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Estudiante {HyunIn}

Ardiente

PhieMe

-Estoy muy feliz hijito- Su mamá le acarició el cabello y le besó también- Has estado mejorando mucho.

-Es todo por HyunJin, él me enseña- Jeongin se encogió de hombros- Es muy inteligente, a veces me han pasado contenido que a él aun no y de todas formas lo entiende rápido.

-Eso es envidiable bebé y yo- ¡Oh cielos! Mira la hora, ya me tengo que ir- Ella se bebió su café de un trago y tomó su bolso- Te amo.

-Te amo mami- Jeongin se despidió y terminó de desayunar tranquilamente.

Todos los días el se levantaba una hora antes de lo necesario para poder pasar tiempo con su mamá antes que ella tuviera que ir a trabajar. Por eso después le daba sueño cuando estaba en la casa de HyunJin.

Ordenó la mesa y lavó los platos, cepillo sus dientes, se preocupó de que todas las ventanas estuvieran cerradas y las luces apagadas antes de salir.

Le gustaba mucho caminar, sobretodo en solitario, le gustaba mirar a su alrededor pues a pesar de hacer el mismo camino todos los días sentía que las cosas podían cambiar.

-Hola- Saludó a un perrito que estaba bajo un auto- Que bonito.

Lo acarició tras las orejas, al parecer no tenía collar pero uno nunca sabe y tal vez sus dueños estarían por ahí en algún lado.

Con mucha tristeza lo dejó atrás y caminó hasta su siguiente parada que era la esquina de la calle donde estaba su escuela.

Se agachó y siguió su rutina diaria, meter sus audífonos, su billetera y su celular en una bolsa de ziploc. Había agarrado la costumbre desde esa vez que los chicos de su salón le metieron la mochila al lavamanos lleno de agua.

Los cuadernos le daban igual pero perder los audífonos le había dolido.

Ya listo volvió a la marcha.

Le tocaba música y era gracioso como desde la ventana de su habitual puesto podía ver la escuela de HyunJin ¿Podría verlo? Nah, ni con lentes.

Cómo siempre nadie se sentó a su lado, el pasaba los días solo, no tenía amigos.

Su único amigo era Hwang HyunJin y le pegaba con una regla.

No le importaba mucho, no es como si fuera el único. Ese chico Seo ChangBin de su curso también estaba siempre solo y era extraño porque a pesar de ser supuestamente el peor matón de la escuela, jamás había molestado a Jeongin como lo hacían los otros.

La clase pasó rápido, el era bueno en música y su profesor nunca le obligaba a hacer trabajos grupales si no quería.

¿Sería HyunJin bueno en música? Nunca le había hablado de las cosas que hacía bien además de la clase de coreano.

Pero es que se avergonzaba ¿Cómo le explicas a un genio que solo te va bien en música y arte? Siempre prefería que hablaran de HyunJin antes que de él.

Miró por la ventana.

A pesar de ser un pesado cuando estudiaban había momentos donde HyunJin era amable, dulce, divertido y encantador.

Bien, el era encantador aún cuando le jalaba del cabello por no aprenderse los elementos químicos.

Era un chico perfecto, hecho con pinzas y precisión, mientras que Jeongin era un desastre con brazos y piernas.

¡Ah! HyunJin y sus ojos de noche estrellada.

¡Ah! HyunJin con ese lunar que aún le llama a mirarlo.

¡Ah! HyunJin sabiéndose de memoria las tablas del uno al veinticinco.

Nuevamente miró en dirección a afuera, buscando al chico en esa ventana que daba justo frente a la suya.

¡Ah! HyunJin y fuego.

Alto

¡¿QUÉ?!

Fuego

-¡FUEGO! - Pegó las palmas al vidrio y comenzó a golpear.

-¿Qué demonios te pasa rarito? - Alguien que sinceramente no le importaba preguntó.

-¡Hay fuego en esa escuela! - Cuando dijo eso todos se acercaron a mirar y dieron gritos sorprendidos, también vio a su profesor llamar por teléfono a emergencia.

Era mucho, de verdad mucho fuego, Jeongin no entiende en qué momento se distrajo y no notó como empezó.

