Truyen3h.Co

Príncipe (ChangLix)

20. El Final.

PhieMe

-¿No vas a comer? - Felix uso lenguaje de señar para hablar con su hijo, este no entendió nada pero mantuvo la boca cerrada.

Su trocito de cielo YongBinnie ya había cumplido un año, seguía siendo una criatura hermosa y divertida pero vaya si no tenía carácter.

No le gustaban para nada las zanahorias y Felix junto a su esposo ya habían intentado varias veces hacerle comer.

-Nooo- Leyó la palabra en la boquita de su bebé mientras agitaba la cabeza de un lado a otro.

Felix cansado se rindió, bueno, simplemente no le gustan y ya, podrían darle esas mismas vitaminas a partir de otros alimentos.

-Ya está, no suframos más hijito- Nuevamente Binnie bebé no pudo entender, pero si mamá alejaba las zanahorias de él entonces era motivo para sonreír con sus pequeños dientes- Eres un príncipe muy malcriado ¿Verdad?

YongBin aplaudió, en su pequeña mentecita entendía que esa era la forma de hablarle a mamá.

-¿Qué hacen? - ChangBin llamó la atención de ambos, su bebé era tan parecido a su rey- ¿Se divierten?

-Algo así- Felix gesticulo con una sola mano pues con la otra cargaba a su hijo- ¿Te fue bien hoy?

-Si, un poco alejetreado, pero bien.

ChangBin había estado toda la mañana en discusiones sobre la creación de un nuevo tren que conectaría los pueblos, no había problema alguno en la decisión, pero era cansador el tema del dinero, tiempo de construcción, recorrido y etc.

Pero al fin estaba en casa.

YongBin se agitó en sus brazos para alcanzar a ChangBin quién lo recibió sonriente. Su esposo peinó el cabello largo de su hijo, jamás se lo cortaron y les gustaba como quedaba así larguito y brillante.

-Hola hijito- Miro su boca al hablar para poder captar la conversación.

-Baba- Jamás dejó de llamarle así, incluso cuando ya era capaz de hablar mejor.

-Si hijo ¿Dónde está mami? - YongBin le miró y apuntó en su dirección, Felix le lanzó un beso- ¿Dónde están los juguetes? - YongBinnie apuntó arriba, en su habitación donde estaban sus cosas- ¿Dónde está YongBinnie?

Su hijo lo pensó un poco hasta que finalmente puso una mano en su pecho en gesto de "Yo soy YongBinnie"

-Muy bien, chico listo- Felix caminó cerca de ellos para dar un beso a cada uno.

-¿Vamos a la playa? - Sugirió, sería la primera vez de su hijo en visitar el mar que Lix tanto ama.

ChangBin dejó a YongBin en su silla y se dirigió a él.

-Suena bien, ya está mayor, no creo que le pase nada.

Emocionados prepararon todo para su improvisada salida, el día estaba aún muy templado y brillante. YongBin parecía un pequeño mimo de tanto protector solar que le pusieron, pero luego de estar molesto por eso fue el más feliz al sentir por primera vez la arena tocar sus pequeños pies.

También tocó el agua del mar, le gustaba cuando estaban en la orilla y mami corría con él en sus brazos cada vez que la espuma les iba a tocar.

Rieron mucho ese día, fue un hermoso recuerdo y junto a la puesta de sol un cansado bebé que quedó dormido en brazos de su papá.

-Te amo- ChangBin habló pero Felix entendió, siempre lo hacía, incluso cuando el sentimiento venía en una simple mirada.

-Yo te amo a ti- Respondió en la única lengua que conocía.

.
.
.
.
.
.

7 años después.

-Oye ChangBin...

-¿Cómo me dijiste? - El rey ChangBin se volteo sorprendido.

-ChangBin ¿Acaso no te llamas así?

-Escucha mocoso yo soy tu padre y me respetas ¿Donde quedó mi bebé que me llamaba Baba?

