se habían tenido que meter en la que más miedo le iba a dar?
Agradeció infinitamente que Damián no dijese nada, porque juró que ahora mismo sentía que iba a explotar en vergüenza.
-Yo...-Salió en un tono bajito
-Vamos-Dijo levantándose cuando las luces se encendieron y comenzó a salir como todo el mundo, él iba unos pasos atrás.
¿Por qué se sentía tan incómodo? Eran lógicas esas reacciones en una película de miedo ¿no?. Las chicas que estaban justo a su lado también tenían unas reacciones parecidas, dándose la mano entre ellas y agarrándose el brazo la una a la otra, invadiendo sus espacios personales cuando daban un salto asustadas.
Quizás es porque era Damián...
-Yo...-No encontró su propia voz hasta que se montaron el coche y este arrancó hacia la salida del parking-Lo siento si te he hecho sentir incómodo.
-Estabas asustado. Es lógico-Dijo moviendo sus hombros en un gesto desentendido.
-¡Yo no...-Pero cuando su mirada verde y filosa se clavó sobre él sus palabras atragantaron-B-bueno quizás sí estaba un poco asustado...
-Lo estabas-Confirmo
-Hablas como si tú nunca te asustaras
-¿Alguna vez me has visto asustado?
-No...pero...
-Pues ya está, fin de la conversación
-Mimimi-Dijo cruzando sus brazos y pegando su espalda al asiento, haciendo un puchero enfadado y mirando hacia la ventana.
-Espero que esta noche no tengas pesadillas.
-¿Por qué iba yo a tener pesadillas?
-No se.
-Deja de ser tan malo.
-Creeme no lo estoy siendo.
-Sí lo eres. Claramente has dicho eso para asustarme-Su móvil comenzó a sonar y él metió la mano en el bolsillo para sacarlo, viendo que era su madre la que lo estaba llamando-Sí lla hemos visto la película, sí llegaremos en un rato, vale, yo se lo digo-Y colgó-Mi madre pregunta que si mañana quieres venir a la piscina climatizada con nosotros.
-¿Piscina climatizada?
-Sí. Es una nueva que han abierto en el centro, hace una semana o algo así...Y a mí madre como es amiga de la dueña le ha dado vía libre para ir gratis.
-Oh...Pues no sé.
-¡Oh, vamos! será divertido.
-Me lo pensaré.
-Porfa, porfa
-Cada vez que digas porfa las probabilidades disminuirán-
Inmediatamente Jon cerró la boca
El resto del camino fue en silencio, con la música de fondo mientras Jon miraba como el atardecer llegaba de manera lenta pero preciosa.
-Oye...
-¿Qué?
-¿A ti qué te gustan más los amaneceres o los atardeceres?
-Los atardeceres.
-¿Por qué?
-Los colores.
-Ah...A mí también me gustan más.
Una vez el coche aparcó enfrente de su edificio se despidió como siempre, nada más entrar a su casa su madre lo recibió dándole un fuerte beso en la mejilla
-¿Qué tal la película?
-Bien, me a sustado más de lo que pensaba.
-¿Si?
-No te vayas a burlar.
-Yo nunca me burlaría de ti.
-¿Y papá?
-Ha tenido que salir, una emergencia.
-Oh...Bueno voy a darme una ducha-Dijo mientras se daba la vuelta para subir por las escaleras.
-¿Vas a cenar?
-Sí, pero no mucho
-¿Un bocadillo pequeño y unas patatas fritas?
-¡Perfecto!
Miró su móvil y pudo ver que tenía un mensaje de Katy, decía que habían salido muy guapos en la foto que había subido ¿Qué foto? Pues una que hizo antes de entrar a la peli, con la cartelera de fondo.
Damián como siempre salía con su rostro inexpresivo y el con una gran sonrisa y haciendo el símbolo de paz con los dedos.
Preparó un pijama limpio, junto con la ropa interior, agarró el altavoz y lo conecto con el bluetooth de su móvil para después comenzar a desnudarse dejando su ropa en la pila para lavarse los pies.
Dejó que el agua caliente recorriese su cuerpo y relajara sus músculos, masajeó su cuero cabelludo con el champú de olor a vainilla. Le gustaba mucho el olor de ese champú, no sabía si era porque llevaba desde pequeño usándolo o que le encantaba el sabor a vainilla.
