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Zenitsu oía el discurso que estaba dando el maestro y se le estaba comenzando a hacer eterno.
No sabía muy bien porque los maestros se esforzaban tanto en dar discursos sobre no hacer bullying a los demás, cuando ellos eran los primeros que hacían ojos y oídos sordos cuando un grupo de alumnos estaba acosando quizás a alguno de ellos o a un grupo de chicos que eran por así decirlo los más solitarios
Son unos hipócritas de mierda fue lo que gritó su mente
Él siempre que había visto a alguien solo había intentado integrarlo en su grupo, aunque claro había gente que estaba sola con motivos de más,.porque quizás era gente que se metía con todo el mundo y nadie quiere juntarse con una persona que cuando te das la vuelta te esta críticando y cuando la persona con la que te ha criticado se.da la vuelta la crítica contigo.
¿Cuantas veces no había visto como los maestros pasaban de largo mientras se metían con Kanao?
Suspiro y se echó hacia atrás y cargando su espalda en la silla mientras intentaba prestar atención a este así el tiempo pasaba más rapido
-¿Te aburres?- miró hacia su derecha y se pudo encontrar con aquellos ojos de color rojizo
-Son unos hipócritas
-Lo sé
-En serio que me encantaría haber sabido esto para saltarme las horas
-¿En serio?
-¿Te hubiera saltado las horas?
-Bueno...quién sabe-Cuando aquellos ojos se quedaron clavados contra los suyos soltó la verdad-Sí, me las hubiera saltado. Aún estamos a tiempo-Añadio el rubio.
-No creo que yo pueda hacer eso tan fácilmente
-¿Por qué?
-Tokito... Es como un guardaespaldas personal que tengo en la escuela que me vigila por si acaso
-Ah, bueno, no pasa nada podemos distraerlo también
-No, podemos intentarlo, aunque no creo que lo consigamos
-Me gustan los retos-dijo mientras se levantaba iba hacia el baño, esperó unos segundos más y después salió detrás de él
Al parecer a los maestros le daba igual, porque seguramente pensaría que iban al servicio. Y era hacia él donde justo se dirigía porque no había otro sitio de reuniones mejor que los cuartos de baño del instituto y nunca iba a entender el porqué. Al entrar ando hasta el final pero antes de llegar al cubículo final sintió como una mano tirabadera hacia adentro de uno de ellos y después se cerraba la puerta.
Los baños no eran los más amplios que había visto, pero bueno, estaban bien para entrar dos personas, una vez dentro ambos se quedaron en silencio, mirando hacia la puerta, no escucharon nada y apartaron la mirada de la puerta para mirarse el uno al otro, no pudieron evitar soltar en una risita.
-¿Donde...-Tanjiro no pudo acabar la frase ya que Zenitsu se abalanzó contra él como si fuese una presa uniendo sus labios y pegando sus cuerpos todo lo posible sus manos buscaron aquellas hebras rojizas y se hundieron en ellas.
Desde lo que pasó en la casa del pelirrojo había pasado una semana. Una- se-ma-na. Y él sinceramente sentía que por poco no se subía por las paredes, nunca se considera un pervertido. Pero Tanjiro es demasiado guapo.
Tanjiro siempre había aprendido a mantener el control, ser paciente, moverse con cuidado en terrenos peligrosos, a no ser descubierto. Pero eso ahora estaba desapareciendo de una manera preocupante.
Su objetivo era mantenerse vivo y esconderse
Hacer que su padre no tuviera que preocuparse por su vida
Matar si tenía que matar
Había aprendido a pelear con cuchillos, pistolas, katana, con todo tipo de armas que pudiese pensar uno.
La primera vez que mató a una persona fue cuando estaba huyendo con su padre, a Tailandia, estaban metidos en el tren que estaba a punto de llegar a su destino y entonces su padre le dijo; Compremos manzanas rojas
Los sirvientes que se encargaban de su seguridad lamentablemente antes eran muchos menos de los que ahora y para su mala suerte estaba en otro vagón su padre mandó un mensaje de seguridad diciendo que vigilasen ellos el de más terreno, por si había más.
Salieron rápidamente y se dirigieron hacia los cuartos de baño más alejados, él tal y como lo habían entrenado no miro hacia atrás. Al entrar puedo ver que estaban bastante limpios y olía a puro desinfectante.
