Mirate Ahí
HyunJin aplastó el cuerpo de Jeongin con el suyo, sus manos sostenían las mejillas del chico más bajo.
-¡Mmhnn!- Jeongin quedó con las palabras en la garganta, HyunJin no lo liberaba del beso.
Sintió como Jeongin se tomó de sus brazos, él chico correspondía bien su acción pero parecía estar indeciso sobre que hacer y por muchas ganas que tuviera de seguir comiendole la lengua se alejó.
Jeongin tomó aire, jadeando con los ojos semicerrados todavía.
-¿Eso que dijiste es cierto? - Hyunjin pasó el índice por sobre los labios de Jeongin- Porque si es cierto estás en un gran problema.
-¿Lo que dije? - Jeongin dudó.
-Ajá, tu dijiste que estabas enamorado de mi- Y vaya si no deseaba oírlo otra vez- ¿Era verdad eso? ¿O solo querías molestarme?
-¡No! Claro que es verdad- Miró al suelo evitandole la mirada- Me gustas mucho.
-¿Y serás mío? - Jeongin levantó la mirada y vio confusión en sus ojos- Tu sólito te condenaste, no puedes librarte de mí ahora, te dije que estabas en problemas.
Hyunjin por un segundo de verdad se asustó pensando que Jeongin solo gritó lo primero que se le viniera a la cabeza.
-Pero Hyunjin yo... No tengo nada, no soy nada- Sus ojitos siempre brillantes estaban ahora aguados- Tú eres perfecto, haces todo bien y yo a penas puedo usar el tostador sin quemar la casa.
-¡Oh Jeongin! - Su corazón se ablandó un poco- Eres muchas cosas, inteligente, hermoso, talentoso, dulce, amable... y si quieres también puedes ser mio.
-¿Tu-tuyo? - Lo sintió temblar entre sus manos.
-Si, mío, ¿Quieres? - Hyunjin era alguien por lo general muy pacifico e incluso un poco flojo, pero en éstas situaciones se ponía muy serio y duro, casi como cuando le da clases a Jeongin.
De hecho estaba meditando sobre si debería azotarlo con la regla.
-Si
En el momento en que tuvo el consentimiento de Jeongin atacó su ropa, el chico traía puesto un pijama liviano por lo que no le costó nada deshacerse de él. Jeongin era más tímido, pero no se quedaba atrás y sabía qué hacer por lo que asumió ésta no era su primera vez.
Hyunjin lo levantó hasta llevarlo a la cama, caminó hasta cerrar la puerta y sonrió. Amaba cómo la habitación de Jeongin estaba decorada y distribuida, pero justo ahora ese espejo en la puerta que quedaba justo frente a la cama lo motivó más.
En su camino de regreso terminó de desnudarse, se paró frente a JeongIn y lo miró de arriba a abajo.
Era arte.
Su dulce cuerpo, su piel que parecía brillar, el cabello alborotado y los ojos rasgados brillantes.
Le gustaba tanto, probablemente desde que lo conoció, pero su orgullo y la molestia de enseñarle lo mantuvo cegado.
Sin aguantar más aprisionó al chico, obligándolo a abrir sus piernas y chocar sus sexos.
Jeongin jadeaba y gemía, le pedía con voz entrecortada que hiciera algo.
-Nunca más me vas a mentir - Dijo mientras tanteaba en su entrada y besaba su clavícula- No me ocultarás nada... Prometelo.
-Lo prometo- Jeongin buscaba su boca para besarlo y él no se negó.
Jeongin se quejó ante la incomodidad de los dedos de Hyunjin en su cuerpo, pero poco a poco empezó a relajarse y moverse él también.
-Eres tan precioso, todo mío ¿Verdad?- Hyunjin era un tipo posesivo, no es que fuera a ponerle una correa, pero le gustaba oír lo que quería.
Y quería a Jeongin.
Quería cuidarlo, besarlo, oírlo reír, verlo pintar, ver su cuerpo y su alma.
-Hyunjin... - Jeongin se pegaba a él, quería que lo penetrara.