La música se interrumpió unos segundos ya que un mensaje había llegado. Pero el lo ignoro y siguió en su concierto imaginario cantando y bailando. Se preguntó si todas las personas disfrutaban así mientras se bañaban con la música puesta.
Al salir de la bañera se colocó el albornoz y comenzó a secar su oscuro pelo con una toalla. Una vez estuvo casi seco agarró su móvil, una sonrisa se formó en su rostro.
Voy a lo de la piscina
GUAI
¡Nos lo pasaremos Genial!
Ya me estoy arrepintiendo
:(
Ves como eres un mal amigo
Mañana en mi puerta a las 9:15
Damián no respondió más, simplemente lo dejo en visto, pero eso le daba a entender que todo okey. Una vez se colocó su pijama de una pieza de perro bajo, el valor de la comida le hizo la boca agua y se sentó en la mesa esperando a que que su madre le trajera el plato.
-Mama, Damián dice que sí viene.
-Genial, pensaba que diría que no.
-Yo también.
Cuando él se fue a dormir su padre todavía no había llegado, supuso que era una emergencia muy grave. También se preguntó cuando desarrollaría más de sus poderes. Bueno alguno más, ya que solo tenía el de dar saltos muy altos.
Damián de vez en cuando hacía un comentario sobre eso pero el preferí ignorarlo ya que estaba seguro de que muy pronto los conseguiría.
Jason un día le dijo que quizás él era como un Pokémon, que tenía que luchar mucho para evolucionar y conseguirlos. Tim le dió una colleja importante. No es como si el comentario lo hubiese molestado, es más le había aparecido gracioso, pero bueno....La colleja también había sido gracioso.
A la mañana siguiente su madre despertó bastante temprano para que preparase las cosas de la piscina junto con ellos. Una vez terminó se tumbó el sofá mirando la tele y se volvió a quedar dormido no se despertó hasta que una mano lo movió.
Al abrir sus ojos lo primero que enfocaron fue Damián, que llevaba una sudadera de color negro junto con un pantalón de chándal color gris y una mochila colgada de uno de sus hombros
-¿Qué tal bella durmiente?-Dijo para después esbozar una pequeña sonrisa y el sintió que las palabras desaparecían de su boca.
-Pues... Sigo teniendo mucho sueño
-¿Por qué no le das un beso para terminar de despertar lo Damián?-Bromeó su madre mientras caminaba hacia la salida de la casa, con una nevera que llevaba a las bebidas.
Ambos se quedaron completamente quietos, mirándose el uno al otro. Jon sintió sus mejillas calentarse y pudo jurar que las de Damián también. Pero seguro que él ganaba de pasada.
-¡Mama ese comentario sobraba!-Dijo mientras rápidamente se reincorporaba y terminaba sentado-V-voy a por mí mochila-Dijo y rápidamente fue hacia arriba
Al llegar a mí habitación cerré la puerta y me apoye en ella completamente, llegué mis manos a mis mejillas y efectivamente estas estaban prácticamente ardiendo, sentí un escalofrío pasar por todo mí cuerpo y después a golpearse mí estómago haciendo que en este se produzca una extraña sensación.
Busqué mi mochila con la mirada y la encontré justo donde la había dejado antes de bajarme al salón, en la silla, al lado del escritorio, me acerqué a ella rápidamente agarrándola de una de las tiras y colocándomela sobre uno de mis hombros, me gire sobre mis pies y me quede unos segundos mirando la puerta, conté hasta diez y me acerque a ella
Tranquilo Jon, solo a sido un comentario totalmente innecesario de tu madre. Una broma. Relax. No le des tanta importancia ¿Por qué le doy tanta importancia?
Agarré la manija durante unos segundos para después tomar una bocanada de aire y de una vez abrir y salir, baje las escaleras y vi a Damián justo donde lo había dejado.
-¿Ya?-Me preguntó clavando su mirada contra la mía.
-Sí-Dije después de unos segundos y ambos nos dirigimos hacia el coche
Damián se montó detrás de mi padre y al igual que yo dejo su mochila a sus pies. Mi madre fue la última en montarse, mi padre arrancó el coche y así comenzó el trayecto hacia la piscina.