Su padre podría encargarse de eso
Él siempre lo cuidaba
Él le dijo que nada le pasaría
Lo enseño a defenderse
Tenían que dormir juntos, siempre, aunque la cama fuese muy estrecha, siempre con la pistola a mano.
Después todo pasó muy rápido...
Él hizo como que se lavaba las manos dándole la espalda al hombre que acababa de entrar, el cual se comenzó a acercar hacia ellos.
Su padre fue más rápido, el hombre forcejeó y su padre accidentalmente tropezó hacia atrás, pero no cayó.
El agarró la pistola que tenía debajo de su camiseta, a sus espaldas
Apuntó
quito el seguro
Y disparó
El hombre gritó,.pero fue tan solo un segundo, ya que su padre aprovechó la pérdida de fuerza, llevó sus manos a la cabeza de aquel hombre y lo último que escuchó fue un crack y después aquel ecuerpo cayó al suelo.
Su progenitor no dijo nada, tan solo lo miró unos segundos y después escondió el cuerpo de aquel hombre en un cubículo.
Mientras que él agarró una fregona que había en uno de los lados y con sus manos temblorosas limpió el poco de sangre que había llegado al suelo, el disparo había dado justo en su espalda, pero no era mucha
no era mucha
no era mucha
podía hacerlo
podía hacerlo.
No iba a llorar
Después dos sirvientes entraron para encargarse de lo que quedaba y les dijeron que se fuesen, que llegasen a su destino, que por lo visto había más gente vigilando de parte de su madre.
Que estamos seguro de que aquellos dos sirvientes limpiarían sus huellas y no dejarían pista alguna no era la primera vez que lo hacía su padre vestiró su mano su brazo y agarró su mano para guiarlo hacia fuera.
-No has hecho nada malo-Le dijo-Solo me has protegido.
La imagen de ese hombre cayendo al suelo era algo que quizás ya no recordaba tan claramente, después de tantos que habían caído detrás de ese, después de que con sus propias manos agarras un cuchillo y cortase varios cuellos, que disparara sin temblarle las manos.
Él nunca quiso acostumbrarse a eso
Pero no lo había quedado de otra
Zenitsu nunca parecía tener miedo de aquel mundo del que él venía, siempre tan impulsivo, con sus preguntas y ahora lo estaba besando de una manera tan apasionada que sentía sus manos cosquillear, él también quería tocar, tocar más de lo que deseaba.
El nunca tuvo mucho tiempo para tener este tipo de experiencias, básicamente porque su padre tampoco se lo permitía, decía que no te puedes fiar de nadie, más si se acerca a ti solo para tener ese tipo de relaciones.
-Zenitsu no creo que este sea el mejor lugar para...
-Solo déjate llevar...-Susurro contra sus labios
Dejarse llevar...
Eso era ir en contra de las normas...
Zenitsu no era una amenaza...
No lo apuñalaría si se descuidaba...
Hijo nunca confíes en nadie
El rubio descendió su mano arrastrandola por su pecho hasta llegar tentativamente al cinturón de esos vaqueros la otra no tardó mucho y seguirla desabrochando en pocos segundos el cinturón, después dejó que los pantalones cayese y él dejó de besarlo para agacharse, quedar de puntillas a la altura de su miembro el cual dentro de los calzoncillos resaltaba por su tamaño.
Pero Zenitsu le llamaba la atención de una manera tan limpia y pura que no pudo desconfiar de él desde el primer momento en que le hablo.
Estaba tan emocionado que sentia una sensación de hormigueo en su espalda mientras hacía contacto con su polla la cual palpitaba, todavía dentro de sus calzoncillos, Tanjiro no tuvo que esperar mucho para que el rubio lo sacase de dentro de estos y comenzase a acariciarlo con facilidad gracias al pre-semen.
Se inclino hacia adelante y lamió la parte superior, consiguiendo que dentro los labios del país rojo saliera un suave jadeo así que no se detuvo y empezó a lamer su polla de manera lenta y torturosa
Pero se quedó completamente estático cuando la mano de Tanjiro hizo acto de presencia y agarró sus doradas hebras y las apretó ¿Eso había sido una advertencia? Zenitsu volvió a chupar y lamer su glande mientras con su mano acariciaba el resto de su polla.
