─21─
Sé que he tardado mucho en volver a actualizar.
Pero es que he tenido un bloqueo increíble.
─A veces nuestra propia luz se apaga, y luego es reavivada por la chispa de otra persona. Cada uno de nosotros tiene motivos para pensar con profunda gratitud en quienes encendieron la llama dentro de nosotros─
Damián sentía sus manos picar y ese picor se empezaba a expandir por sus brazos. Apretó el libro entre sus manos, tratando de mantener la calama. Sentía como si una pequeña chispa que había saltado antes, se estaba volviendo un incendio.
¿Por qué?
¿Qué le pasa?
Jon no estaba haciendo nada, simplemente estaba tirado en su cama, leyendo un comic y el en la silla de escritorio con un libro, mirándolo de vez en cuando.
¿Por que de repente sintió esa necesidad de tocarlo?
Su encuentro sexual había sido hace dos semanas y desde ese día no se habían vuelto a tocar. Bueno, quizás agarrar las manos y unas caricias antes de dormir.
Tenía ganas de volver a revivir ese momento tan intimó con el? Joder: Por supuesto que sí.
¿Lo podía hacer ahora?
¿Jon se negaría?
¿Eran pareja otra vez?
¿Habían dejado de serlo en algún momento?
Dejo de pensar y decido actuar. Pero tenia claro una cosa, si Jon le daba algún tipo de respuesta negativa, se cambiaría de habitación.
Algo en su cabeza le dijo que Jon nunca lo rechazaría.
Es imposible.
El nunca solía dudar.
Pero si la pregunta o situación giraba entorno al
chico tumbado en su cama, la cosa cambiaba.
El incendio que no paraba de avivarse en su estómago explotó con fuerza cuando al estar cerca de la cama, Jon lo miro y claro que sabia lo que quería.
Aquel chico parecía siempre saber lo que él quería.
Porque lo sabía. Jon cerró el comic que estaba leyendo y le presto toda su atención.
Y eso le gustó demasiado.
Quería que aquellos ojos lo mirarán siempre.
Damian no tardo en llevar su cuerpo sobre el de el contrario, pegándose todo lo posible, sintiendo que habia perdido todo el control de aquel incendio. Lo beso con las ganas que llevaba acumulando todos estos días atrás, moviendo sus labios sobre los contrarios, incluso se atrevió a mordisquear su labio inferior.
Algo exploto en su pecho, cuando una de las manos de Jon subió hasta sus hebras azabaches y sus dedos se enterraron en estas.
Mientras que Jon se deshacía de su ropa, parecía que él también tenía ganas de que esto volviera a pasar.
Conner le había contado varias cosas y como los había escuchado en dos ocasiones, pero él no dijo nada porque esos recuerdos aún estaban algo difusos en su mente. A veces los veía mejor y otros los veía peor.
El menor entre besos y ropa volando por la habitación, había abierto sus piernas, para que el otro se colocase entre ellas. La habitación padecía estar caldeandose rápidamente, pero no era la habitación, eran sus pieles rozando la una contra la otra, su excitación comiéndose los de un solo bocado.
Pero el timbre del móvil de Damián los sacó a ambos de aquella burbuja, haciendo que todos sus movimientos se detuviesen en seco y ambos miraron hacia la mesita, viendo el nombre de Padre
-Esto tiene que ser una broma-Gruñó el oji-verde y estiró su brazo para agarrar el teléfono, ya que podía ser importante.
El de ojos azules ni siquiera se movió de su posición cuando este descolgó, quedando completamente en silencio.
¿Qué pasa?
¿Estás en casa?-consiguió escuchar.
Sí, ¿por qué?
Tengo que daros a ti y Jon una sorpresa.
¿Una sorpresa?
Sí. Esperadme en el salón. Tardó tres minutos en llegar -y se colgó la llamada.
-¿Lo has escuchado?
-Perfectamente-Respondió el menor.
-¿Siempre nos solía pasar esto?
-A veces.
─No se obtiene otra oportunidad en la vida. La vida no es un juego de Nintendo─
-¿¡Cómo qué a Mykonos!?
-Dijo Conner casi gritando, mientras veía el menor haciendo la maleta llevándose solo cosas veraniegas y alguna que otra chaqueta fina por si hacía frío
MiKonos, la isla encantada de Grecia, una isla que parece salida de un sueño y un mundo paralelo.
