XI
Discutimos por unos momentos, ya no me caía tan bien aquel muchacho vestido a la moda.
El juego continuó, era turno de Susan.
-"¿Hay alguien ahí?"
La ficha volvió a señalar la afirmación.
-"¿Quien eres?".- preguntamos todos.
La ficha se movía constantemente y Benjamín anotaba, la oración decía lo siguiente:
-"Me sigue".-
Se escuchó un llanto en mi habitación, al abrir la puerta, una niña pequeña estaba sentada en el borde de mi cama.
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