Mis padres parecían siempre algo que decirse, después de unos minutos conduciendo miadre puso la música. SU música. Tengo que decir que las canciones antiguas ALGUNAS son buenas pero otras...No. Simplemente no
-Ahora entiendo lo tuyo por la música-Al escuchar su voz gire la cabeza. Pero el miraba por la ventana
-¿Eh?-Fue lo único que salió del fondo de mi garganta y fue entonces cuando él me miro
-Que tu horrible gusto por la música es hereditario de tu madre-Fruncí el ceño
-Mí gustó por la música no es horrible.
-Sí lo es
-Que no
-Sí
-No
-Sí
-No
-Sí
-Pues Eminem es basura
-Retira eso ahora mismo-Dijo borrando su sonrisa.
-¿O qué?
-Atente las consecuencias.
-Lo haré cuando tú reconozcas que mi gusto por la música no es horrible.
-Lo es.
-Pues Eminem seguirá siendo una basura.
-Haré que retires esas palabras.
Jon disimuladamente le sacó el dedo de enmedio, para después volver su vista hacia el paisaje de la ventana. Una vez llegaron metió en el coche en el parking que había, había ya unos cuantos coches.
Una vez entraron a la recepción la chica les indicó cuáles eran los vestuarios de los chicos y cuáles de las chicas, aunque tampoco eran muy difíciles de diferenciar, ya que la puerta de los chicos era azul y la contraria en rosa.
Al entrar a los vestuarios cada uno se metió en un cubículo, comenzando así a cambiarse. El bañador de Jon era de color amarillo oscuro y sus chanclas de color azul, metió su ropa en la mochila y se la volvió a colocar en el hombro, saliendo del cubículo, el siguiente en salir fue su padre, que llevaba un bañador azul y unas chanclas rojas.
Y por último salió Damián con un bañador de color negro y unas chanclas de color verde, Jon no pudo evitar fijarse en las marcas que había por todo su cuerpo, algunas se notaban más que otras, sintió como su corazón se estrujaba en espiral y bajaba hasta su estómago.
Ni padre, ni hijo dijeron nada.
A Damián parecía darle igual mostrarlas, sintió sus manos picar, reprimiendo con fuerza las ganas que tenía de pasar la yema de sus dedos por algunas de ellas las cuales se veían bastante profundas, como si escondieran algo muy grande.
También tuvo que tragarse un montón de preguntas, que se quedaron atoradas en su garganta, porque sabía que no era el momento ni el lugar para hacerlas, mucho menos cuando había gente entrando y saliendo de los vestuarios.
-Vamos chicos-Dijo el mayor de los tres mientras se dirigía hacia la salida.
Al salir de los vestuarios Jon quedó sorprendido, el lugar por dentro era enorme, tenía un césped artificia, una piscina que claramente era para los adultos con dos toboganes y otra para los niños pequeños y al final de todo. También una especie de chiringuito en uno de los laterales, miró hacia el lado contrario donde había un jacuzzi de tamaño mediano, la luz se podía comprar perfectamente con los rayos del sol.
-Wo...-Dijo Jon
-Vamos a pillar sitio-Dijo su madre llenado hacia la sombra de uno de los árboles y comenzando a colocar ahí sus toallas
Podía escuchar de fondo la música del chiringuito, mientras se echaba crema por todo el cuerpo. Porque cuando dijo que las luces emitían calor como la luz del sol lo decía en serio, ahí hacía calor como si estuviesen en la playa.
-Vamos a saludar a Emma chicos ahora venimos-Habló Lois.
-Vale mama. Esto es muy realista ¿No crees?
-Sí...La verdad es que es bastante realista-Dijo mientras él también se echaba crema
-Me echas crema en la espalda-Dijo mientras se sentaban delante de él y le daba la espalda.
Sintió la fría crema cae sobre su piel y apretó los puños reprimiendo un escalofrío, las manos de Damián hicieron que su piel se pusiese la gallina, estás esparcen la crema de manera lenta no puede evitar doblar su espalda hacia adelante cuando estas pasan por su cintura
-¿No me digas que tienes cosquillas?
-U-un poco
Miente, no han sido las cosquillas, ha sido la sensación de hormigueo en el estómago, se vuelve a relajar cuando las manos desaparecen de encima de su cuerpo y se gira hacia él soltando un "gracias"
-¿Quieres que yo también te eche a ti en la espada?
-No, tranquilo
-Como quieras
-Eh, mmm, hola-ambos guiaron su cabeza hacia la izquierda encontrándose con 4 chicos más-Veréis estábamos pensando en jugar a baloncesto en la piscina ¿Os apetece participar también?