Y a pesar de estar en shock sus piernas se movieron como si tuvieran vida propia, sacándolo del salón y, esquivando a maestros e inspectores, sacándolo también de la escuela.

HyunJin caminaba de vuelta del baño, había pedido salir solo porque estaba harto de estar encerrado.

Tanta junta con Jeongin y oír su discurso de "¿No amarías estar afuera ahora mismo?" mientras mira los árboles desde su ventana, le está afectando.

Sonrió al pensar en él, por alguna razón Yang Jeongin era motivo de felicidad.

Su cuerpo se detuvo y los pensamientos sobre Jeongin pararon cuando detectó un olor.

Es humo.

Miró a su alrededor y de varios salones salía humo juntos con algunos chicos.

Corrió hasta su salón y también estaban saliendo.

-¿Están todos bien? - Corrió a prestar ayuda mientras todos los alumnos de ese piso se organizaban para bajar al patio.

-¡No está Yuna! - Una chica gritó.

-¡Tampoco salió JiHoon! - Alguien más dijo tras él.

Sin pensarlo demasiado se cubrió la boca y entró.

Los ojos le dolieron tanto que lloró inevitablemente, trataba de no respirar demasiado pero era difícil.

-¡Yuna! ¡JiHoon!- El salón no era especialmente grande pero ver era muy difícil.

-¡Aquí! - Escuchó una voz y se movió en esa dirección hasta dar milagrosamente con los dos chicos- ¡Hwang! La tengo, tienes que sacarla primero.

JiHoon a penas sostenía el cuerpo de Yuna y lograba estar despierto al mismo tiempo.

¿Dejarlo y volver luego o hacer más trabajo y sacarlos a los dos?

Sin dudar, debían salir los tres de ahí lo más rápido posible.

Tomó a Yuna y se la cargo al hombro, irónicamente al estilo bombero, ella era bastante pequeña y liviana así que no fue problema.

-Lo lamento amigo pero voy a tener que arrastrarte- Le dijo a Lee JiHoon- Dame la mano.

El chico con dificultad levantó la mano y HyunJin lo tomó con toda la fuerza que pudo.

Con determinación y sinceramente fuerza divina, porque ya sentía que no podía respirar ni ver, salió del salón con ambos compañero a salvo.

-Bien hecho ¡Muchachos por aquí!- No sabía si la mujer era bombera o paramedico, pero su equipo los tomó a los tres y los atendió- Eres un héroe chico.

HyunJin sin hablar negó con la cabeza.

-Claro que sí, nadie llega y se mete al fuego- Ella lo estaba ahora sacando de la escuela en una camilla- Ahora necesito que te mantengas despierto el mayor tiempo posible.

El negó nuevamente, no podía, estaba muy cansado. Le dolía el pecho, le dolían los ojos, los brazos, las piernas, todo.

-¡Hey! Vamos, despierto- Ella le habló- ¿Sabías que se dice que nadie que salga de un incendio y vuelva a entrar vive para contarlo?

- Yo no salí- Dijo él apenas y se quejo del dolor de garganta.

-Dije que estés despierto, no que hables- Iban a meterlo en una ambulancia cuando sintió oír su nombre.

¿Sería la muerte llamándolo?

¿Sería su abuelita?

No

Ni su abuela, ni la muerte podrían dar un grito tan agudo como el que estaba escuchando.

-HyunJin - Identificó ahora la voz como la de Jeongin.

-¿Lo conoces? Genial, sube con él- La mujer terminó de meterlo- Hablale y que no se duerma.

Como Jeongin pudiera hacer que duerma ¡Si por su culpa tenía insomnio!

-Oye HyunJin no te vayas a morir ¿Si? Aún faltan las pruebas de final de semestre y sin ti voy a reprobar todo- HyunJin sonrió, o cree que lo hizo- Además ¡¿Qué estabas pensando?! Metiendote así al fuego.

HyunJin quería hablarle, revolverle el pelo, tomar su mano y decirle que lo sentía por preocupar a su pequeño ser.

-Lo la-lamento- Pudo articular, y fue lo último que hizo a conciencia.

-¡HyunJin!

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