-Ya crecí, ahora soy grande, voy a la escuela papá- YongBin sonrió triunfante, en realidad su hijo no era ningún niño irrespetuoso, él podía ver la sinceridad en sus ojos cuando decía creerse grande y maduro.

-Binnie, no importa que edad tengas, yo sigo siendo papá y Felix sigue siendo mamá- YongBin, rendido, asintió sin reclamar.

Era tan obediente, en ese sentido había heredado el carácter de Felix, tranquilo y curioso.

-¡Oh! Mamá me necesita- YongBin apuntó una de las luces.

Para cuando YongBin comenzó a crecer tuvieron que crear una manera en que Felix pudiera dar con él sin andar aplaudiendo por toda la casa como si YongBin fuera un niño perdido en la playa.

No pue fácil imaginar una solución, pero menos fue sencillo que su hijo entendiera.

"Hijito tu... ¿Si sabes que mamá es diferente? Quiero decir, él no puede oír o hablar como nosotros ¿Si? Si. Bien. Ahora, él nació de esa manera y jamás se va a cambiar por lo que los demás nos tenemos que adaptar a él, puede ser complicado aveces, incluso tendrás que aprender a signar en su idioma pero haremos todo por mamá ¿está bien? ¿Crees que no es demasiado complicado? ¿O piensas que él es extraño?

-Uh... ¿Se va a morir mi mamá?

-¡No! Claro que no.

-Entonces no importa, como sea, él es perfecto como está"

Eso fue, de todo corazón, un alivio. E incluso fue el mismo YongBin quien creó el sistema de llamado de Felix.

Cuando YongBin no podía hablar la lengua de señas, Felix le mostraba sus emociones mediante tarjetas de colores, rojo como molestia, azul como tristeza, amarillo como alegría, verde como miedo, y así con varias.

Tomaron ese comentario y lo traspasaron a un sistema de luces por todo el palacio, en cada cuarto había un ser de ampolletas de colores que se iluminaban por un control que Felix llevaba siempre.

Blanca, necesito a ChangBin.
Roja, necesito a YongBin.
Azul, necesito ayuda de cualquier persona.

Y otras varias que tenían distintos usos.

Ahora mismo la ampolleta roja estaba parpadeando por lo que el rey necesitaba de su hijo único.

ChangBin ya estaba desocupado por lo que tomó la mano del príncipe y ambos fueron a la habitación principal donde Felix estaba recostado en la cama leyendo un libro.

-¿Qué sucede mamá? - YongBin a sus siente años era ya experto en la lengua.

-Nada malo, sólo quería darte un abrazo- Feliz sonrió hermoso colo siempre y le miró- De saber que no estabas haciendo nada les hubiera llamado a los dos.

Este rey, siempre tan mimado.

Bueno, nada que hacer, ChangBin lo amaba por eso.

YongBin corrió y saltó en la cama para  ir a los brazos de su amado mamá mientras que ChangBin avanzó más despacio para atraparlos a los dos en un abrazo.

Pensar que alguna vez creyó que nunca podría pasar algo entre ellos, que Felix viviría una vida perfecta en la realeza mientras él se escabullia con él corazón roto.

Estuvo tan equivocado, ¡Y cuanto agradecía que fuera así!

No podía imaginarlo de otra manera, no lo quería de otra manera.

Si no era con Felix entonces no podía ser, si él no estaba nada tenía sentido.

Incluso si ahora eran reyes, o cuando lleguen a jubilar, Felix siempre sería su príncipe.

OMGGG ¡MIL GRACIAS! Gracias a todxs quienes leyeron esta bonita historia, de verdad le puse mucho amor a estos personajes. Todos saben que Changlix es mi otp suprema de skz y por eso hago tanto sobre ellos.

De verdad espero les haya gustado, les mando un beso enorme, déjenme sus opiniones.

Los leo en otra historia, Phie.

Bạn đang đọc truyện trên: Truyen3h.Co