-¡Claro! Respondió animadamente mientras iba hacia los chicos y le daba una mirada a Damián que no tardó en levantarse e ir tras ellos en completo silencio
-Yo soy Lucas, Pablo, Mateo y Hugo-Dijo mientras señalaba a cada uno que iba mencionando
-Yo soy Jonathan y el es Damián
Yo estaba en equipo con Lucas y Pablo
Y Damián con Mateo y Hugo
El baloncesto en el agua no era tan fácil como yo pensaba, Mateo y Damián parecían entenderse muy bien a la hora de jugar, ya que habían encestado un par de veces.
Pablo también era bastante bueno ya que la mayoría de los encestamientos habían sido de su parte Lucas y yo lo intentábamos habíamos lanzado también un par de veces pero nunca pensé que tendría tan mala precisión.
-Joder, que hambre tengo-Dijo Pablo-Y si hacemos un descanso para comer algo
-Yo apoyo eso-Dijo Mateo
Damián y el se retiraron también hacia sus toallas, donde todavía sus padres no habían vuelto, quizás se habían quedado en el chiringuito con Emma. Damián habría un tupper el cual parecía bastante caro y ahí puedo ver un poco de ensaladilla que seguramente le había preparado a Alfred, el le quitó el papel de plata su bocadillo el cual era de jamón.
-Alfred es el mejor cocinando-Dijo después de comerse una cucharada de ensaladilla
-Lo confirmó-Dijo recordando las veces que se había quedado a comer y les había preparado comidas cenas y meriendas.
-Esta noche haremos patrulla.
-No...-Dijo haciendo un puchero.
-Sí y ni se te ocurra escaquearte.
-Pero Damián....
-¡Eh tíos! venimos a comer con vosotros-Se escuchó la voz de Pablo
-Oh...-Dijo Jon procesando la información-Genial
-¿Desde cuándo os conocéis?-Preguntó Mateo con curiosidad
-Un par de años-Respondió Jon con una sonrisa
-¿Habéis venido solos?-Hablo esta vez Lucas
-No, mis padres han dicho que iban a saludar a una amiga y todavía no han vuelto, supongo que se habrá entretenido en el chiringuito.
Jon pareció encajar bastante bien con el grupo de chicos, mientras que Damián simplemente se quedaba en silencio y a seguirlos de aquí para allá, Hugo había sido el que más intentaba sacarle conversación pero Damián le daba respuestas sencillas y algo cortantes.
Fueron hacia el chiringuito, ya que Hugo quería comprarse un helado, mientras llegaban pudieron ver a los padres de Jon salir de este.
-Oh, veo que habéis hecho amigos-Dijo su madre dedicando les una sonrisa a los nuevos y estos la saludaron con una sonrisa
-Sí
-Nosotros nos vamos a las toallas ya, si nos buscas ya sabes
-Vale
-Jon, tu madre está muy buena-Soltó Mateo una vez sus padres se había alejado
Jon simplemente rodó los ojos. Era verdad que su madre siempre se llevaba muchas miradas, tanto de adolescentes como de adultos, era una mujer hermosa que tenía las cosas en su sitio y unas curvas de escándalo.
Hugo se acercó a la barra esperando a que el camarero le hiciera caso, mientras que Pablo lo arrastró lejos de la gente para poder hablar más tranquilos.
-¿Y tú tienes pareja?-Le preguntó Pablo.
-No, no se me da bien hablar con las chicas.
-¿Y con los chicos?-Jon se quedó unos segundos analizando esa pregunta.
-Mejor, pero tampoco.
-Ya tengo mí helado-Dijo Hugo pasando por delante de ellos
Pablo pasó uno de sus brazos por encima de los hombros del de ojos azules, apegándolo un poco más a su cuerpo. Aquél grupo de chicos era algo totalmente nuevo para Jon, es decir eran como pasarse de un móvil de tapa a un iPhone.
Damián por su lado decidió volver a la toalla, donde estaban los padres de Jon, sin decirle nada a ninguno de los cinco, ya que ellos estaban en su propio mundo en el que él claramente no encajaba.
Al llegar se encontró a la madre de Jon sola las toallas, comiéndose un poco de tortilla.
-Oh, hola Damián-Dijo Lois al ver al de ojos verdes-¿Y Jon?
-Se ha quedado con los demás
Lois vio como la mía narraba un libro y después tiraba la mochila contra el tronco del árbol, para apoyar su espalda en esta y el resto del cuerpo dejarlo sobre la toalla.
