─22─
─Dibujaste estrellas sobre mis cicatrices─
Mykonos es un lugar de fantasía.
Y no es una exageración.
Sus calles están decoradas con banderas y decoraciones de estilo mediterráneo, y las tiendas tienen un ambiente animado y festivo. Las callejuelas son estrechas pero el ambiente es alegre y jubiloso. Las personas se mueven de un lugar a otro con una sonrisa en sus rostros, y el sabor de las comidas callejeras se siente en el aire.
Las vistas son impresionantes. La luz del sol cae en el agua y sus reflejos pintan el cielo de un color turquesa perfecto. Jon no dudó en echar fotos. Los edificios son blancos y hermosos, y los yates y botes que hay en el agua dan un aire de lujo y clase.
El hotel de es un lugar acogedor y más simple que en atenas. Las ventanas son grandes teniendo vistas a la isla que parecen tomadas de un libro de arte, el interior es cómodo y acogedor, como si fuera un nido de pajaritos. Las paredes del hotel tienen murales impresionantes y tienen un pequeño patio donde hay una piscina.
-Vale. Dale un poco-Explicó Damián
Jon se pregunta qué hace intentando aprender a conducir una moto cuando ni siquiera tiene la mayoría de edad.
-Esto no es buena idea-Habla totalmente convencido de que se iban a estrellar contra algún árbol cercano
-Vamos que no es tan complicado
-Ya, claro...-Susurra y después de unos segundos Jon hace lo que Damián le dice, haciendo que la moto acelere rápidamente tan fuerte que inmediatamente le da al freno.
-Wo...-Es lo que suelta Damián
-¡Me niego a seguir!-Grita Jon con pánico en su voz, Damián se inclina apoyando su frente sobre el hombro del que está al manillar soltando una risita-No se que es tan gracioso
-Tú
-A ver si te hace tanta gracia cuando nos estrellemos.
El sol ascendía sobre la larga carretera desierta. En la que habían parado para enseñar al otro a conducir.
-No es tan difícil como crees, relájate-Dijo reincorporándose y entonces el menor volvió a darle al acelerador, esta vez más suavemente-Vale, vas bien. Acelera un poco más-Y eso es justo lo que Jon hace
-¡Mira, mira que voy yo solo, que estoy conduciendo la moto!-Pero su felicidad se corta enseguida-¡Ay, ay una curva, ahí hay una curva!-Entonces vuelve a darle al freno con brusquedad, haciendo que Damián se aplastase contra su espalda-¡Perdón!-
-Jon, frena con los dos frenos que nos matamos
-Perdón, perdón-Dijo y después de unos segundos vuelve a retomar el camino.
-Quiero parar, tengo miedo
-No frenes-Y es justo lo que Jon hace, volver a frenar con la rueda delantera, haciendo que el mayor se volvieras a chocar contra él.
Y volvió a pasar unas 8 veces más.
-Oye una pregunta-Dijo Damián la novena vez que pego un frenazo-¿Lo estás haciendo a propósito?-Dijo alzando una de sus cejas.
-¿¡Pero qué dice!? Si estoy súper agobiado-El de ojos verdes vuelve a apoyar su frente sobre su hombro
-Perdon...
-¿Sabes siquiera por qué estás pidiendo perdón?-Jon no lo ve, pero en sus labios hay pintada una pequeña sonrisa.
-Por los frenazos-Respondió girando un poco la cabeza hacia adelante.
Entonces Damián decidio compartir su sufrimiento.
-Cada vez que frenas mi polla choca contra tu culo-Jon no reacciona de inmediato. Está procesando lo. Cuando lo hace se mueve la cabeza hacia adelante.
Y entonces Damián fue obligado a conducir.
Kamari Beach estaba algo llena, pero habían madrugado lo suficiente para encontrar unas hamacas vacías.
Cuando Damián se quita la camiseta Jon vuelve a ver esas cicatrices que están esparcidas por varias partes de su cuerpo. Sabe que a Damián no le avergüenza mostrarlas en público. Porque no es nada de lo que avergonzarse.
El menor aparta la vista y también se quita su camiseta, se agacha para agarra de su mochila el protector solar, comenzando segundos después esparcirselo primeramente por los brazos.
No tarda mucho en sentir la mirada de aquellos ojos esmeralda sobre el y sus acciones.
-¿Qué?-Pregunta Jon levantando también su vista para mirarlo
-Me gusta
-¿Eh?
