Prólogo.
La noche era cálida con un viento suave que zumbaba en mis oídos, y me incitaban a planear que hacer en ellas muchas cosas. Así la veía yo, pero sin embargo mi realidad era muy lejana a la que se me antojaba. Mi realidad, era estar en una furgoneta con once chicos en el mismo estado que yo; distintos pensamientos seguramente, pero apostaría que todos deseábamos esa libertad tan ansiada de la cuál estábamos privados. El suave viento era imperceptible a los gritos de fans con muchas hormonas y sanos pulmones que ya ni siquiera las veía como tal, solo veía grandes aparatos emitiendo un brillo cegador molesto, tapando sus rostros, pareciendo máquinas, pero no personas. Esa era mi realidad, mi oficio era ser artista, o eso es lo que decía a las personas que me lo preguntaban; en mi mente, me definía a mí mismo como un muñeco de trapo tapando su naturalidad con una capa de maquillaje y sogas atando sus extremidades, siendo sumiso a lo que te ordenaran a hacer, sin el poder de rehusarse. No es que no me gustara ser famoso, era lindo tener personas demostrando a cada momento su aprecio hacia mí, sin embargo, así como estaban las personas buenas, estaban las malas. Pero creo que hay límites para cada situación, y esa barrera ya se había derrumbado hace ya considerablemente bastante tiempo, y que estén tras de ti en cada momento de tu vida, involucrándose en ella sin poder tener un ambiente agradable a tu alrededor, claro, salvo que estén los de seguridad sujetándolas, no era para nada acogedor.
Claro que dirás, ¿porque no solo dejas la industria? Te diré, que tengo una respuesta a ello: Oh Sehun.
Te preguntarás, supongo, que tiene ese chico para que sea la razón de seguir con torturas mentales como físicas. Os contaré brevemente:
Cuando pasé la audición en la empresa como ya la conoces: SM, y me pude instalar en Seúl, me sentía escandalosamente solo. Como solución a ese problema, empecé a estudiar el idioma coreano arduamente, para ser capaz de hablar éste con más fluidez; lo que traería dos buenos frutos a mi vida; hacer amigos, y como no, tener más oportunidades como traineer chino que era, para que me consideraran más preparado para poder debutar como artista.
Volviendo al tema de Sehun, lo conocí en la cafetería de la empresa donde íbamos los que todavía nos entrenábamos para debutar. Mentiría si les dijera que él se me acercó a entablar una conversación conmigo, fui yo. Era un chico demasiado joven y parecía algo asustado, además de estar sentado solo en una mesa para 5 personas, lejos de las rondas donde se sentaba los más, por así decir, importantes, con gente queriendo ser su amiga alrededor. Me dirigí a el con cautela, y me senté frente a el, y con mi acción, me miro con unos ojos intimidantes y cara de póker, acción seguida volviendo a bajar su cabeza mirando su comida sin tocar en una bandeja. Traté de no inmutarme a su comportamiento, era muy positivo al conocer personas ahora que podría manejar el idioma bien y no tenía problemas al entablar conversaciones y hacer amistad, teniendo mucha confianza por lo cual no me permitiría intimidarme por su expresión, así que carraspeé obteniendo su atención y me presenté, "Hola, soy Xi Luhan, es un gusto conocerte" asentí con mi cabeza en forma de saludo, esperando escuchar su voz. Me miró por unos eternos segundos, "Soy Sehun, Oh Sehun" y su comisura se elevó un tanto mientras repetía mi saludo.
Nunca creí que un chico que aparentaba ser tan frío a pesar de ser todavía pequeño, fuera lo más adorable y conversador, era muy fácil entablar conversaciones con él, por lo que nos hicimos amigos en unos tres días posteriores a nuestro primer encuentro, yendo a practicar baile juntos, saliendo a tomar bubble tea o café luego del entrenamiento, saliendo los dos agotados pero con ojos brillantes a la espera de nuestras bebidas mientras íbamos pegados por las calles para poder evitar el gran frío que ponía nuestras caras en un color carmesí. Resumiendo, hacíamos todo juntos.
Al enterarnos que debutamos, no podíamos con nuestra felicidad, pero no fue nada comparado a la reacción que tuvimos cuando nos dijeron que estaríamos en un mismo grupo.
No estábamos del todo contentos cuando nos comunicaron que estaríamos en unidades separadas, pero no podíamos pedir más.
Cada vez estábamos más juntos, empezando a ser extraño a la vista de los demás nuestra cercanía, y un poco extraño también para nosotros cuando nuestras fans nos emparejaban, siendo una couple muy reconocida para todas las personas que nos conocían. Y como en todas las historias, no todo era color rosa. Teníamos problemas entre los miembros, además de sentirnos explotados al solo poder dormir dos horas, generando malestar en nuestro humor y no poder llevarnos bien. Todo empeoró luego de que me empezase a sentir raro cuando estaba con Sehun a solas, o incluso cuando me demostraba cariño. Me sentía celoso cuando me dejaba de lado por otro miembro del grupo, o cuando también les demostraba cariño, haciéndome quedar estúpido tratando de vengarme yendo a abrazar a Minseok.
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