7
Los días habían pasado hermosamente para todos en la casa, Felix aún tenía problema en elegir nombres y Jeongin hacía chequeos de su bebé para verificar que estuviera sano cada dos semanas.
MinHo y él estaban durmiendo juntos, a pesar de que nada sexual había pasado entre ellos y el celo de Jisung no aparecía por ningún lado incluso después de que en una lenta y cuidadosa cirugía su pareja había sacado las tres agujas que tenía dentro duyo imposibilitandole para siempre la capacidad de tener hijos.
Ese asunto estaba completamente conversado, ninguno quería niños y mucho mejor era no tener que estar usando el anticonceptivo que MinHo estaba creando en sus tiempos libres.
Jisung se removió en la cama al oír un celular, sabía que no era el suyo porque desde que lo perdió no lo reemplazó con otro. MinHo no se movió un solo centímetro, debía estar cansado así que Jisung pasó por sobre su pareja dormida y contestó.
-¿Bueno? - Respondió.
-¿Doctor Lee? - Una voz anciana sonó del otro lado.
-No, pero soy su... - No sabía si decir si era el novio de MinHo o su compañero, si era un humano quien llamaba no entendería- Soy su asistente ¿Puedo dejarle un mensaje?
-Si por favor, mi hija SunYe se encuentra muy enferma ¡tiene la peor fiebre de su vida! - La señora comenzó a llorar- Mi pareja no está, nos dieron el número del médico de la manada.
Con que ellos eran cambia formas, bien, mejor.
-Esta bien, dígame- Jisung buscó una agenda y un lápiz- ¿Qué edad tiene SunYe?
-28 años- Oh, ella era mayor ya, por un segundo pensó que era una niña- ¿Hace cuando empezó la fiebre? ¿Ha tenido vómitos?
-Hace como ocho horas, sufrió desde ayer toda la noche pero aún no ha vomitado.
-Entiendo, hablaré con el doctor Lee ¿Me dará su dirección y su nombre completo?
Ella le otorgó todos sus datos, Jisung los anotó en la agenda y miró la hora. Ya venía siendo hora de levantarse por lo que pensó que lo mejor sería despertar a MinHo.
-¡Bú! - MinHo lo agarró de la cintura haciéndolo pegar un salto de miedo.
-¡Ya! MinHo, tonto, me asustas- Jisung volteó para darle un beso de buenos días- Estabas muy dormido y contesté tu teléfono por ti.
-¿Quién era? - MinHo comenzó a acariciarle el pelo.
-Una señora de apellido Kim, su hija Kim SunYe de 28 años pasó fiebre toda la noche, no creo que tenga algo al estómago porque en toda la noche no tuvo dolores ni vómito. Quizás esta pasando un celo demasiado fuerte, no sabría decirlo realmente.
MinHo lo quedó mirando con los ojos y la boca abierta, alcanzó el cuaderno para leer todo lo que había escrito.
-Vaya, gracias cielo, me ahorraste tener que llamarla de vuelta- MinHo le dio un beso sonoro y pegote- Había olvidado que tienes dedos para esto.
-¿Entonces irás a ver a SunYe? La señora se notaba preocupada- Jisung entendía que debía estar muy preocupada por su hija- Dijo que su pareja no estaba y creo que sería duro para ella traerla aquí sola.
-Tienes razón cielito, lo mejor es hacer una visita.
-Maravilloso
-Entonces ¿Vienes conmigo?- Jisung sonrió a la pregunta, por supuesto que quería ir.
Jisung estaba emocionado saliendo de casa, a pesar de que irían a ver a alguien enfermo, pero ya necesitaba estar fuera de esas paredes y sentir en aire en su rostro.
-Es aquí- Jisung le indicó a MinHo que detuviera su auto.
La señora Kim los recibió muy bien, incluso les ofreció té mientras les contaba que ocurrió.
-Ayer por la mañana estaba bien, incluso se puso a arreglar el pequeño establo que tenemos para pasar el rato. Volvió como a las cinco y tomó un baño, después se recostó, no comió nada y finalmente empezó la fiebre.
-Vamos a verla- Jisung y MinHo entraron al cuarto donde estaba SunYe, pálida y con rostro adolorido.
Jisung ayudó a MinHo lo más que pudo, limpiaba y ordenaba las cosas que usaba. También quiso estar al lado de SunYe para hacerla sentir mejor.
No le importó que MinHo tuviera que tocar a esa chica, Jisung entendía la diferencia entre lo profesional y lo emocional. Pero ella dudó sobre dejarse ver.
MinHo se puso serio, probablemente molesto de no poder hacer su trabajo.
-MinHo nos dejas a solas- Pidió a su pareja- Vamos, anda.
Cuando se quedó a solas con SunYe se acercó y le tomó de la mano.
-SunYe-Ah, no temas del doctor Lee, él es mi compañero por lo que se que jamás te haría algo ni miraría tu cuerpo fuera de lo profesional- Dejó en claro para que ella no estuviera asustada.
-No, no tengo miedo de él, solo que mi mamá estaba aquí- Jisung se preocupó cuando escuchó eso, ella parecía a punto de llorar así que Jisung trató de guardar la calma- No quiero preocuparla, ella ya es mayor y no quiero ser un problema.
Con que era eso, por un segundo pensó que la señora Kim ejercía alguna violencia en SunYe, pero no fue así pero entonces ¿Qué ocultaba SunYe?
Jisung la abrazó y trato de liberar más su aroma, así como podía ocultarlo podía expandirlo, y ella se calmó en sus brazos. En medio el abrazo ella se quejó, una queja de dolor y se dobló a un costado.
¿Qué? Meditó bien sobre la historia de la señora Kim y cree acertó.
-SunYe, cuando estabas limpiando ¿Te lastimaste?
Ella se asustó, Jisung entendió que si fue así y llamó a MinHo pidiéndole que entre sólo.
-¿Cielo está todo bien? - MinHo caminó en su dirección.
-Creo que SunYe está lastimada y podría tener una herida infectada, eso provoca la fiebre.
MinHo volteó a SunYe en la cama y, puta mierda, una manchita de sangre comenzaba a aparecer ensuciando su ropa.
Cuando le levantaron la ropa a ver que era pudieron notar un clavo enterrado en su espalda.
-¡SunYe! ¿Por qué no dijiste nada! - Jisung la reprendió pero también le acariciaba el pelo.
-No quería preocuparla - Ella lloró.
-Claramente este clavo estaba oxidado, eres una cambiaformas pero incluso un lobo enfermaría teniendo esto metido por horas.
MinHo sacó el clavo y limpio la herida infectada, ella debía cambiar para sanar más rápido y claramente le hacía falta una charla con su mamá.
-Gracias doctor Lee, muchas gracias- La anciana buscó para pagarle, por mucho que ellos quisieran hacer trabajo de caridad también debían vivir- Y gracias por traer a su compañero.
-¿Cómo dice? - Jisung preguntó.
-Bueno, no cualquier lobo lleva a su compañero sobretodo siendo un omega, pero tu presencia ayudó mucho desde el momento en que entraste - Ella lo abrazó a él también- Es bueno ver una hermosa pareja joven.
-Gracias- Ambos hicieron una despedida y salieron del lugar tomados de la mano.
-Podría acostumbrarme a esto- Jisung sonrió.
-Me lees la mente, cielo.
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