Conocida por sus playas inmaculadas, su impresionante arquitectura, sus lujosos restaurantes y su ambiente de fiesta.
Es una isla que te hace sentir como si estuvieras en un mundo paralelo, un lugar que te transporta a un mundo diferente.
Lo sabe y lo puede decir así perfectamente porque ha estado con Tim.
Sí
Tim, se ofreció a llevarlo de vacaciones por su cumpleaños.
El al principio se negó, diciendo que era muy caro, pero él discípulo del murciélago no le dejó negarse más de tres veces.
Lo invito a todo, hoteles de lujo, restaurantes que te hacían ver unas vistas maravillosas. Todo. Incluso a las tiendas donde queria comprar alguna idiotez.
Pero sabiendo cómo están las cosas ¿Qué se le pasa a Bruce por la cabeza para mandarlos solos?
-Sí. Es decir....Yo tampoco me lo esperaba, pero tampoco nos ha dejado negarnos. Ha dicho que iríamos sí o sí.
-¿Y Damián no ha dicho nada?-Dijo Conner alzando una de sus cejas
-Sí, también se ha quejado.....Pero ni caso
-Quizás está planeando algo-Soltó Conner después de unos segundos
-Seguramente, por eso yo no le he querido dar tantas vueltas...
Conner puede recordar como Tim lo besaba en aquellas playas, como sus respiraciones se fusionan a medida que sus cuerpos se acercan. Sus labios se juntan, sus lenguas giran mientras saborean la pasión del otro. Como la luz del sol de los últimos restos del día ilumina el horizonte, bañándolos en su calidez mientras continúan besándose.
Desde luego es un momento tierno e íntimo, que no va a olvidar nunca.
Wally una vez le dijo que los supers habían tenido mucha suerte con los Wayne
-Quizás...-Vuelve a hablar Conner-Es para que a Damián no se lo coman los pensamientos y pueda despejarse un poco.
-Sí, eso también lo he pensado.
-Y que mejor compañía que la tuya-Sintió sus mejillas colorearse de rojo.
Jon nunca lo dijo en voz alta, pero le preocupaba profundamente que tanta responsabilidad cayera sobre sus hombros.
Damián, era un remolino de confusión que cada vez giraba con menos fuerza, pero aún así giraba.
Incluso a veces parecía perderse en lo más profundo de sus pensamientos, allí donde uno se pierde, debatiendo si era mentira o verdad lo que le decían.
La señora no volvió y lo último que dijo fue: La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulce
Chico Bestia y él un día decidieron llevarlo a la torre de los Titans, a su habitación, a hacer una noche de películas.
Las esposas volvieron a ambas muñecas, para mantenerlos juntos, evitar una huida fue Dick quien los llevó, sin dejar de charlar en ningún momento. Las esposas no desaparecieron hasta que estuvieron todas las alarmas y puertas de seguridad.
Pusieron una de terror "El hotel del resplandor" específicamente. Logan fue a por algo de comer mientras ellos ponían la película.
-¿Pasaba mucho tiempo aquí?-Preguntó el mayor mirando unos libros en el escritorio
-Sí.
-¿Cuanto?
-No sabría decirte. Depende de la semana o si teníais mucho trabajo.
Damián no pregunto más, como si los recuerdos lo hubiesen empezado a invadir y él tampoco habló.
Minutos después llegó chico Bestia con varias cosas en una bolsa y unos vasos. Acomodaron el escritorio cerca de la cama y la tele enfrente, comenzando a colocar las cosas, para después poner unas almohadas en la pared detrás de ellos, tumbándose contra ellas mientras veían como avanzaba la película.
Jon sintió que algo se arremolinan dentro de él, cuando Damián pasa uno de sus brazos por sus hombros, cosa que lo hace mirar de reojo, el Wayne en ocasiones mueve sus dedos jugando con el cordón de su sudadera, pero sin dejar de mirar la pantalla y simplemente se quedan así hasta que la película termina.
Esa noche durmieron en la torre. El mirando hacia la pared y Damián detrás de él pasando uno de sus brazos por su cintura con el ruido de Logan roncando detrás de ellos.
Ninguno de los dos se quejó.