-¿Y tú por qué no te has quedado con ellos?
Lois sabía que Damián era ya prácticamente un adulto, pero lo conocía desde que era un niño y no pudo evitar preguntar.
-No se, simplemente no quiero estar-Lois no dijo nada, ni siquiera soltó un suspiro. Simplemente era su manera de ser.
Clark al volver y ver al de ojos verdes sin su hijo lo hizo mirar a su esposa en busca de respuestas, esta simplemente movió los hombros y a él pareció entender el mensaje, era amigo de el padre de ese niño y lo había visto crecer.
Damián después de unos treinta minutos dejó su libro de lado y se levantó anunciando que iba a ir al baño un momento. Al entrar pudo ver a Lucas, el cual se estaba lavando las manos
-Eh, tío-Le saludo-¿Donde estas metido?
-He ido a leer un rato.
-Oh...¿Qué tipo de libros les?
-Misterio y crímenes-Y cerró la puerta del cubículo.
-A-a mí me gusta más los de fantasía-Dijo desde fuera
-También están bien-Y después de unos segundos salió ñ.
-Bueno....Me vuelvo con los demás-
Dijo mientras veía cómo se iba a lavar las manos.
-Adiós-Y se volvió a quedar solo
Tuvieron que volver antes de lo previsto, ya que Lois fue llamada del trabajo para cubrir una vacante de esa tarde claramente sería compensada con un buen fajo de billetes.
Mientras recogían Jon les contaba a sus padres lo bien que se lo había pasado toda la mañana y en el coche también le contaba a Damián que podían quedar más veces con ellos, ya que habían intercambiado los teléfonos, pero este no dijo nada ni siquiera se giró para darle una mirada.
-¿Quieres que te lleve a casa Damián?
-No, gracias. Ya he avisado a Alfred para que venga a recogerme con en el helicóptero-Dijo mientras se colgaba la mochila de uno de sus hombros y les daba la espalda a ambos, para comenzar a caminar hacia el centro de la ciudad
-¡Adiós, eh!-Nada. Ni siquiera una mirada o un mal gesto con la mano
Al entrar a casa se metió directamente en la ducha para quitarse el cloro de la piscina de encima. Pero antes le escribió un mensaje Damián preguntándole que qué le pasaba. No obtuvo respuesta, espero impacientemente a que llegara la hora de patrullar, mientras tanto se puso a jugar a la consola.
Bajo para coger algo de comer, primero agarro un zumo de piña y para comer chocolate con nueces y meterlo entre pan y pan, mientras merendaba se puso a ver YouTube, específicamente a uno que jugaba juegos de terror o misterio, debajo de la mesa su pierna se movía rítmicamente. En el video dos de los personajes comenzaron a discutir, eran prácticamente Damian y el.
-¿Te pasa algo?-Le preguntó a su padre
-No ¿Por?-Dijo parando el video y mirando a su padre
-El repiqueteo de tu pie me dice lo contrario-Y Jon detuvo su pierna
-No es nada, tranqui.
-Bueno, si necesitas hablar....
-Tranquilo, sabes que si es algo importante te lo contaría.
Siempre era sincero con sus padres pero cuando se trataba de su mejor amigo....Era otro rollo, sus peleas siempre quedaban entre ellos, ni padres, ni hermanos, ni siquiera a su madre que era su mayor cómplice y mira que ellos habían tenido peleas que habían durado incluso dos meses, aunque odiaba ser él quien casi siempre tuviese que hablarle primero.
Como aquella vez que quedó con Katy y Alán para ir a ver la cabalgata de reyes y llego tarde para la hora de patrullar. Uffff, no le sentó para nada bien.
-¡Ya te he dicho que lo siento!-Gritó mientras se bajaba de la cornisa-¡Además te dije que vinieras con nosotros a verla!
-¡Que no quiero ir a ver eso que es de niños pequeños!
-¿Acaso has ido alguna vez para poder decir si te va a gustar o no?
-No me hace falta
-Joder, Damián no te puedes enfadar por esa tontería.
-No, si yo no me enfado.
¿Sabéis cuánto tiempo estuvo haciéndole lo de la ley del hielo dos semanas?