Hyunjin lo levantó hasta ponerlo de pie, se sentó él a la orilla de la cama con los pies firmes en el suelo.
-Ven acá- Palmeó sus muslos y Jeongin obedeció como buen estudiante- Del otro lado.
No de frente, sino pegando la espalda a su pecho Jeongin bajó lentamente sentándose sobre su pene.
Sintió la mano de su estudiante tomar la suya.
-Hyunjin ¿No quieres ver mi cara? - Habló con voz triste.
¿Qué?
¡Oh! Pobre su bebé, su dulce chico a quien tenía que contruirle una autoestima hasta el cielo, pensaba que no quería ver su hermosa cara mientras lo follaba.
Lo agarró fuerte por debajo de las rodilla y levantó todo su peso para luego dejarlo caer.
-No mi amor, todo lo contrario - Hyunjin mordió su hombro- Mira al frente.
Escuchó un jadeo de sorpresa y miró él también, ambos se veían reflejados en el espejo. Hyunjin podía ver su propio rostro y también todo el cuerpo de Jeongin completame abierto sentado sobre él.
-Por su puesto que te quiero ver, y quiero que también tú te veas- Levantó la pelvis para darle a entender a Jeongin que tenía que moverse él - Mirate ahí siendo mío. Mirate siendo hermoso y perfecto.
No quería ser él solo quien recibiera placer, tomó con una mano el miembro de Jeongin y comenzó a masturbarlo.
-No cierres los ojos- Dijo él y Jeongin obedeció.
Continuaron un poco más así, la mezcla de sensaciones los estaban llevando al borde.
Un par de saltos más, Jeongin gemia sobre él, y Hyunjin finalmente se corrió dentro de Jeongin, por su parte Jeongin llegó al climax un poco después que él.
-Eso... Fue... Ah- Jeongin fue peso muerto en sus brazos.
Hyunjin volvió en sí, siempre se ponía muy intenso cuando tenía sexo pero nunca le pasó como ahora.
Al estilo nupcial levantó a Jeongin y los llevó al baño, él podía hacer el trabajo completo, claro que sí.
Jeongin no habló hasta cuando ambos estuvieron bajo el chorro de agua.
-¡Está fría! - Se abrazó a su cuerpo el más pequeño.
-Frío como fuiste conmigo estos días- Hyunjin pasó la esponja por su cuerpo- Estaba preocupado por ti bebé.
-Lo lamento ¿Si? No quería que ellas los lastimen ¿Me perdonas? - Hizo un puchero muy lindo que Hyunjin besó.
-Por supuesto- Comenzó a lavarle el cabello pero sintió algo raro- ¿Qué... ¡Jeongin!
-¿Qué? ¿Qué tengo? No me digas que piojos - Casi se resbala y cae del susto.
-Te falta cabello, todo un trozo, oh Dios mio bebé.
-Ah, eso, fue Nicole cuando me estaba molestando- Jeongin le restó importancia- ¿No te diste cuenta antes? Por supuesto que no, si estabas hecho un demonio.
Hyunjin meditó sobre eso, ¿Se sintió obligado Jeongin a acostarse con él? ¿Tuvo miedo de negarse?
-Jeongin ¿No querías hacerlo conmigo? - Preguntó directamente.
-¿Por qué crees eso? ¿Porque dije que fuiste un demonio? - Jeongin vio a través de él- Por supuesto que no, cuando digo que estoy enamorado de ti eso incluye todo. Aunque me sorprendió lo apasionado que eres, mi primera vez fue bastante aburrida y ahora de verdad lo disfruté.
Ahora si volvió a sonreír.
- Pero no pensé que podrías querer hacerlo conmigo, ay... soy tan tonto.
-¿Por qué no? Ya te dije y te lo repetiré mil veces, eres perfecto, inteligente, bello y maravilloso.
-¿Qué más? - Jeongin estiró sus labios buscando un beso- ¿Que más soy?
-Eres mi novio.
-No es a lo que me refería.
-Aún así lo eres.
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