III
"¿Hoy vas al hospital?" Su mejor amigo preguntó cuando se vieron frente a la universidad.
"Así es. Aprovecharé de estudiar mientras estoy ahí" Acomodó bien sus libros en la mochila y así mismo la mochila en el canasto blanco que tenía su bicicleta "Te veo mañana"
"Saludos a Joong" dijo él, ya acostumbrado a las extrañas visitas voluntarias de su amigo en el hospital, que ambos bien sabían de extrañas no tenían mucho.
"En tu nombre"
Agarró su bicicleta y comenzó a pedalear, el hospital no era tan lejos y el clima ayudaba bastante, no es como si Joong pudiera verlo todo sudado, pero le precia una falta de respeto llegar en malas condiciones.
Todas las enfermeras lo saludaron al llegar, ya lo conocían bien y hasta le daban café a veces. Llegando al cuarto de Joong, se topó con la madre de él afuera de la habitación.
"Señora" La saludó cortésmente.
"Cariño, ¿Estás bien?" Él asintió "Vine a despedirme de mi hijo..."
¿Despedirse? Oh claro, la madre de Joong vivía en Turquía y tenía otros dos hijos a quienes cuidar. Ella la había pasado muy mal sin saber qué hacer con respecto al tratamiento de su hijo mayor, lo entendía perfectamente.
"Está bien, no se aflija, lo cuidaré tal como prometí" ella había dudado mucho de los cuidados de los internos, quizás porque ya antes había perdido a su esposo en un hospital "Le juro que vendré cada día, aunque tenga doscientos exámenes y o mil trabajos"
"¡Ay Dios no! No te exijas tanto, si tienes pendientes, solo hazlos ¿Sí?" Ella era tan dulce, aun en esta situación en la que se hallaban todos "Me duele el corazón dejarlo, pero confío en ti, vendré lo más pronto posible cuando encuentre a alguien con quien dejar a mis hijos o cuando sea buen momento para que falten a la escuela"
Le aseguró a ella que se encontraba bien y se despidieron, pero en el momento en que iba a entrar a ver a Joong, ella le llamó nuevamente.
"Dígame, señora, ¿Olvidó algo?"
"No, en realidad solo estaba pensando en que llevas algún tiempo cuidándolo, pero ¿Te presentaste a él formalmente? A veces simplemente se nos pasa lo más obvio..." Ni siquiera le dejó responder y se marchó.
Lento como un zombi entró en el cuarto, Joong estaba en su cama igual que siempre y pensando en las palabras de su madre se rio un poco.
"Hola Joong, ¿estás bien hoy?" No obtuvo respuesta "Antes de cualquier cosa, solo quería decirte que, mm, bueno, por si deseas saberlo... mi nombre es Dunk."
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