Volverte A Ver.
El capítulo más esperado por latinoamerica unida, además ya se acerca el final <3
JAEBUM.
Al fin paz.
Al fin podía estar tranquilo, todos habían estado de su lado en el juicio y JongIn estaría en la cárcel sin beneficios por un buen tiempo.
También su tío le ofreció el puesto que su primo mantenía, el aceptó, y también ya tenía en mente a quien lo reemplazaría a él.
Parecía que su vida al fin volvía a sus riendas originales, sólo le faltaba su Omega y ya todo estaría bien.
Estaba abriendo la puerta de su departamento cuando su móvil sonó.
-¿JaeBum?- Era su tío - ¿Has llegado a casa?
-Si, justo estoy entrando - Cerro la puerta de una patada- ¿Puedo ayudarle en algo?
-Solo quería disculparme una vez más, creí haber criado a JongIn de la mejor forma pero me equivoque - JaeBum no pudo pasar por alto que su hogar se encontraba en perfecto estado, probablemente Yugy había ordenado el desastre por él - Tomate unos días antes de venir, querrás estar con tu omega y yo debo poner orden en la oficina.
-No es necesario disculparse, ya lo hizo bastantes veces y, si, tomaré los días gracias.
-El malcriado te dio un tiro, no podría no disculparme- JaeBum caminaba a la cocina, noto que la luz estaba encendida.
-Solo me disparó en el hombro, tuve cinco largos días de recuperación así que ya todo esta en el olvido.
Su tío sin antes disculparse una vez más, cortó la llamada y él dejó su teléfono en la mesa.
JaeBum caminó hasta la cocina y vaya sorpresa que se llevó al entrar.
-¡¿YOUNGJAE?! - El chico estaba tan precioso como siempre, se pasó los puños por los ojos en caso que fuera un sueño, pero era real, parado ahí con un grueso y peludo abrigo rojo- Oh Dios, ven acá ángel.
-Ni un paso, Im JaeBum, ni uno solo - YoungJae apuntó un cuchillo en su dirección desde atrás de la isla de la cocina- ¿Cómo es eso de que te dispararon?¿Oí bien?
-Eso no importa, ven aquí mi amor- Pero YoungJae no tenía cara de querer ceder- Solo fue mi primo, se volvió un poco loco y me dio un tiro ¡En el hombro! No fue nada solo qu-
No sabe en qué momento su omega se acercó, no lo beso ni lo abrazo, solo le desabotono la camisa con sus finos dedos enredados y buscó la cicatriz.
Era redonda y rosada, pudo ver lágrimas en los ojos de su omega.
-Eres un tonto, descuidado ¿Por qué nadie me dijo?
-No quise alterarte, lo haría más difícil - JaeBum no quería hablar de eso ahora- ¿Podemos ahora saludarnos de forma adecuada?
-Ya tendremos esta conversación - Dijo el menor antes de rodearle el cuello con los brazos y estampar sus bocas, era rápido y desesperado. Sus lenguas se encontraban en cada giro y ninguno podía quitar las manos del otro, incluso sus dientes chocaban, pero qué mas da.
-Te necesité tanto mi amor, no te imaginas ¿Cómo viví tantos años sin ti? - JaeBum juntó sus narices- Ahora todo estará bien, nos vamos a casar y luego nos pondremos en campaña. Quiero tener una familia ya.
Esos raros sueños del otro día lo habían estado persiguiendo. YooJung y Rina lo perseguían.
-También te extrañé, todos los días pensaba en ti Alfa- Lo abrazó de nuevo, luego miró su dedo en el cual su sortija descansaba una vez mas- Vamos a casarnos, si, pronto.
-Y los niños.
-B-bueni sobre eso, los planes tendrán que modificarse un poco- Su omega bajo la mirada, dio un paso atrás y solo mantuvo sus manos unidas.
¿Que ocurría? ¿YoungJae no quería ser padre aún? Pero no parecía disgustado.
-¿Que esta mal ángel? - Pregunto preocupado.
-Es que, bueno yo... Mejor te muestro- YoungJae lo arrastró hasta su habitación.
¿Le pasaría algo? ¿Su cuerpo estaría bien? Tantas preguntas rodeaban su mente, pero seguro se sorprendió cuando vio a YoungJae comenzar a quitarse la ropa por sobre su cabeza.
-Bien cielo, también te extrañé pero no era de eso de lo que hablamos ¿Sabes qué? Olvídalo, ven acá - Iba a tomarlo de las piernas cuando YoungJae dejó caer de nuevo el abrigo en su lugar.
-No seas idiota, cierra los ojos- JaeBum se encogió de hombros y le hizo caso.
Pudo oír a YoungJae quitarse la ropa, le tomó las manos y las puso en su cintura.
-No entiendo a dónde quieres llegar con es-
¿Uh? Esperen. Paso sus manos por la tibia piel, sus costado estaban casi normales pero su estómago estaba algo ¿Duro? ¿Redondo?
Entonces lo entendió.