Cuando por fin llegó la hora de cenar él ayudó a su madre un poco, más que nada para aprender cómo se hacían algunas comidas, cocinar no era difícil lo malo es que te puedes equivocar en algunas cosas o quizás que se te pase el tiempo y se queme, como a él que las lentejas se le chupen el caldo.
-¿Te has peleado otra vez con Damián?-Él se sorprendió ante eso, quedando estático.
-No...Bueno, no se-Su madre soltó una risita y luego no saco más el tema.
-¿Esta noche vais a ir a patrullar?
-Sí...
-Buena suerte-Jon soltó una risita.
Durante la cena simplemente se mantuvo en silencio, escuchaba un poco de las conversaciones de sus padre y la televisión, al terminar ayudó a recoger la mesa y después subió hacia su habitación rápidamente para comenzar a cambiarse.
El sonido de su móvil hizo que se detuviese antes de salir por la ventana rápidamente lo sacó de su bolsillo y lo miró era un mensaje de Katy
¿Te apetece quedar el fin de semana que viene para ir al cine?
:) Claro
Respondió y volvió a guardar su móvil en el bolsillo, para después salir finalmente por la ventana e ir al punto de encuentro de siempre, pero al llegar su compañero no estaba, soltó un suspiro sabiendo que responder a la pregunta que antes le había hecho su madre sí, se había enfadado.
Comenzo a buscarlo, bueno más que nada buscaba los problemas, porque seguramente ahí estaría Damián. Después de media hora pensó en rendirse, pero comenzó a escuchar gritos y al mirar hacia abajo y buscar en varias direcciones encontró una panda de chicos intentando abusar de una chica.
Rápidamente bajó a ayudar a la chica, no fue muy difícil vencerlos, porque por muy chulitos que se pusieron él tenía más fuerza.
-¡Muchas gracias!-Dijo aquélla mujer dándole un abrazo.
-De nada-Dijo regalándole una sonrisa.
Después dió un gran salto y subió a una de las azoteas de un edificio, pero cuando su pie piso una cornisa casi se le sale el corazón por la boca, cuando se encuentra de frente con Damián
-¡Dios que susto!-Dice llevando una de sus manos hacia el pecho encima de él corazón
Damián sin decir nada se da la vuelta y se comienza a alejar, un siquiera decir un Hola. Jon frunce el ceño y comienza a caminar detrás de el.
-¿¡Oye puedes dejar de ignorarme!?-
Sabes que quizás se lleve un golpe, pero estira su mano agarrando la muñeca de él contrario, haciendo que queden cara a cara
Sus ojos me atrapan como si fuera un cepo en todo mi cuerpo. Mierda. Volvió esa sensación en el estómago, sentí que se me quemaba el alma, literalmente sus ojos penetrantes y sagaces creaban un contraste con su rostro que te dejaba sin respiración.
Me clavé los dientes en el labio inferior y apreté los puños tratando de ahuyentar a aquella sensaciones.
-Jon
-¿Qué?
-Vete a la...
-¿Por qué estás enfadado?
-No se, piensa
-Tu siempre dices que no se me da bien así que dímelo tú.
-Sueltame
-¿Si te suelto me lo dices?
-No, si me sueltas no te Tito kriptonita encima
-Tu nunca lo...-Y rápidamente aleja su manos de el.
Una vez lo soltó Damián volvió a emprender su camino, Jon se quedó estático en el sitio unos segundos, para después comenzar a seguirlo
-Oye, enserio, no que no tengo ni idea de lo que e hecho que te a podido molestar tanto. Así que por favor cuéntamelo para que así no vuelva a repetir mi error.
-Jon ¿Por qué me invitaste a la piscina?
-Para divertirnos juntos...Oh, ya, e pasado de ti
El decirlo en voz alta no ayudó, todo lo contrario, hizo que el oji-verde se enfadara aún más.
-Lo siento
-Jodete
-Damián, en serio, no lo he hecho posta sabes que yo nunca te dejaría de lado pero simplemente me he dejado llevar.
-Pues ahora deja de seguirme y dejate llevar en otra dirección-El de ojos azules se colocó rápidamente delante de él cortándole el paso
-Damián, lo siento ¿Vale? Yo quería ir contigo, siempre voy contigo a todos lado lo sabes, incluso a las cenas a las que me obligas a ir, te prometo que nunca más te volveré a dejar de lado.
El mayor se quedó mirándolo durante unos segundos, para luego soltar un suspiro pasándole por un lado y pronunciando finalmente un;
-Vamos
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