Los tres encajaron perfectamente en la cama
Raven también hacia actos de presencia, un par de veces, más cuando el no estaba y si se cruzaban seguía notando su hostilidad hacia el.
Jon a veces quiere ser curioso y preguntarle a Damián de que hablan. Pero evidentemente no lo hace.
-Esa tal Raven...
-Prefiero no hablar de ella
Y claro que su madre pregunta y cuando se lo conto está cambio completamente su expresión.
-Sera....-La mujer se muerde la lengua-Escuchame Eres mi hijo y por muy alienígena que sea ella no voy a tolerar que te hable o te trate mal
Fue lo que ella le dijo y sintió como si un abrazo invisible lo achuchara con fuerza, dándole un poco más de fuerza, no estaba solo había gente que lo quería y lo apoyaba.
-Tranquila...No creo que ella me haga nada
-Más le vale
Entonces tomó la decisión de dejar de interactuar con Raven, y ponerle buena cara, si se cruzaban en el pasillo ni siquiera la miraba o se esforzaba en darle un saludo cordial.
Damián le preguntó mientras entrenaban ¿Os habéis peleado? El dudo en contarle las cosas que anteriormente habían pasado ¿Ella no le había dicho nada? Prefirio ser completamente transparente con él.
-Oh...-Fue su respuesta
-¿Ella no te ha dicho nada?
-Ella me ha contado cosas de cuando entré primeramente en los Titans. De cómo nos conocimos ya sabes....
-Entiendo-Fuelo que dijo para simplemente dirigirse a las duchas.
Con el paso de los días Damián parecía menos agresivo sin duda.
Quizás recordaba lo suficiente para saber qué no eran el enemigo
Pero a veces podía notar como la oscilida aparecia y iba acompañada de la desconfianza.
Cuando llego al aeropuerto le mando un mensaje a Damián que le dijo que el estaba ya en la puerta de embarque esperándolo.
Jon no tarda mucho en encaminarse hacia dicho lugar. Pero cuando divisa al chico entre la multitud siente las mariposas revoloteando en su estómago.
Dios mío....
¿¡Cómo puede ser tan guapo!?
Solo Damián es capaz de hacer que tantas chicas giren a verlo de esa manera en un aeropuerto.
Damián se ve como un chico malo de película
La ropa
El pelo
Su cara
Misterioso
Único
Pero él es mucho mas
Su simple presencia indica que tiene poder.
Que no es cualquiera
Sus ojos verdes, profundos y desafiantes, cautivaban a todos los que se atrevían a mirarlo. Su cabello, oscuro como la noche, peinado elegantemente hacia atrás, mostrando su actitud rebelde y seductora.
Era impredecible, un verdadero enigma.
¡Basta de pensar!
¡Centrate!
Una sonrisa pícara se forma en los labios de Damián cuando lo pilla mirandolo, y el pocos segundos después se la devuelve con su radiante luz retomando el paso hacia la fila deteniéndose a solo un paso de distancia.
-Hola-Dice el mayor y se inclina para darle un rápido piquito en los labios. Cosa que hace que su pobre corazón enloquezca un poco más.
-Hola-Responde sin borrar su sonrisa
-Mi Padre, nos ha marcado todo un tour por Atenas y Mykonos que lo sepas
-Suenea bien ¿Y sabes lo que significa?
-No
-Que nos echaremos fotos-No tardó en decir.
-No
-Sí
-No
-sí
-no
-sí
Damián da por perdida la conversación cuando la fila vuelve a avanzar.
-No tenemos porqué hacerlo
-Lo vamos a hacer.
-¿Sabes el calor que hace ahora mismo en Grecia?
-No es excusa
-Odio el calor
-Lo se-Responde orgulloso Jon
El Tour consistía en estar 3 días días en Atenas recorriéndolo todo un poco: la Acrópolis, Plaka, Museo de la Acrópolis, Colina de Licabeto, Templo de Zeus Olímpico, Anafiótica, Monastiraki, Ágora Antigua, Colina Filopappou y Ágora Romana. Y luego lo mismo en Mykonos comenzamos la ruta en Santorini, para después recorrer todo lo que pudieran
Pero tiene más que claro que Damián ya ha trazado sus propias rutas, para que ambos disfruten más a su tiempo.