Abrió los ojos rápidamente.
Frente a él un desnudo YoungJae de la cintura hacia arriba, todo normal, menos esa pequeña pancita redonda que sobresalía de lo que alguna vez fue plano.
-Y-Yo-YoungJae- Lo miró - Estas, t-tú estás...
-¿Embarazado? Si- El omega se mordió el labio y una pequeña lagrima salió de su ojos derecho- Te lo iba a decir el día que todo fue un desastre.
-Oh, mi amor- Jaebum lo abrazó y los lanzó a ambos sobre la cama- Te amo, te amo, te amo... ¿Qué es? ¿Esté todo bien? Un momento ¿Cuánto tienes?
-Empezaré el quinto mes en unos días, no se lo que es ni si esta todo realmente bien. No he podido asistir al médico- YoungJae lo miro triste con lagrimas amenazando con salir.
-No te preocupes, mañana iremos a ver que pasa aquí ¡No puedo creerlo!
-¿Qué cosa?¿Que tendremos un hijo o hija?
-No, bueno también eso, pero no puedo creer lo mucho que te amo- No podía quitar la vista de ese estómago tan redondito y suave.
-Te amo JaeBum- YoungJae lo abrazo y lo beso- Te amo tanto.
-También yo mi vida, eres todo para mi. Gracias por buscar empleo en nuestra compañía.
-Eiiiii ¡Lo arruinaste con tus trucos de marketing!
Ambos rieron durante un tiempo, comieron la cena que el Omega preparó y fueron a la cama.
Todo tan familiar, tan cálido, tan hermoso, como siempre sería de ahora en adelante.
YOUNGJAE.
-Estará un poco frío, pero ya te acostumbrarás- Habían ido a ver a la misma doctora de BamBam, ella estaba ahora haciendo ultrasonido a YoungJae.
-Está bien, solo quiero saber como se encuentra- YoungJae no había podido seguir de cerca su embarazo, por lo que rogaba todo este bien.
JaeBum a su lado le apretó la mano.
-Veamos, todo su cuerpo luce bien, no veo ninguna anomalía...perfecto estado para cuatro meses y 28 días- Ella parecía estar buscando un punto en especial- ¡Oh! Ya está.
-¿Y bien? ¿Qué es? - Dijo JaeBum
-Se nota que tú y Kupinmook son mejores amigos, estas teniendo una niña también.
YoungJae lloro pequeñas lágrimas de alegría mientras que JaeBum lloraba como un bebé con mocos y todo.
-Estoy muy feliz, te amo ángel - Él y la doctora reían por la reacción del alfa.
Ella le dio también una dieta, unos suplementos y medicamentos para las nauseas a pesar que YoungJae no había tenido ningún tipo de síntoma molesto.
Sus padres estaban tan emocionados como ellos, MinGyu lloró de la misma manera que JaeBum hizo, también BamBam y YuGyeom se emocionaron al saber que su hija Sei tendría una amiga.
-¿Deberíamos pensar en nombres? - Dijo YoungJae mientras miraba el catálogo de pasteles de boda.
-No es necesario, ella se llama YooJung.
-¿YooJung?- YoungJae preguntó.
-Si ¿No te gusta? - En realidad, le gustaba.
-Lo amo, Im YooJung, suena hermoso- Era el nombre perfecto para su pequeña- ¿De dónde se te ocurrió?
-De por ahí.
JaeBum le había dado la opción de elegir la fecha de su boda, YoungJae pidió que fuera lo más pronto posible pues no quería salir gordo en las fotos.
Como poca gente estaba invitada no había problema, además sería bastante sencilla y rústica. No como la boda de BamBam, recordar ese día de daba dolor de cabeza.
Miró a su prometido hablar por teléfono ¿De verdad ese hombre sería su esposo? La forma masculina en que caminaba, como cruzaba los brazos al pelear por el teléfono, ojos profundos con dos lunares, esa ancha y fuerte espalda.
¿Así esperaban que no se embarazara?
Pero por muy masculino y fuerte que sea, Im JaeBum tenía alma y corazón, no teme llorar o mostrar sus sentimientos. No teme preocuparse por él al punto de cambiar su auto deportivo por una camioneta familiar, se puede despertar en medio de la noche porque YoungJae hizo un mínimo ruido de queja.
No teme decirle que lo ama.
Y YoungJae esta tan agradecido, el destino lo premió con este hombre. Ama tanto a JaeBum que a veces se vuelve abrumador como un sueño, imaginar que un día despertará y él no estará durmiendo a su lado.
Pero jamás es así.
JaeBum está ahí.
Siempre ahí.
-¿Que tanto piensas ángel? - No sabe en qué momento se acercó.
-Pienso en lo mucho que te amo, mi vida.
-Lo que me ames, te amo más.
-No trates de ganarme - Lo golpeó débil.
-No trates de desafiarme.
Dijo antes de besarlo, un beso tan conocido pero de los que jamás se aburriría.
Bạn đang đọc truyện trên: Truyen3h.Co