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Wilson estaba acostumbrado a que cuando iba a las fiestas con Tony muchos se le pegase intentando ligar con él, pero esta vez era exagerado. Era cierto que aquel Omega tenía una carisma única y era bastante sociable.
-Pero que interesados...-Murmuro Rhys
No iba a mentir él se sentía un poco especial, ya que era el único que conocía aquel secreto que el famosísimo Tony Stark tenía, bueno estás seguro que la señorita pepper también sabía de sus peculiares gustos.
-Hola ¿estás solo?-Al girar su vista se encontró con una despampanante Omega.
-Eeeeeh, se podría decir que sí
-¿Y te importa si me tomo unas copitas contigo?
-¿Qué vas a querer?-Le dijo con una sonrisa
Tony se preguntaba cuanto más rato tendría que estar aguantando a tanta gente, al principio era agradable ya que solo eran unos cuantos pero ahora eran demasiados y encima cada vez más borrachos.
Busco a Wilson con la mirada, pero le era imposible verlo, la música retumbaba en sus oídos y las luces led que parpadeaban rápidamente consiguiendo que se marease un poco, esto se estaba volviendo en insoportable.
Sacó su móvil y le dio un toque a Rhys quien no tardó mucho en llegar a su rescate para sacarlo de este barullo de gente llevarlo a la salida.
Tomó una bocanada de aire fresco que limpió completamente sus pulmones del humo de las cachimbas, los cigarros, colonias y olores que había a su alrededor de las demás personas.
-¿Mejor?-Dijo Wilson
-Quiero vomitar..
-Oh...
Rápidamente lo llevó cerca de una de las papeleras y para su suerte tonia acertó era perfecto incluso para vomitar, Rhys sabía que quizás se estaba pillando por el omega.
-¿Quieres que te lleve a casa?
-No... Quiero que me lleves al hotel.
-Tony no estás para un hotel.
Si algo odiaba Tony de Wilson es que el imbécil era un perro muy desobediente, en ocasiones hacía caso pero en muchas otras no.
-He dicho que me lleves a un hotel o me voy yo solo.
-No tienes remedio...-Dijo negando con la cabeza.
Pidió un taxi y le pidió que los llevase al hotel más cercano, una vez estuvieron en la puerta le pagó al taxista y pidió la habitación de un hotel, Tony estaba cantando una canción bastante antigua, no sabía cuál era pero sabía que era de rock.
-Bien-Dijo cerrando la puerta tras él-Ya hemos llegado
-No me digas pensaba que estábamos en el espacio
-Que sarcastico.
-Me voy a dormir-Dijo mientras comenzaba a desnudarse, tirando la ropa por todos lados.
Una vez quedó solo en ropa interior y tumbandose en la cama, el Alfa suspiró y agarró una de las mantas que había encima de una de las sillas para echársela por encima.
La noche estaba tranquila sin robos, ni atracos, algún que otro barrendero fumando o comiéndose un bocadillo pero ya está, solo eso.
Y algún que otro borracho...
Siguió con su patrulla hasta que una explosión llamó su atención y rápidamente fue su sorpresa cuando vio a una especie de pulpo metálico para fijarse bien podía ver a una persona en medio riéndose como un loco desenfrenado por el caos que estaba causando.
Se acercó y aterrizó sobre uno de los capotes de los coches quedando cara a cara con el nuevo señor del caos.
-Eh, hola ¿Tú eres?
-¡Doctor octopus!-Dijo totalmente orgulloso
-Encantado de conocerlo señor octopus ¿Por qué está usted sembrando el caos en la ciudad?
Todo lo contrario a responder su pregunta uno de aquellos tentáculos se lanzó contra él, pero la araña fue más rápida y se colgó de una de las farolas para luego lanzarle un par de telarañas a la cara haciendo que octopus se enfadase mucho más con él y comenzará a perseguirlo él intentaba alejarlo lo máximo posible de la gente.
Empezó a escuchar gritos de las personas que se asomaban a las ventanas o a las puertas de su casa, octopus comenzó a subir por un gran edificio ya que se veía claramente en desventaja y un poco abrumado por las telarañas pero eso no era suficiente para librarse de él
Una vez estuvo lo suficientemente cerca para atacarle de nuevo una de esas enormes pinzas la agarró y lo hizo atravesar una de las ventana
-Pero qué coño-dijo una de las personas que estaban en la habitación rápidamente dio un vistazo y pudo ver a otra que se estaba espabilando
Un Alfa y un Omega fue lo que captó su olfato.
-Siento interrumpir vuestra...¿cita luna de miel? lo que sea pero es mejor que salgáis de aquí estáis en peligro.
Una de esas garras entró por el agujero de la ventana que él había hecho, romperlo y agarró al Omega que estaba en la cama envuelto por las sábanas, el cual soltó un grito de sorpresa.
-¡Tony!-Gritó el que era su acompañante.
-Tranquilo, enseguida te lo traigo-dijo corriendo hacia la ventana rota y saltando hacia el vacío para luego lanzar una de sus telarañas y seguir subiendo detrás del pulpo mecánico.
Una vez llegado a lo alto de la azotea agradeció que esta fuese bastante amplia, se colocó en el filo de la cornisa a una distancia prudente.
-Oye ¿sabes que es de mala educación tomar a personas como rehén?
-¡Calla y muere maldito insecto!-dijo arrancando una de las antenas y lanzándose la.
-¡Joder, que mareo!-Dijo el rehén
-Tranquilo...eh, señor rehén, enseguida lo pondré a salvo.
-¡Tony!-Escuchó un grito desde el lado de la derecha y al girarse pudo ver al que estaba en la habitación abriendo bruscamente la puerta que daba la azotea
-Oye ¿eh...tú no deberías estar aquí en serio vete es peligroso
-Si tanto quieres salvar a esta persona ve por ella-Y luego movió aquel tentáculo que tenía al tal Tony agarrado, llevándolo hasta el filo de la azotea.
Reaccionó rápidamente, sabiendo lo que iba a hacer, cuando lo soltó él rápidamente saltó, por suerte no le costó mucho atraparlo entre sus brazos y después lanzar una telaraña para quedar colgados.
-¿Te encuentras bien?-Su olfato lo avisó de que este era el Omega olía a Manzanilla, Naranja y quizás un toque de canela
-Hacer puenting no es mí deporte favorito-Peter se sorprendió de la tranquilidad con la que se estaba tomando esta situación
Ya que lo normal es estar pegando gritos
-Agárrate bien.
-Si me agarro a ti se me va a caer la manta.
-¿Y qué pasa si...-Miro unos segundos hacia abajo-Oh, bueno...-Se sintió algo avergonzado-tranquilo, yo...yo no miró.
-Mas te vale-Advirtió y después envolvió sus brazos alrededor de su cuello y sus piernas alrededor de su cintura baja.
Tony cómo si fuera algo automático aspiró de ese aroma que el alfa tenía fresas mentoladas. Para sorpresa de los dos la manta no se cayó en ningún momento, se desajusto un poco pero una vez fue dejado en la habitación se la volvió a reajustar.
-Gracias
-D-de nada....Yo....yo... Voy a por tu compañero ahora vuelvo y ten cuidado hay cristales en el suelo- segundos después desapareció de la vista del omega
Rápidamente volvió a subir....Pero para su mala suerte el compañero de aquel Omega...había sido aplastado entre una de esas garras metálicas, la sangre goteaba y aquel cuerpo estaba completamente colgando.
Mierda...
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