En el avión no hay muchas personas y ellos estan sentados el uno junto al otro, acurrucados todo lo cerca que pueden, escuchando música, permanecen con los ojos cerrados, perdidos en la melodía que sale de los auriculares. Una de las canciones que está sonando es de Beyoncé. A Damián le gusta como canta esa mujer, pero no se lo dirá a Jon.
La noche anterior habían hecho una videollamada, y Damián había hecho una lista de Spotify específicamente para este viaje, con un montón de canciones, más por parte del menor que por la suya
-Beyoncé te va a encantar-Dijo mirando la cámara del móvil
-No creo-Dijo añadiendo las canciones que este le mandaba escritas al WhatsApp
-Ja, ya me lo dirás cuando empiecen a sonar sus canciones
El interior del avión es suave y cómodo, hay algo en la atmósfera que los hace sentir tranquilos y relajados.
Los dos parecen estar en un mundo propio con la música como su banda sonora.
I'm a survivor, I'm not gon' give up.
Daylight. De Taylor Swift es la siguiente que empieza a sonar.
I'll tell you the truth, but never goodbye
La mano de Damián descansa sobre uno de los muslos de Jon, quién tiene sus piernas por encima de las de él mayor y su cabeza recostada sobre su hombro, mientras el ojiverse apoya la suya contra la de él
I don't wanna look at anything else now that I saw you
La mano del menor acaricia cariñosamente la suya, sigue el contorno de la palma con sus dedos, trayendo un sutil alivio y comodidad al de ojos verdes. Su contacto es suave y reconfortante. Le hace sentir demasiado
I don't wanna think of anything else now that I thought of you
Después es el turno del Wayne. Su mano comienza a acariciar cariñosamente el muslo de Jon, sus dedos deslizándose arriba y abajo, sintiendo la cálida piel de Jon, el de ojos azules se queda quieto, disfrutando el contacto.
And now I see daylight, I only see daylight
Sus miradas se encuentran, como si estuviesen pensando lo mismo y deciden acabar con la distancia que los separa. Sus labios se unen en un beso que empieza de forma suave, haciendo que un remolino de colores se mueva en ambos. Como estuviesen coordinados sus labios se empiezan a mover, profundizando un poco más el beso.
Los dos están completamente absortos en el momento, volviendo a cerrar sus ojos. Después de ese largo y deseado beso vuelven a acurrucarse el uno contra el otro.
─Seremos mejores amigos para siempre porque ya sabes demasiado.─
Conner odiaba eso que se llaman celos. Es un sentimiento tan amargo y que odia tanto.
Pero tiene el gran problema de que su novio es perfecto. Sus ojos, su sonrisa, su cuerpo, su forma de hablar ¡Todo! Y no se queja de ello
Pero....
-¿Y cuanto lleváis sin hablar?-Preguntó Wally sacándolo de su río de pensamientos
-Casi dos semanas-Dice con pesar
-Uf...-Solto haciendo una mueca
-Sí...
-El ha preguntado por ti-Vuelve a hablar Wally después de unos segundos.
-Lo sé, tengo muchos mensajes de él y llamadas
-Creo que deberías hablar, el solo estaba trabajando
-¡Ya lo sé pero es que...¡Fue demasiado!
-Tim te quiere a ti-Le recordo
-Lo sé
Pero el veía sus celos totalmente justificados.
Les había mandado la misión de infiltrarse en una fiesta y sacar información sobre una persona que estaba desaparecida.
La fiesta era de gente millonaria y todo lo que lo rodeaba era increíblemente caro, desde las simples copas hasta la enorme lámpara colgada del techo.
Todo estaba yendo bien, habían conseguido alguna información, pero de repente una de las mujeres de la fiesta decidió tomarse demasiadas confianzas con Tim.
¿Y el que hizo? ¡Nada! Se dejó ¡Podría haber puesto un límite y no lo hizo!
Y encima cuando el dijo el por qué estaba enfadado él simplemente dijo que estaba siendo profesional, que no era para tanto.
El móvil de Wally sonó y se alejo para responder, el no le prestó atención a su conversación, ya que se perdió en sus pensamientos.
Quizás si deban hablar las cosas.
Porque ama a Tim de una manera que lo hace ser un idiota completo.
