Soledad
Soledad
Circunstancia de estar solo o sin compañía.Sentimiento de tristeza o melancolía que se tiene por la falta, ausencia o muerte de una persona.
Keisuke Baji estaba solo.
Es decir, hace años que estaba solo pero ahora además de solitario en su alma estaba solo físicamente, sin casa, sin comida y sin más por lo que vivir que una venganza aparentemente imposible.
Suena terrible pensar que su única razón de vida es vengarte de alguien que odias sin tener otros sueños o aspiraciones ¿Pero que podría hacer sino? En algún momento decidió que intentaría vivir de la mejor manera pero eso fue antes de que todo se destapara y sus ojos se cegaran de rabia ¿Cómo podría pensar en ir a la universidad o tener una hermosa vida llena de metas cuando todo resultó de esta forma?
-Maldita sea- Vociferó molesto cuando la lluvia pasó de una simple capa húmeda a un total bombardeo de agua.
Para cuando logró refugiarse bajo el techo de un negocio ya tenía los mechones de cabello negro pegados a las mejillas y al cuello haciéndole picar pero no tenía con él ningún elástico de cabello como para recogerlo en su habitual coleta alta. Con sus dedos se lo peinó hacía atrás y en ese movimiento de cabeza notó unas extrañas figuras a lo lejos en la entrada de un callejón. Se acercó solo por curiosear, demándenlo por chismoso, pero cuando gracias a sus sentidos superiores pudo entender la situación se le quitó todo lo divertido al asunto.
-¿No crees que está muy frío para vestir así?- Un hombre, definitivamente un alfa, subió la falda de la chica quien inútilmente cubría sus piernas. Ella tenía el pelo rubio, alta y con muy linda figura, a pesar de su rostro preocupado y maquillaje corrido Baji podía decir que era una omega muy hermosa.
-Si preciosa, dejame que yo te quito la ropa mojada y te hago entrar en calor- Otro alfa, esta vez era una mujer, siguió molestándola.
Y era extraña esta situación porque la chica tenía sobre sí al menos dos olores indiscutibles a alfa y algunos otros menos fuertes pero ahí estaban, podía oler omegas y no le sorprendería que también se relacionase con los inoloros betas, sin embargo nadie llegó por ella en el punto en que Baji ya no aguantaba más tanta idiotez.
-Vamos princesa, ven a mi casa- El alfa hombre reía mientras esquivaba los ataques que la chica daba con su paraguas.
"No perderé sin echar pelea" le recordó a esa frase y sonrió.
-Oigan par de idiotas ¿Me oyen?- Ambos le miraron con molestia y ella con terror - Ah, si me escucharon, entonces si no son sordos ¿Cómo es que no entienden que la señorita no quiere nada con ustedes?
-¡Metete en tus asuntos!- El alfa se acercó a él- La encontramos primero, esta vestida así y nos gusta.
-Si no quiere llamar la atención que se ponga algo mas adecuado- Habló la mujer alfa con altanería, como si sus palabras fueran la verdad mas obvia.
-¡Ya déjenme! Me tienen harta...
La chica se notaba que era de carácter fuerte pero verse arrinconada por dos alfas no debe ser fácil y aunque él nunca se consideró un heroe sentía que no podía dejarla abandonada ni sola.
Porque ella también estaba sola.
Aunque sea en estos momentos y luego vaya a irse a su casa llena de gente, ahora esta sola.
Y eso no puede ser.
A Baji siempre le ha gustado la adrenalina y generalmente no tiene paciencia, así que en lugar de tratar de hacer entrar a esos idiotas en razón optó por irse directo a los golpes.
A la mujer la evitó, pues viejas costumbres difíciles de quitar, sin embargo al tipo le dio una reconstrucción facial gratis además de retirarle algunas piezas dentales, diciéndolo de una forma elegante.
O en resumen, le había sacado la puta mierda.
No tuvo necesidad de ir por la mujer, ella se agachó a asistir a su acompañante quien se quejaba arruinado en el suelo mojado mirándole como si él fuera un monstruo.
-Aprende que las personas pueden vestir como quieran, y si la chica se vistiese para alguien seguro no sería para un pedazo de mierda fea como tu- Dicho esto dio media vuelta y se fue.
-¡Si! Mierda fea- La omega repitió sus palabras y lo alcanzó entre la lluvia que milagrosamente estaba parando- ¡Oye pelinegro! No te vayas ¡Oye!
-¿Qué?- Se volteó a mirarla y entonces pudo notar, gracias a la falta de lluvia, que ambas de sus piernas estaban heridas con raspones que sangraban.
Por eso fue tan fácil oler su omega entre la lluvia.
-No me dejaste decirte gracias- Con las piernas temblorosas hizo una reverencia- Casi nunca me suceden estas cosas, siempre hay alguien ahí para mi, he tenido suerte.