-Como te queda el bañador-Jon siente su corazón acelerarse cuando el mayor se inclina hacia él invadiendo su espacio personal-Me alegro de ver esto como si fuera la primera vez-Y le guiña el ojo agarrando el bote de crema para después volver a su sitio.
Jon siente un pequeño golpe en el pecho, recordando que todavía Damián no tienen todos sus recuerdos intactos.
-Tonto-Murmura para sí mismo.
-Bueno quizás el viaje en moto ha ayudado a que te vea tan increíble.
-¡Callate!
Primero deciden dar una vuelta, bordeando la orilla, no sin antes guardar sus mochilas debajo de la hamaca.
-¿Alguna vez pensaste en dejar de ser mi compañero?
Damián ha podido recordar hace unos días, que como un completito idiota había mirado el diario de Jon y recuerda perfectamente lo que había leído.
-Yo...-Tarda unos segundos en responder-Sí, eras insufrible y.... innecesariamente cruel.
-¿Y por qué no me mandaste a la mierda?
-No lo sé...Siempre volvías, te colabas en mi casa si ignoraba tus mensajes o llamadas, eras persistente a veces, me despertabas a las tantas tocando el cristal de la ventana y creo que aunque no lo dijeras te gustaba mi compañía.
-Podrías haberme empujado llamado a tus padres.
No vivíamos precisamente cerca y tú te tomabas esas molestias, así que yo también podía hacer un pequeño esfuerzo.
Damián siente la pequeña y latente necesidad de lanzar su mano con la de Jon, pero hace un gesto que se siente un poco más íntimo.
Mueve su mano, despacio estirando el meñique y enlazandolo con el de su pareja, no tarda ens entir como Jon corresponde es pequeño enlacé.
-Yo...-Habla despacio Damián recordando vagamente como se colaba en la casa del otro-Yo siempre te iría a buscar, me colaría en tu casa y acabaría tocando tu ventana.
-Y yo siempre te acabaría abriendo la ventana y nunca me chivaria a mis padres o Conner de que te has colado en casa.
Después todo sigue transcurriendo suave como la seda.
Se echan un par de fotos, ambos tumbados en la misma hamaca. Con Jon pasando ambas piernas por encima de las de Damián, pegando sus hombros y cabezas.
-Le enviaré esta a mí madre, pásamela
-¿Y si no quiero?-Dijo apagando el móvil
-No pasa nada cuando duermas lo agarro y me las paso.
-Borrare tú huella y cambiaré la contraseña-Dijo inclinándose hacia él y haciendo que sus narices se arrozase cariñosamente en un besito de esquimal.
Jon no responde, simplemente se acurruca mejor, cerrando los ojos e ignorando el calor de la playa que es aplacado por la sombra que les hacen las palmeras y una de sus manos sube acariciando uno de los brazos de Damián, pasando suavemente su dedo por encima de una de las cicatrices, lo hace despacio, casi como si quisiera memorizarlas, no es la primera vez que las traza con la llema de sus dedos.
Damián cierra los ojos también, disfrutando de esa refrescante sensación, porque sabe que en su cuerpo hay cicatrices horribles, que nunca se irán de su piel. No es tonto, sabe que las cicatrices son algo que no agradan a la vista, por eso las personas desvian las miradas. Pero aquí está Jon, pegado a él y acariciándolas con cariño.
-¿Siempre somos así en publico?-Pregunta Damián tranquilamente.
-Bueno...
-¿Bueno?
-Depende como tengas el día-El de ojos verdes suelta una risita. Tiene sentido.
Es consciente de su propio carácter, que a veces puede ser una mierda y lo que ha podido ver en algunos de sus recuerdos no sería la primera vez que al tener un mal día le da una mala respuesta a Jon o rechaza cualquier muestra de cariño.
Abre sus ojos momentáneamente, para después buscar los labios del otro, inclinándose lentamente, hasta que estos se encuentran, siente su piel derretirse y cosquillear, quiere recuperar todas sus memorias para saber exactamente cómo conseguir que Jon se derrita igual que el. Pero algo dentro de él le dice que el chico acurrucado junto a él ya se derrite.
Te amo más que a mí propia piel jonathan kent
Damián sabe que Jon y el tiene formas diferentes de querer. Muy diferentes. Jon le daba lo que le sobraba, el...Le da lo único que tiene.
─Escoge una persona que te mire como si, quizás, fueras magia─
Wally movía su pierna nervioso debajo de la mesa, mientras escuchaba a chico bestia, quién estaba hablando de una misión anterior que habían tenido.
