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Warui Seikatsu [CANCELADA]

Sad

Ester_Kurenai

Pov. Shu

Corrí lo más rápido que pude, Santy es pesado..así que no pude ponerle tanta velocidad a como solía hacerlo

—¡más rápido!-me exigía-

—¡eso trato de hacer!-llegué a mi limite con Santy en mi espalda-

Estábamos a una cuadra, hasta acá podía escuchar los gritos de mis padres y las contestaciones de Ester

—Shu...tengo miedo, mientras más nos acercamos, más miedo tengo..-la voz de mi hermano se comenzaba a poner temblorosa-

—no te preocupes, cuando lleguemos harás lo que yo te diga, ¿ok?-trataba de mantenerlo tranquilo-

—o-ok...-me dolía verlo así, pero..no podía hacer mucho por él-

El recuerdo de hace años atravesó por mi mente, eso permitió acelerar más el pasó. La adrenalina estaba recorriendo todo mi cuerpo

—llegamos, ahora Santy, escucha con atención..-lo bajé y me agache a su altura, estaba temblando y sus ojos estaban al borde de las lágrimas, puse una mano en su hombro para relajarlo-entraremos por el ático sigilosamente, lo único que haremos es subir hasta las escaleras y entrar a nuestras habitaciones, ¿entendido?

—s-si..-con su antebrazo secó sus ojos-vamos...

Como el ático está hasta arriba, subimos por las escaleras que estaban por fuera de la casa en el jardín trasero. Santy iba por el frente

—hermano...esta muy alto...

La casa era de dos pisos, pero estaba bastante alta..y mi hermano le tiene un poco de miedo a las alturas cuando esta nervioso. Tuve que sostenerlo con una mano y empujarlo un poco para que siguiera subiendo. Al final lo logramos

—bien, entra tu primero-le dije en lo que sostenía la puerta-

—p-pero...¿y si nos ven?-seguía asustado-

-no nos verán si nos damos prisa

Pov. Narradora

Aún con el temor de ser encontrados, bajaron las escaleras del ático hasta su piso donde estaban las habitaciones. Desde la cocina se podían escuchar los tremendos golpes que la chica recibía

—bien, ahora, quédate en tu habitación y no digas ni una sola palabra de esto, ¿si?-su hermano asintió a sus palabras-muy bien-estaba por irse, pero no a su habitación-

—¿¿a-a donde vas??-le preguntó, temía que fuera a la cocina-

—a parar el maltrato de Ester-con seriedad comenzó a bajar las escaleras-

—¡no! ¡No lo hagas!-con sus ojos llenos de lágrimas le suplicó, pero no fue escuchado..su hermano ya había bajado-

En la cocina

—¡¡SI SIGUES MINTIENDO, TE IRÁ PEOR!!

La pobre de la albina estaba tirada en el suelo, llena de moretones por toda la cara, brazos y piernas. Sin mencionar la sangre que salía de su boca

—¡¡YA ES SUFICIENTE!!-llegó el segundo Kurenai, gritó de furia al ver a su hermana en mal estado-¡Déjenla en paz! ¡Estábamos aquí todo el tiempo! ¿¡Porque demonios no fueron a verificar!?

—¿¡y porque diablos no bajaron!? ¿¡He!?-la madre era la que le gritaba-

—¡porque no queríamos ver sus caras! ¡Pero eso nos costó muy caro!-recibió una cachetada de su madre, su mano estaba marcada en su mejilla-

-—NO NOS HABLES DE ESE MODO! ¡NIÑO TONTO! ¡POR ALGO NO QUERÍA TENER HIJOS! ¡LOS HUBIERA ABORTADO A LOS TRES!

—¡LO HUBIERAS HECHO! ¡ASÍ NO TENDRÍAMOS QUE ESTAR SUFRIENDO! ¡PERO SU CALENTURA LOS ATRAJO A ESTO!-gritó la chica desde el suelo-

Se podía escuchar el crujido de dos corazones, eran de los hijos ante las palabras de la madre..aunque no tenía derecho a ser llamada así. Desde arriba, el más pequeño pudo escuchar los gritos de sus hermanos y de sus llamados "padres". Al escuchar las palabras de su madre..rompió en llanto

—¡E-ELLA TIENE RAZÓN! ¡DE TODAS FORMAS NO TENEMOS LA CULPA DE NADA!-se aguantaba las ganas de llorar, aunque sus ojos lo decían todo-

—¡VETE A LLORAR COMO TODO UN BEBÉ! ¡ERES UN ESTÚPIDO!-el padre le comenzaba a gritar al igual que quitar el cinturón-¡¿QUIERES LLORAR!? ¡TE DARÉ RAZONES PARA HACERLO!

El pánico le llegó, no sabía que hacer..solo tenía dos opciones, 1-aguantar el dolor por estar con ella o 2-irse corriendo y dejar dejarla sola

—¡SHU! ¡Tienes que irte!-ella ya estaba de pie, al verla le negó con la cabeza-¿¡que rayos estas haciendo!? ¡Te dije que te fueras!-seguía negándole con la cabeza-

—me rehuso a irme...-se mantenía firme en su lugar, no quería dejarla sola-

—bien...entonces..-tomó un jarrón y lo lanzó cerca de sus padres para estantearlos, se rompió-¡corre!

El padre logró soltarle un cinturonazo en la cara del albino. Cuando la chica lanzó aquel frágil objeto, inmediatamente tomó la mano de su hermano y, aún con el cuerpo herido lo llevó hasta arriba con el más pequeño

Al entrar, cerraron la puerta con seguro y colocaron más y más cosas en la puerta para que no fuera derrumbada. El más chico estaba asustado y escondido bajo las sábanas, se podían escuchar los sollozos que soltaba

Los 2 más grandes se acercaron lentamente a él, pues estaban heridos ambos albinos. Se sentaron en la cama junto con él

—Santy..ya no tengas miedo, estamos aquí-la mayor trataba de calmarlo, él lloraba sin parar-

Y para hacerla peor, su otro hermano también comenzó a llorar, pero éste lo hacía en silencio para no alterarlos a ellos

—ay, Shu..-pasó su brazo sobre sus hombros y lo apego a ella, lo mismo hizo con él más pequeño-

Los tres se acompañaban por medio del llanto, desconsolados, solos, sin que nadie llegara a sentir por lo menos empatia. Deseaban con todas sus fuerzas que llegarán las distritales para, por fin de una vez, ser felices

Lamentablemente, todo prodigio del beyblade tiene una vida perfecta, según los rumores de la calle. Ellos querían gritar que no eran verdad, que todo es falso, ser un prodigio es ser un banco de dinero para los padres, tíos, amigos, para la familia completa. Shu Kurenai era el banco de los Kurenai

Era un secreto, un secreto que tendrían que mantener toda la vida. No podrían ni decirle a los amigos más cercanos..que viven un verdadero infierno

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