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Para Takemichi ver a Erika en brazos de un desconocido llorando y asustada pidiendo volver con su madre la partió en dos, pero tenía que salvarlas a ambas. Antes de que su hija naciera había prometido protegerla con todo y no iba a romper su promesa
Aquél hombre delante de ella, pidió un poco de privacidad a los hombres que iban con el, eso incluía a su hija fuera de la habitación. Se sentía encerrada con un depredador, porque se notaba que él era una persona capaz de hacerle daño sin el más mínimo remordimiento
Takemichi sentía su corazón ir a mil, mucho más cuando el albino se acercó a ella y colocó sus manos sobre sus caderas, pegando sus cuerpos. Takemichi sintió ganas de llorar cuando esté comenzó a besar su cuello
Hace mucho que no se sentía como una prostituta. Pero si es necesario volvería a hacerlo
Siente como retroceden hasta que sus piernas dan con el borde de la cama, cayendo hacía atrás lentamente, con los labios del mayor moviéndose sobre los suyos.
Takemichi-No le hagáis daño por favor...-Dijo con miedo a que su pequeña sufriera un que sea un pequeño zarandeo
Izana-Tranquila nadie tocara a tu mocosa...-Dijo para después pasar su lengua sobre sus labios, Takemichi sintió la mano del mayor acariciar su muslo muy lentamente, yendo hacia el borde del pantalón de su pijama, para después bajarlo con lentitud
Así con cada una de sus prendas dejando a la mujer completamente desnuda, Izana admiraba el cuerpo de la mujer debajo suya, se había acostado con muchas que tenían curvas de escándalo, pero Takemichi se merecía un top en su lista de mujeres que recordar
La mujer sentía la necesidad de cubrirse y cerrar sus piernas, cuando la mano del hombre se acercó a una zona muy cercana de su intimidad, pero se retiró colocándose junto a su cabeza como la otra ¿Cuánto estaba disfrutando esto aquel hombre?
Izana-Desnúdame...-Le susurró al oído con suavidad, a lo que ella simplemente asintió subiendo sus manos hacia la ropa del contrario, deshaciéndose primeramente de la chaqueta
Pero sus temblorosas manos no le permiten hacer bien el desabrochar su camisa, tenia que dejar de ahogarse en sus nervios había hecho esto más veces ¡No era tan difícil desabrochar una puta camisa!
Jadeo, subiendo la mirada cuando el otro agarro sus manos colocándolas sobre las suyas sus ojos observaban con gracia los nervios de Takemichi, ayudándola a deshacerse de la camisa hasta que esta estuvo completamente abierta mostrando parte de su cuerpo, subió sus manos al borde borde de la, camisa tirando suave hacia atrás y luego abajo, dejándola caer al suelo al lado de la cama
Sus manos bajaron hasta el borde de su pantalón desabrochando el cinturón aflojándolo un poco, seguido del botón y la cremallera
Hace mucho tiempo que no se acuesta con un hombre, básicamente desde que escapó Mikey
Así que intento recordar lo que hacía antes de que él de ojos grises lo encontrará, los recuerdos no tardaron en llegar haciendo que un poco de valor la ayude
Con ayuda del contrario se deshizo del pantalón, acarició por encima de la ropa interior torio el semi-erecto miembro del contrario, escuchando un jadeo del contrario Cuando introdujo su mano lentamente dentro de la ropa interior sacando así su pene
Subía y bajaba su mano lentamente sintiendo como se comenzaba a poner más rígido y salir de aquel líquido espeso, tembló al recordar que podía quedarse embarazada si no usaban protección, pero tenía decir algo ya iría a una farmacia cuando llegase mañana, tenía que concentrarse
Izana alejó la mano de la chica con suavidad para agarra su miembro alineandolo contra la intimidad de la chica, se empujó lentamente metiendo la punta, la azabache jadeó, el hombre sentía como el interior de la chica lo recibía y estrujaba, Takemichi tratar de removerse lo menos posible, le era algo incómodo, además aquel hombre ni siquiera esperó a que se adaptarse
Apretó las sábanas en un puño, había escuchado lo horrible que es una violación, como las chicas salían llorando, pero nada se sentía tan real como esto, como sentirlo en tu propia piel, ahora sabe que se siente, nunca pensó que algo como eso le podría pasar, pero le estaba pasando
Cuando Izana llego al climax no se fue como lo hubiera hecho otro se tumbó a su lado, Takemichi se tapó con las sábanas, se sentía tan sucia, pero no iba a llorar, no quería mostrarse frágil
Izana-Usare tu ducha-La azabache simplemente asintió-Uno de mis hombres traerá ropa limpia para mi abrele-Volvió a asentir pero fue tomada de rostro con brusquedad-Me gusta que me respondan cuando hablo
Takemichi-Si...
Izana-Buena chica-Y se fue hacia el baño
Takemichi jadeo soltando el aire que había tenido retenido en sus pulmones, la puerta sonó al cabo de unos segundos asique se colocó una bata y fue a abrir, encontrándose con un hombre alto
Kakucho-Toma esto es para Izana -Simplemente asintió agarrando la ropa y llevándola al cuarto donde la dejó sobre la silla
Sentándose ella en la cama su mente se debatía si agarrar el móvil para llamar a la policía o no, pero no sabía dónde Erika estaba, que ellos tenían armas, seguramente comprados a los polis, el ruido de la puerta abriéndose la puso en alerta pero no giró su vista
Izana-Sabes despues de follar una ducha sienta de maravilla
Takemichi-Ahí tienes tu ropa limpia-Dijo señalando la silla
Izana simplemente fue hacia esta dejando caer la toalla y comenzando a vestirse, la de ojos azules miraba un punto fijo en el suelo y de vez en cuando la hora 4:30
Takemichi-Mi hija....-Dijo una vez vio al hombre acomodarse su chaqueta
Una sonrisa se formó en el rostro contrario y se acercó para después sentarse ha su lado en el borde de la cama, pasando uno de sus brazos por encima de los hombros de Takemichi
Izana-¿Quieres a tu hija?
Takemichi-Si
Izana-¿Morirías por ella?-Eso le heló la sangre a la menor, pero no dudo en responder
Takemichi-Si
Izana-Bien. Entonces si la quieres te vendrás conmigo
Takemichi-¿Eh?
Izana-Soy un hombre caprichoso y ahora mi capricho eres tu
Takemichi-P-pero...
Izana-Tranquila, te daré un tiempo para pensarlo. Hasta mañana a las 22:00, mientras tu te piensas esta delicada decisión tu hija se quedará conmigo
Takemichi-¿¡Qué!? Pe-pero...yo...es decir....no
Izana-Tranquila, tienes tiempo para pensarlo-Dijo sonriéndole mientras se levantaba dejándola sola en el cuarto
Escucho la puerta de la salida cerrarse su corazón se estrujo y ya no pudo conte el las lágrimas, la vida era una hija de puta, no podía criar a su hija con ese hombre entre esa gente, estarán en peligro, además de que ese tal Izana no es fiable
¿Cuando se aburra de ella que hará? ¿Matarla? ¿Venderla? Su mente estaba colapsando pero miro hacia la derecha donde había un espejo viéndose así misma como la puta que era antes, la que era llevada a sitios de lujo, la que era usada sólo para unas horas
Takemichi-¿Que hago?-Dijo al aire sabiendo que nadie le respondería
Y su mente solo llego aún punto necesitaba la ayuda de Mikey, el la ayudo a salir de hay, el que pagó sus deudas, era la única ayuda que podía pedir, el único en el que ahora podía confiar, para recuperar a su pequeña
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