-Para...-Dijo en un jadeo y el como si no pudiese desobedecer se detuvo y miró hacia arriba encontrándose con aquellos ojos que brillaban como el mismo fuego-Ponte de pie...
Y el así lo hizo.
Sintió como sus músculos se tensaban.
Tanjiro al igual que se decís el pantalones pero esta vez de una manera más rápida.
-Date la vuelta...
Zenitsu sentía su corazón bombeando con fuerza contra su caja torácica, aun así obedeció mientras él mismo se encargaba de hacer que su ropa interior cayese encima de sus pantalones.
Cerró sus ojos y mordió su labio inferior con algo de fuerza, cuando sintió la punta de su miembro rozando su entrada de manera lenta y tortuosa y él tan ansioso como siempre, empujó hacia atrás, buscando tentar a la parte contraria.
Tanjiro entendido en mensaje, así que
no lo hizo esperar más y se comenzó a hundir lentamente en el, hasta que sintió que llegaban a lo más profundo de él, como lo llenada. Ambos se quedaron quietos disfrutando de aquellas sensaciones y luego el embistió suavemente, Zenitsu apoyó la cabeza contra la pared mientras apretaba los puños.
Con cada empuje una repentina ola de placer pasa a través de todo su cuerpo, haciendo que cada vez zenitsu tenga que aguantar sus gemidos que quieren salir, si hubiera podido hablar, habría estado rogando por más. Las sensaciones se están disparando por todos sus nervios, volviendo loco
Cuando Tanjiro aceleró su ritmo, pudo sentir como se estaba acercando el orgasmo alucinante, su respiración cada vez más errática, estaba seguro de que sus mejillas también estarían de un tono rojizo, sabía que el chico detras de él debía estar cerca también.
Zenitsu se estremeció de pies a cabeza cuando los chorros de esperma caliente llenaron rápidamente su interior y haciendo que el también se corrier.
Sintió como Tanjiro apoyaba su cabeza contra su nuca, tratando también de regular su respiración y como acariciaba sus caderas suavemente.
-¿Habéis terminado ya?-Fue la voz de Tokio la que sonó desde fuera
Y ambos se quedaron paralizados.
-Sí...-Respondió Tanjiro y Zenitsu sintió que iba a explotar de vergüenza
Los había escuchado
Y ellos pensaban que no había nadie.
-Sois muy descuidados.
-¿No me digas que has echado la llave?
-Claro que he echado la llave
-Gracias
-vestidos rápido para que la pueda devolver a su sitio
Y después de limpiarse lo mejor posible, comodaron la ropa y salieron.
Tokito siempre le pareció alguien impasible, serio, tranquilo que siempre conseguía mantener el control,.daba igual la situación.
-¿Saltaros las horas?-Preguntó el de mechas azules
-Sí. Es que nos aburrimos-El silencio se hizo sobre unos eternos segundos
-Ire con vosotros
-Pero...
-No notaréis mi presencia.
Zenitsu no entendía muy bien cómo iba ese mundo, pero Tanjiro confiaba ciegamente en los hombres de su padres, lo pudo ver cuando estuvo en su casa, todos le sonrían con cariño, le hacían gestos confidentes.
Se preguntó que relación tendría con Tokito, ya que con él no parecía haber mucho feeling, aunque está seguro de que Tanjiro confiaría ciegamente en él para cubrirle la espalda, quizás le preguntase después
Una vez consiguieron salir del instituto sin levantar sospechas de que se iban a saltar las horas decidieron ir al centro a dar vueltas, por algunas tiendas de ropa, libros y finalmente sentarse a tomar algo mientras charlaban de cualquier cosa.
-A mí la película de jurassic park que más me gusta es....-El rubio lo pensó unos segundos-La de el mundo perdido, me encanta cuando salvan al bebé de T-rex y luego los padres tiran el camión, es una cena de tensión y yo creí que alguien moriría, aunque la niña se me hace muy pesada.
-A mí la que más me gusta es la primera de jurassic world, los velociraptor me parecen impresionantes.
-Podríamos hacernos una maratón de todas las películas tampoco son muy largas.
-Sí
-Bien ¿Este fin de semana en mí casa?
-Por mí está bien
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