Entonces un pensamiento llega a su cabeza ¿Y si no soy suficiente para el? Demasiado cliché penso segundos después. Pero si lo piensa bien es verdad que.
El es un granjero que no es un trabajo fácil. Claramente él no es una persona común, aunque para los demás simplemente sea el chico gracioso y guapo. No presto nunca atención en clases y Tim siempre lo ayudadaba porque él solo no podía.
También se podría conocer como el chico que ayudaba a sus vecinos si tenían algún problema.
Pero ha visto a Tim más de una vez detrás de un escritorio con un lujoso ordenador, un traje, haciendo no sé qué cosas de empresas.
Quizás el merezca alguien a su mismo nivel.
Sabe que la discusión es culpa suya. Por ser un inseguro de mierda.
¡No! Tim tenía muchas personas a su alrededor, que claramente tenías más intenciones con él y el tercer Robin lo había elegido a él.
¡El!
Wally y el deciden ir a comer algo juntos. Charlando de todo en general. Wally es ese amigo con el que puede hablar de todo sin vergüenza.
-¿Oye como vas con Dick?-Se atreve a preguntar.
Sabiendo ya un 69% de la respuesta que le daría.
-Oh....
-¿Oh?-Dice alzando una de sus cejas
-Yo....-Carraspea-Lo estoy evitando...
-¿Puedes explicarte mejor?-Y se miran unos segundos, para después soltar una risita.
-Digamos que solo nos vemos para hacer misiones en conjunto y tal...-vuelve a quedar en silencio unos segundos-He decidido no quedar mucho más con él.
Uy...
-¿Por qué?-Empuja el super un poco más
-Lo vi, con una chica y me dolió....Yo pensaba que las cosas entre nosotros habían, no sé, cambiado...sentía que...
-Tranquilo lo entiendo...
-Pero supongo que nunca tuve que pensar en él como algo más....
-Sois amigos desde hace mucho tiempo
-Quizás tuvimos que quedarnos así...
Conner sabía perfectamente que Dick sentía más que eso, porque había escuchado los latidos de su corazón acelerarse cuando Wally aparecía con su radiante sonrisa.
O como aquel día en la piscina, pudo ser testigo de como los ojos de Dick no se despegaban del pelirrojo, cómo el corazón de su mejor amigo daba un salto al sentir la mano del oji-azul apretar su muslo o acariciar su espalda baja.
-Pero creo que no le está gustando...-Dijo el oji-verde moviendo su bebida-Es decir, no es tonto, sabe que lo estoy evitando...
-Los Wayne están tan acostumbrados a tener todo lo que quieren-Wally soltó una risita
-Se~
Después cambiaron de tema, hablando esta vez de que podían ir un día al cine a ver alguna de las películas de la cartelera nueva que habían puesto, hasta que finalmente sus bandejas estuvieron vacías y llegó la hora de despedirse
-Nos vemos-Dijo Wally extendiendo su puño para chocarlo con el del contrario.
-Ten cuidado al volver-Dijo Conner
Y después cada uno se fue por su lado
Al aterrizar Damián lo guía a los apartamentos, una zona específica donde solo pueden aparcar las motos y ahí se puede ver a un hombre con un lujoso traje esperándolos al lado de una moto que se ve bastante cara
-¿Igor?-Pregunta Damián alzando una de sus cejas
-Para servirles-Dijo profesionalmente el hombre.
Su padre, a pocas horas de haber despegado le había mandado el nombre del que sería su sirviente en particular y que si le hacía falta algo podían pedírselo a él.
-¿El tour empieza ahora?-Preguntó Jon mirando como el amanecer se empezaba a hacer presente
Mientras tanto Igor se encargaba de meter las maletas en un coche negro al lado de la moto.
-Supongo que sí-Dijo Damián dirigiéndose hacia el Igor le extendió las llaves-
Jon no tardó mucho en seguirlo, no sin antes darle las gracias a aquel hombre que se encargaría de sus cosas.
-¿Saben el hotel que es?-Pregunto Igor
-Claro que lo sé-Dijo Damián y Jon no dudaba de que ya había memorizado todo lo que su padre le había escrito en el papel. Rutas y las formas de las calles que horas antes había estado mirando en el Google maps, al igual que miró las fotos de los sitios donde irían.
¿Como puede tener tan buena me moría?
