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Dos meses atrás.
MinHo iba sonriente a hacer su trabajo.
Ya sea un bebé, un joven, mujeres u hombres, niños, adultos o ancianos, si Lee MinHo podía ayudar a que alguien se cure eso lo haría más que feliz.
Ya sea recetarles una aspirina a los humanos o sacar un clavo que hayan pisado los niños cambiaformas, MinHo solo quería ayudar.
-¿Cómo estas hoy MinHo-Ah? - El bonito y embarazado Jeongin lo saludó al toparselo.
Lo abrazó, como pudo, mientras de fondo oía a Hyunjin gruñir por ver a otro lobo tocando a su compañero y cachorro.
Rodó los ojos. Sinceramente no le interesaba Jeongin de esa forma, ni el compañero de ningún otro lobo, ni ningún compañero en lo absoluto.
No necesitaba a un pequeño chillón pidiendo atención a cada momento que le pidiera que se muden a un departamento y le exija llegar a casa a las ocho.
Ni Jeongin ni Felix eran así, pero tooooodos los otros compañeros de lobos fuertes como él lo eran. Al destino le gustaba juntar a los opuestos.
¿Cómo iba a justamente él tener suerte?
Aunque no podía mentir, si estaba interesado en alguien.
-Buenos días - Jisung sonrió al verlo llegar, con sus mejillas regordetas y ojos redondos- ¿Me darás el alta hoy?
-Eso lo veremos- MinHo le sonrió de vuelta.
Si MinHo pudiera elegir un compañero le gustaría que fuera como Han Jisung. Un chico divertido, interesante e inteligente.
Pero Jisung no era su compañero, el pequeño lobo no tenía casi olor incluso a cambia formas, pero definitivamente no olía como su compañero.
Le hizo la típica revisión, lo pesó, lo midió y tomó una muestra de sangre de su dedo que procesó en la máquina inteligente que había comprado en un mercado en Japón.
De nuevo estaban sus niveles alterados.
Jisung ya tenía tiempo con régimen alimenticio y consumo de vitaminas ¿Por qué no mejoraba? Era raro sobretodo siendo un cambiante.
No quiso asustarlo cuando se encontró con esos ojos redondos y curiosos.
-Continuaremos con él tratamiento- Decretó.
-¿Qué? MinHo no, ya debería ser capaz de dejarlo- Se quejó y pataleó.
Si, a él no le gustaban esas cosas, pero en Jisung era un poco lindo- Al menos ya no me haces esas pruebas de glucosa que no me sirven para nada, porque obviamente el primer médico que me visitó no sabía nada ¡No tengo diabetes! Como pudo recomendar eso, mis niveles de azúcar, mi tolerancia y absorción son excelentes ¡Lo vi en tu máquina!
-No seas chismoso- Le revolvió el pelo- ¿Cómo pudiste leer los exámenes de todos modos? ¿Acaso eres un científico?
-Bueno, es un secreto- Jisung guiñó un ojo y puso un dedo en sus labios haciendo el gesto de "Shh"
-Bien, señor secretos, un día me dirás - Tristemente ya tenía que irse a visitar otros pacientes- Nos vemos en la cena.
-Nos vemos MinHo, vuelve a salvo casa.
Jisung se despidió de él.
El sabía que estaba mal dentro del mundo paranormal tener relaciones amorosas sin ser compañeros destinados, en cualquier momento podía aparecer la pareja de alguno y las cosas se pondrían mal.
Más de una vez deseó que Jisung fuera su pareja, pero por supuesto, no puedes cambiar el destino.
Actualmente.
Una vez pensó que el destino era una perra graciosa.
Y tuvo razón.
De todas las veces que quiso que Jisung fuera su compañero ¿En serio? ¿Tenía que darse cuenta que lo era justo cuando él confiesa ser un omega?
Tenía tantas preguntas, demasiadas, incluso las tenía para si mismo.
¿Cómo no te diste cuenta antes? Miles de veces MinHo había tomado muestras de sangre de Jisung, debería haber podido oler en él que era omega ¿O no? Los omegas eran criaturas poco estudiadas, haber conocido un segundo omega en su vida era algo hilarante.
Desearía aprender, es decir, no sólo por motivos médicos sino porque desde este momento Jisung era su pareja y MinHo tenía que estar preparado para cualquier cosa de ahora en adelante.
Ahora que lo pensaba, sobre las muestras, claro que Jisung no mejoraba nunca ¡Tenía una droga metida en el cuerpo! La raza de lobos a la que ellos pertenecían, sabía que Jisung era de la misma, aceptaba los alimentos y el alcohol igual que hacían los humanos pero las sustancias artificiales, o drogas, no les hacían ningún efecto por lo tanto lo que sea que Jisung se haya estado inyectando era creado especialmente para los de su tipo.
Los movimientos de su pareja en la camilla lo sacaron de su mente, buscó una cubeta que Jeongin dejó para él y puso el cuerpo de Jisung de lado para permitirle vomitar.
Aprovechó su momento de conciencia para hacerlo enjuagarse la boca con agua antes de perderlo nuevamente.
Eso se repitió unas cuatro veces en toda la noche, Jisung estaba desintoxicando su cuerpo a través del vómito y también una tenía fiebre que MinHo mantuvo controlada.
Cuando creyó que Jisung ya no vomitaria más remojó en agua un género estéril y lo pasó por sus dientes y lengua en un intento de lavado de dientes, porque no quería que Jisung despierte con un sabor tan horrible en la boca.
A las nueve de la mañana ChangBin y Felix fueron a cuidar de su pareja mientras él tomaba un baño. No les dijo que Jisung era su pareja y ellos debían pensar que nada más hacía su trabajo.
El desayuno lo tomó de vuelta en el cuarto de Jisung, no quería estar lejos demasiado tiempo. Mientras comía investigó sobre la droga que usó Jisung, ni en línea ni en alguna farmacia la vendían de forma legal ¿De dónde la sacó? Al revisar el empaque que encontró en la basura de decepcionó de ver que no traía los componentes, sólo era una bolsa transparente.
Jisung le había dicho que se inyectaba en la cadera, eso era minimizar, ambos lados y todo el sector de su vientre tenían puntitos o heridas rosadas del constante abuso. Pensó que era buena idea hacer una ecografia a ver si todo estaba bien ahí dentro, pero cuando se levantó a preparar las cosas Jisung despertó.
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