-Me alegra saber que no te pasa seguido, bueno, de nada. Adiós- Se iba a voltear pero la chica perdió el equilibrio y se tambaleó- Hey ...
-Perdona, se me habrá bajado el miedo ahora que estoy mas tranquila jeje- Le sonrió dulcemente y se puso derecha, seguía sin lucir del todo bien y su corazón le dijo que estaba acabado.
No podría dejarla sola.
-Te llevaría a mi casa para curarte pero n-
-¿Pero no es apropiado llevar a una omega herida a tu casa?- Preguntó ella audaz.
-No, te llevaría a mi casa para curarte pero no tengo casa- Los ojos de la chica mostraron curiosidad y Baji sabía que si no la paraba ahora le iría interrogando todo el camino- Pero no quiero preguntas así que solo dime donde vives.
Ella le hizo una mueca por haber sido descubierta- Muy bien, es por acá- Antes de avanzar Keisuke se quitó su chaqueta y se la entregó para luego darle la espalda y agacharse.
-Rodéate la cintura con las mangas y súbete a mi espalda- Agradeció que ella obedeció bastante rápido.
Caminó siguiendo sus indicaciones, trató de apurar el paso porque parecía que en cualquier momento se ponía llover de nuevo.
-¿Cómo te llamas pelinegro?- Ella preguntó aburrida de ir solo cargada- Yo soy Emma, Emma Sano.
-Keisuke Baji.
-¡Entonces eres un Baji! ¿De dónde será que me suena? Bueno, como sea ¿Cuántos años tienes? Yo tengo veinte años, oye no vayas a estar pensando que me gustas o algo ¡Solo trato de ser amable!
-No había pensado nada, tranquila, y tengo veintidós años- No sabía que pensar de esta chiquilla tan habladora, sin embrago era un poco refrescante después de tanto tiempo solo.
-¡Mi hermano y mi alfa tienen la misma edad que tú!- Ella se emocionó, le sorprendió el uso de la palabra escogida.
Mi Alfa, eso significaba que el tipo no era solo su novio sino que eran una pareja destinada incluso siendo tan jóvenes. Iba a felicitarla por su buena suerte, encontrar a tu pareja siendo tan joven no es habitual pero ella simplemente...
-¡Hablando de mi alfa infeliz! Ya verá el tonto cuando lo encuentre, si por su culpa he acabado así- Era todo tan ambiguo, ella lo culpaba de su desgracia pero su aroma seguía siendo agradable, como si la pelea realmente no la hubiera hecho odiarle- ¡Le dije que estuviera listo a las tres en punto! Pero noooo ¡Se tenía que quedar limpiando la motocicleta esa y me largué sola! ¿No crees que es un mal parido? ¿Eh Baji?
-Bueno no sé ¿Cómo iba yo a-
-¡¿EMMA?! ¡EMMA!- La voz gruesa de un chico los dejó callados y, oh, eran dos.
Dos alfas venían corriendo hacía ellos, no sabía cual sería el alfa de Emma. Ambos lucían intimidantes a su propia manera, también ambos estaban enojados a penas le vieron.
-¿Y tu que jodidos?- Aquel que era más alto le miró con ojos asesinos y le dio un leve empujón en el pecho- ¿Por qué mierda la tienes en la espalda? ¿Qué le hiciste?
-Eh, ten cuidado imbécil, que aun traigo a Emma cargada ¿Qué eres tonto?- Le dijo antes de bajar a la chica con cuidado.
-¿La llamas Emma? ¿Qué ahora hasta amiguitos son?- El tipo parecía al borde de la crisis nerviosa, se pasaba las manos sobre los lados rapados de su cabeza.
-¡Pues claro! Nos hemos hecho amigos ¿Quién crees que me ha ayudado cuando dos alfas vinieron a atacarme entre la lluvia? ¿El jodido espíritu santo? ¿El maldito conejo de pascua?- Emma era tan divertida, cada vez le agradaba más- ¡Baji es mi amigo y me lo respetan!
-¿Baji?- Finalmente el alfa más bajo preguntó mirándole serio- ¿De casualidad eres familiar del dueño de la editorial Ukiyo? ¿Kano Baji?
Mierda, odiaba ese nombre y podría vivir feliz si no lo volvía a oír en toda su vida.
-Es mi padre- Dijo con disgusto y pudo ver como los chicos se miraron entre si.
El alfa de cabello rubio y largo, no el novio de Emma, asintió como si hubiera tomado una decisión en su cabeza.
Y así fue, porque lo ultimo que Keisuke recuerda fue oir gritar a Emma y ver una patada demasiado rápida venir por él.
Hola jeje *saluda en pandillero* me presento, me llamo Phie y si estás aquí es porque la historia de Baji y Chifuyu te dejó sin estabilidad.
Yo acostumbro escribir fics de mis ships de kpop y esta es mi primera historia de animé así que les pido sean buenxs conmigo.
Disfruten esta historia, ojalá les guste.
Besos, Phie
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