Sabe hacer ecuaciones sin calculadora. Le recordó su mente.
-¿Listo?-Salio de sus pensamientos cuando al sentarse detrás del mayor este hablo
Oh dios mío
Jon conocía ese tono
-Oye...-Su cuerpo dio un tirón cuando la moto se puso en marcha de golpe y aceleró en pocos segundos-¡Damián!-El menor terminó pegado a él, agarrando su cintura, sintiendo como la brisa revolvía su pelo con gracia e inconscientemente cerraba su puño en un pedazo de tela de su camiseta
-Tranquilo, se conducirlas perfectamente
-Lo se-Fue lo único que dijo y el de ojos verdes aminoró un poco la velocidad para poder ver mejor el recorrido.
El viaje en moto por las calles de Grecia es una experiencia muy única. La moto cruza las angostas calles, y el viento parece acariciarte y llevarte a una fantasía.
El calor del sol cae directamente sobre tus hombros, sintiéndose muy agradable. Las personas que se cruzan en el camino parece que no prestan atención, metidos en su propio mundo. Porque seguramente es así.
-Bien, hemos llegado-Dice aparcando la moto en el estacionamiento.
Jon recorre la fachada del hotel detalladamente es un impresionante espectro de color blanco. Está enmarcada por hiedras trepadoras y decoraciones ornamentales. Los balcones de las habitaciones son de piedra clara. El lugar tiene una atmósfera de elegancia y comodidad, y un aire de glamour que es único de los sitios de alta gama.
Sale de sus pensamientos cuando Damián se baja de la moto y el lo hace segundos después
-Tu padre tiene buen ojo para elegir-Dice todavía ensimismado por la vista frete a él
-¿Me tengo que preocupar?-Dice anclando sus manos sobre su cintura, empujando suavemente el cuerpo del menor, mientras le da un rápido beso, acorralarlo contra la moto y besando sus labios unos segundos.
-Sabes que no-Dice soltando una risita
-Lo se. Pero no sabes lo bien que se escucha-Y lo vuelve a besar
Los pasillos del hotel son imponentes en su tamaño. Son anchos y están decorados con lujosos cuadros y alfombras finas.
Las paredes son de un blanco reluciente, y sus paredes son adornadas con decoraciones de oro. Hay varios ascensores a ambos lados, y las puertas de las habitaciones son de un lujoso color mahoganía.
-Igor-Dice mirando su teléfono y acercándose a la recepción- Dice que ya a dejado nuestras cosas en la habitación.
-Bienvenidos-Habla la chica atrás el mostrador con una reluciente sonrisa
-Hola...-Dice el oji-verde- Damián Wayne-La mujer asiente y después comienza a teclear en su ordenador, segundos después busca algo en uno de los cajones y les da las llaves
-Tengan una agradable estancia
-Gracias-Dicen ambos a la vez
La habitación del hotel tiene una vista impresionante. Está decorada con tonos blancos y azules, creando una atmósfera tranquila y cómoda. Los muebles son de alta calidad, y el sitio está decorado con detalles finos y artísticos. Las cortinas de muselina dan un toque especial a la habitación, mientras que las luces tenues tienen un efecto romántico. La cama parece cómoda y acogedora.
-Wo-Dice Jon admirando las vistas y después escuchando como Damián se deja caer en la cama-¿Tienes sueño?
-Quizas...-Dice con los ojos cerrados y después sintiendo el cuerpo del menor se sentaba suavemente junto al suyo
Damián no tarda más de 5 segundos en reincorporarse un poco, pasando de sus brazos por su cintura y tumbadolo junto a él. Jon se acurruca junto a él, también enlaza ambas piernas y pasa uno de sus brazos por encima de su cintura cerrando también los ojos
Y solo se despiertan unas horas después llamados por el hambre y la sed. Jon es quien despierta a Damián, pasando sus dedos por sus hebras azabaches suavemente.
-¿Que te apetece?-Dice agarrando el teléfono que da directamente a recepción.
-No lo sé...-Se queda unos segundos en silencio-Todo parece tener buena pinta- Dice mirando uno de los papeles que les habían dado en recepción.
-Bien. Entonces pediré un poco de todo
-¿¡Pero qué dices!? ¡Que es mucho!-Mira el papel en sus manos-Mmm pide la merienda conjunta
-Recibido...-Dice marcando recepción.