Pero el no podía concentrarse. Mierda. No tenía que haber venido.
Ni siquiera disfruta de lo que comía ¡Y eso sí que jode!
Sentía los nervios enroscarse y apretarse un poquito más en su estómago, y no tenía porqué ser así.
Tenía a Dick enfrente. Sí, el era el causante de la montaña rusa en su estómago.
Sentía su mirada clavada en el. No le quería dar importancia. No tenía por qué dársela.
¿Que pasa no pueden ser solo amigos?. Bueno, quizás todo mejoraria y sería más normal si el quizás no lo evitará tan descaradamente.
Por suerte Kaldur más conocido como Aqualad llamo su atención, hablando de que la ropa que llevaba hoy le quedaba bastante bien.
-¿En serio?-Preguntó él, ya que no llevaba la gran cosa;
Una sudadera morada, que conjugaba con unos vaqueros de color negro y unas deportivas.
-El morado te sienta bien-Alabó el rubio
-Gracias-Dijo dedicándole una pequeña sonrisa-A ti el blanco también te sienta bien.
Las cosas comenzaron a pasar medianamente en condiciones:
Aqualad lo saco a bailar un vals y claro que a él no le importo hacer el tonto por la pista con su compañero.
-No se te da mal-Dijo mientras reía
-Bueno, tampoco soy un experto.
Quizás tenía que ver las veces que había estado en la habitación de Dick y este en el ordenador había puesto ese tipo de música para comenzar a bailar por la habitación.
Y aunque el primer Robin solo dijera que era para practicar por si alguna de las mujeres de las cenas a las que acompañaba a Bruce lo sacaba bailar el sabía que era porque también disfrutaba de aquella cercanía.
El baile entre los dos se detiene cuando Dick y kory se cruza con ellos y Wally quiere huir rápidamente pero:
-¿Me dejaría bailar con su hermosa esposa?-Dice Dick mirando a Aqualand-Seria todo un honor
-Para mi también es un honor bailar con la suya.
Y el intercambio se hace
Mierda.
Siente su mano conectar con la de Dick, todo se siente como un dejá vu, después siente la otra colocarse sobre la curva de su cintura, su mano libre se coloca sobre su hombro. Entonces empieza el baile y el evita mirarlo.
No lo entiende ¿Por qué tiene que hacerlo todo tan complicado? Vale, quizás se preocupa por su comportamiento, pero está claro que él no lo quiere ver y quizás debería respetar un poco eso.
-¿No dirás nada?-Le pregunta Dick mientras tira de su cintura para pegarlos un poco más.
-No.
-¿Tienes pensado algun día dejar de evitarme?
-Claro
-¿Y puedo saber cuando será exactamente?
-No
-Por favor, dime que es lo que pasa.
Oh...No, no ¡Me está poniendo carita de cachorrito! ¡Esa mierda no se vale!
-Yo...-Toma una bocanada de aire-Lo he estado pensando y creo que es mejor terminar con el rollo que teníamos.
-¿Por qué? Pensaba que los dos estamos cómodos
-Porque quizás nos estamos perdiendo conocer a otras personas.
-Dijimos que podíamos conocer a otras personas
-Lo se, pero no quiero estar conociendo a alguien mientras luego estoy contigo
-Entiendo...Pero no entiendo por que no me lo has dicho antes.
-Sí, fallo mío
Claro que a Wally le encantaría decirle la verdad a la cara y gritos, pero ellos no son nada.
Y sabe que si le dice lo que le pasa a su pobre corazón que está enamorado de el todo se va a complicar de la manera más horribles posible.
-¿Es qué estás conociendo a alguien?-Le pregunta mientras lo hace girar y luego lo pega contra el
Tramposo-de-mierda
-Quizas
No entiendo por qué estoy mintiendo.
-Mmm déjame adivinar ¿Kaldur?-El pelirrojo arruga la nariz y luego alza una de sus cejas
-¿Por que piensas qué es el?
-No se....Lleváis toda la noche muy amistosos
-Pues no es el.
-Mmm ¿Quizás cyborg?
-¿En serio? Creo que no me soporta.
Vale, se alegra que Dick tenga ese carácter y sentido del humor para relajar el ambiente.
-¿Conner? ¿Estáis planeando hacer una especie de trio?-Wally rueda los ojos bufando y el azabache no puede evitar soltar una risita-Vale, eso es un no
-Claramente es un no
-¿Chico bestia?
-Vingo
-En serio-Dice alzando una de sus cejas.
