IV
Fingiendo una sonrisa animada, agradecí mi regalo y juntos desayunamos esa mañana.
-¿Que piensas hacer para hoy? ¿Ya habías repartido las invitaciones ayer en la escuela?.- dijo mamá con una gran sonrisa en su rostro.
-Ay mamá, ya no es cuestión de invitaciones infantiles, tengo 16, además sabes que no soy de muchos amigos...-
ella me interrumpió.
-¿Y que me dices de esa chica de la que siempre hablas? ¿Cual era su nombre?- preguntó.
-Susan Parker. Pero no hablo siempre de ella.- dije algo ruborizado.
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