Damian una vez pidió dirigió su vista hacia el balcón, mirando como la luz se filtraba con fuerza a través de las cortinas.
-Jon...-Habla suavemente Damián-¿Si todavía no hubiese recuperado la memoria tú seguirías intentándolo?
-Que no te quepa duda-Dijo sin un tono de duda en su voz
Damián supo que los lazos que los unían era mucho más gruesos y fuertes de lo que se había imaginado. También lo sabía por cada oleada de recuerdos que llegaba a su confundida mente
Cuando lo que habían pedido llegó, ambos movieron el carrito a los pies de la cama, sentándose el uno junto al otro. El menor paso una de sus piernas por encima de una de Damián y agarro uno de los postre con cucharilla probándolo un poco.
-¡Esto está delicioso!-Dijo felizmente y agarro otra pequeña cucharada de aquel postre, acercándola a la boca de Damián, quien después de un segundos abrió la boca comiendo de lo que le ofrecía
-Sí, está rico-Y así fue como empezaron a compartir la comida de aquel carrito
-¡Buag!-Solto Jon de repente-Eso está amargo-Y bebió rápidamente zumo
-A mí me gusta-Dijo agarrando aquel plato
-Bueno, pero tú estás acostumbrado por el café.
Jon se arrepentía profundamente de haber comido tanto hace unas horas.
Porque habían decidido ir a ver monumentos y hacer la mitad del trayecto en moto y la otra mitad caminando, el sol por lo visto le estaba haciendo un mal a su cuerpo que no se esperaba
¿Cuantas veces había vomitado ya?
Damián estaba abierto de piernas sobre su espalda, agarrando los mechones de su frente mientras él vomitaba. Agradecio mentalmente al constructor que había hecho los baños en ese sitio y que le tocase la lotería.
-Damian...-Le dijo en un susurro lo suficiente alto para que solo lo escuchara el mayor
-¿Si?-Dijo acariciando sus mechones azabaches en forma de consuelo
-Acabo con mi sufrimiento por favor...-Y escucho una risita por parte del oji-verde
-Seria una bonita manera de devolverte todo lo que estás haciendo por mí-Dijo siguiendo aquella broma, que no era tan broma, porque realmente vomitar era horrible
Cuando terminó ese mal rato y ya no le quedaba nada en el estómago, no tenía fuerzas ni para levantarse. Se quedó allí de rodillas hasta que Damián decidió tirar de él hacia arriba
-No, no, no, no para...-Le pidió Jon, porque no quería moverse en dos días por lo menos
-No vas a quedarte más tiempo tirado en este apestoso baño-Hablo mientras lo guiaba hacia el lavamanos y el se apoyo mientras que Damián le daba grifo del agua y comenzaba a mojarle la cara y el pelo
-Que mal...-Lloriquea Jon.
-Eso te pasa por no hacerme caso-Dijo con una risita en su voz
-Mimimi No tiene gracia...-Dijo mientras cerraba sus ojos, disfrutando del frescor del agua.
-Eres TÚ quien quería hacer el tour que mi padre nos había marcado-Dijo obligandolo a agachar la cabeza y refrescar también su nunca
-Y quiero seguir...Solo necesito hacer una paradita de diez minutos más.
-Ujummm ahora enjuágate la boca-Jon después de unos segundos obedeció, poniendo sus manos debajo del grifo llenando su boca de agua y volviendo a escupir sintiendo como el sabor amargo del vómito se iba.
Damián decide sacarlos a los dos de ese apestoso sitio y sentarlos en una de las bancas a la sombra.
-Espera aquí-Dijo viendo al chico tumbado sobre el banco
-Tranquilo, no puedo llegar muy lejos ahora mismo
Damián se da la vuelta yendo hacia una de las tiendas, a comprar una botella de agua fria, no tardando en volver y sentándose a su lado colocando la cabeza del menor sobre uno de sus muslos.
Jon perdido en su nube borrosa de pensamientos y cansancio abraza como puede su muslo, acomodándose lo mejor posible y suspirando al sentir el frescor de la botella en su cuello cuando Damián la coloca.