-Sí, sí, sí pero hemos pensado que lo vamos a recrear como diana y el sapo.
-¿Te pondrás un vestido?-Dice siguiendo con la broma
-Seguro, espero no tropezar.
-Tranquilo, te llevaré de la manita.
-Eso evitará que tropieze
-No. Pero yo no dejaré que llegues al suelo
Ay...Me muero...
El descendiente de flash escucha la pequeña voz de su cabeza decirle: Es idiota. Lo es, sí. Pero le alegra haber aclarado las cosas. Sí, a raíz de una mentira pero por lo menos ya no habrá tanto mal rollo.
-¿No me dirás quién es?
-Solo he dicho que quizás sí hay alguien no que haya alguien.
-¡Me toca!-De escucha la animada voz de Loga mientras le arrebata a Wally de las manos y comienza a bailar exageradamente con él.
Dick se queda estático unos segundos y después gira a mirarlos hasta que Raven, quién es la pareja que estaba bailando con chico bestia llega y le extendiende su mano para comenzar a bailar.
Vamos a nadar. Fue lo que Jon dijo esa tarde. Nunca dijo: Damián alquila un barco íbamonos tan adentro que no se vea la playa...
-No sabía que sabías conducir un barco-Dice mientras sigue comiendo de su bolsa de gusanitos
-No es tan difícil
-Para ti nada lo es
-Solo es cuestión de aprender
-Haces que que todo suene fácil.
Después de un rato entre charlas con Jon. Porque con Jon nunca faltan las charlas. Damián nota algo moverse en el radar y deteniendo el barco se asoma, viendo que están sobre un arrecife que por suerte no roza contra la parte baja del barco.
-¡Wo, Wo son tortugas!-Dice viendo a los animales moviéndose elegantemente entre los corales de colores.
No tardan mucho en lanzarse al agua, notan como esa pequeña zona está llena de colores y vida submarina, es una sensación encantadora ver algo que no esta destruido y contaminado por el ser humano.
Bucean un poco, viendo una cantidad incontable de peces de colores y tortugas que pasan junto a ellos sin ningún tipo de miedo. Bueno alguna sí huyen pero son las más pequeñas.
-¡Que bonito!-Hablo emocionado el menor cuando salieron a la superficie.
-Sí-Dijo sin poder despegar sus ojos de los de Jon que brillaban como las aguas a su alrededor.
Estuvieron un largo rato buceandi entre los corales, observándolo todo detalladamente, los peces eran asustadizos, pero algunos no se alejaban y los podían ver pasar tranquilamente por enfrente de ellos.
Al volver al barco ambos se meten en la parte baja de este, con ganas de comer y beber.
-Vale, lo admito quizás Vegeta si hubiese sido un buen protagonista-Admite Jon-¡Pero Goku también lo es!
-Pero parece que se lo regalan todo.
-Mimimi
-Que maduro de tu parte-Habla mientras se estira para agarrar el bote de sal
-Es que...
-Asume que tengo razón
-No, Goku también pasa por cosas
-¿Peores que vegeta?
-¡No están bien las comparaciones!-Dice y le tira una bolita de papel
-No empieces una guerra que no puedes ganar-Dice mirando la bolita de papel que a caído en la encimera.
-Mimimi
-¿En serio?-Dice dejándo la ensalada que se estaba haciendo a un lado y mirándolo alzando una de sus cejas.
-Mimimi
-Te atare y tiraré por la borda
-Mimimi
5 segundos bastaron para que Damián le cerrará la boca encajandolo contra el mueble de la cocina, besándolo con intenciones de robarle el aliento. Jon siente como las manos del otro lo sujetan más firmemente por los muslos, apretándolos y sintiendo la suavidad y calor de estos.
Jon al principio no sabe cómo reaccionar, porque le ha pillado por sorpresa, pero por supuesto que corresponde el beso y una de sus manos se pierde en aquellas hebras azabaches, mientras que la otra se envuelve alrededor de su cuello, sus piernas no tardan mucho en enroscarse alrededor de su cintura.
¿Ellos no iban a comer?
Segundos después Damián gira sobre sus pies y a Jon no le queda de otra que sujetarse como un pequeño kohala, para después ser dejado sobre la mesa de madera.
Después se quedaron quietos, jadeando, mirándose el uno al otro, como si no supiera que acababa de pasar....Pero no tardó en volver el desenfreno, uniendo sus bocas en un feroz beso, sin importar que sus dientes se rozasen en ocasiones.