-Te amo...-Solto en un murmuró Jon
Damián sintió las chispas saltar en su estómago, Jon siempre conseguia ese efecto en el y sin poder evitarlo dibujo una sonrisa en sus labios, mientras con su mano libre comenzaba a acariciar sus húmedos mechones de pelo.
Se perdió en sus pensamientos. ¿Que estaría haciendo ahora mismo madre? Seguramente un plan para llevarlo de vuelta con ellos, a veces no entendían las imágenes que llegaban a su memoria.
Pero según todos el había cambiado mucho hace tiempo, porque desde sus diez años había empezado a convivir con su padre.
Otros le dicen que al principio fue realmente un dolor de cabeza, como tener unas horribles migrañas fue lo que Jason dijo más explícitamente.
Y no ve la mentira en sus ojos.
Realmente no fue tu culpa, así es como te entreno tu madre. Fue lo que Dick dijo
Nunca solia soportarte, aunque cuando te empezaste a volver más adulto tu compañía se hizo más soportable, incluso pudimos llegar a trabajar en equipo Tim
Eres mi hijo y haré lo que sea para cuidarte. Fue lo que le dijo su padre y sintió esas palabras tan reales y sinceras que ni se esforzó en replicar
Después de una hora decidió despertar al chico, deslizando sus dedos sobre su cálida mejilla y pellizcarla suavemente, tirando segundos después haciendo que el otro murmurase algo inentendible.
-¿Mejor?-Preguntó cuando Jon soltó su pierna y se removió poniéndose boca arriba frotándose los ojo.
-Sí...-Dijo en un suspiro.
-Quizas es un castigo por obligarme echarme tantas fotos
-Ja-ja-ja qué graciosillo-Dijo reincorporándose, cerrando sus ojos unos instantes.
-¿Entonces...¿Quieres seguir con el paseo
-Sí.
Claro que esa respuesta era la que esperaba.
Las buganvillas crecían preciosas, cubriendo los muros de las calles y colgando sobre algunas terrazas, decidieron parar en una de ellas a cenar algo.
Ese mismo dia habían visitado algunos de los monumentos, echándose varias fotos, hasta que la noche cayó sobre sus cabezas.
La música resonaba desde cualquier sitio, cualquier terraza que miraras estaba llena de gente que se comía los platos que los camareros dejaban en las mesas.
Algunas personas bailan a borrachas y reían carcajadas.
Todo estaba lleno de vida.
Todo encajaba tan bien que parecía un perfecto puzzle
Miro a Damián comiendo unos segundos y le gusto pensar que se veía encantadoramente tranquilo.
Claramente lo invito a comer. A pesar de que él dijo que podían pagar a medias, pero él Wayne se negó y entonces pensó que era igual que su padre.
Ambos cayeron rendidos en la cama, no sin antes ponerse otras ropas que hiciesen de pijama. Damián no se aguantó la risa al ver la camiseta de Jon era de de color azul y tenía varios conejitos de colores.
Jon ni siquiera trato de defenderse, diciendo que el estado muy orgulloso de su pijama y que le tenía envidia. Segundos después se perdieron debajo de las sábanas, ya que el aire de la habitación se había quedado encendido. Otros pocos segundos después encajaron como las piezas de un puzzle
Jon al despertarse la mañana siguiente quiso meterse urgentemente en la ducha, habían apagado el aire y dejado el balcón abierto para que el fresco entrase por la ventana, pero cuando pasaron las nueve de la mañana empezó a hacer un calor infernal y evidentemente su cuerpo empezó a sentirse pegajoso.
Damián por lo contrario se quedó tirado en la cama, escuchando los movimientos del otro, mientras intentaba retomar su sueño. Pero fue imposible. Jon hablaba solo y eso inconscientemente llamaba su atención y terminó espabilando
Damián no dudo en seguirlo reincorporándose cuando la puerta del baño se cerró minutos después. Después llegó la maravillosa idea de bañarse juntos, así que se estiró y queriendo colarse por sorpresa giro la manilla, pero chasqueó la lengua al ver que el pestillo estaba echado.
-Mierda.
Espero que no se os haya hecho muy pesado
Y también tengo pensado hablar un poco más de las parejas secundarias
No entiendo porque algunas personas piensa que a Damián hay que hacerlo un arisco todo.
Él es una persona que también disfruta de las cosas.
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