Siente las manos del mayor tirando de su cintura para pegar sus cuerpos todo lo posible y Jon no puede evitar suspirar cuando ambas pelvis se encuentran.
-Quiero llenar tu boca con mí nombre-Susurra Damián contra su boca, mientras junta sus frentes, como si estuviera pidiendo permiso.
El de ojos azules no responde, simplemente aprieta la mano que todavía está perdida en su pelo y los une en un suave beso, lento, despacio, dándole en permiso de una manera tan encantadora que Damian no se lo piensa dos veces antes de deslizarse por su cuello dejando un reguero de besos, que consiguen sacarle unas pequeñas risas al otro.
Es solo cuestión de tiempo para que el bañador del menor caiga al suelo, para que el calor se transmita através de sus pieles. Damián era el fuego y Jon el chocolate que se derrite por aquellos besos en el cuello, por como las manos de Damián acarician y aprietan sus muslos.
Damián siente que algo dentro de él explota. Un recuerdo. Uno en el que ambos están dándose cariño en el sofá de la casa de Jon. No había nadie, nadie para interrumpir los, ellos al principio estaban viendo una película y en algún momento empezaron con un pequeño tonteo, besos y claro eso solo puede acabar destinado en una cosa...
-¿Damián?-Pregunta el de ojos azules sacándolo de ese recuerdo-¿Todo bien?
-Todo bien-Responde para luego perderse entre sus muslos.
Claro que Damián cumple con su palabra de hacer que Jon grite su nombre de una manera tan encantadora que hasta le hubiera gustado que hubieran personas para escucharlo.
─Y una cosa puedo jurar: yo, que me enamoré de tus alas, jamás te las voy a querer cortar─
Conner tiene miedo.
Mucho.
Estaban en mitad de un entrenamiento, todo bien, todo correcto. Cuando de repente Tim Drake decide hacer acto de presencia con unos pantalones de chándal negros y una camiseta de manga corta de color rojo.
¿Cómo?
¿Tim saliendo de su cueva para entrenar especialmente ese día con ellos?
Mmmm sospechoso ¿No?
Está claro que esto es un plan para por fin poder hablar con el. Porque sí es tan idiota que todavía lo a seguido evitando.
Putos celos
Puto orgullo
Y maldita sea mi debilidad por el. Sabe que está siendo un idiota al completo...¡Pero mira! ¡Tim se va a tomar la justicia por sus manos!
Al principio lo evita y va a entrenar directamente con Cyborg, un combate con dos barras de madera. Luego sigue con Stephanie y los dos se mueven con gracia y agilidad.
-Deberías centrarte-Me dice Kathy soltando una risita.
Cabrona.
Está claro que ella sabe que ha pasado algo entre nosotros, porque ni siquiera nos hemos saludado y yo no he ido cual cachorrito (como suele decir Jason) a darle la bienvenida.
Conner siente que algo se le remueve en el estómago cuando Tim se coloca frente a él en la siguiente rotación. Ay, ay, no, no, no, no, no, no.
-Pareces...Enfadado-Dice Conner al detener la primera patada que Tim le lanza
-¿Tu crees?-Dice clavando esos ojos azules en el.
No me mires así.
Aunque me lo merezco.
-Combate en serio-Le dice Tim cuando lo único que hace es defenderse
-¿Quieres qué te tumbe?-Habla Conner con burla.
-¿Crees que podrás?-
Responde sin cambiar de expresión.
Tim era un buen combatiente. Pero ahora mismo era clara su desventaja, es decir no lo está llamando débil, pero el tiene los genes de superman.
Cuando Conner decide por fin comenzar a defenderse no lo hace con todas sus fuerzas (nunca lo hace con sus compañeros) Ni con la mejor de las estrategias, pero por lo menos se está moviendo por la pista.
-No puedes ganarme así...-Habla Conner cuando Tim se remueve un poco el pelo. Esta cansado, pero claro que no se va a rendir
-Sabes que no estoy aquí para ganar.
-Sí...
-Estoy aquí porque el cobarde e inseguro de mi novio no se atreve a hablar conmigo desde lo que pasó hace unas semanas.
Ay...no me mires así. Se le cortan la palabra cuando Tim ataca como un leopardo y los tumba a ambos en el suelo, quedando encima.
-Esto es sexy-Suelta cuando el más bajo lo inmoviliza contra el suelo.
-¿Ahora quieres ser gracioso?
-Yo...
-¿Tu qué?-Seco y directo.
Conner agradece que nadie les esté prestando atención, por estar metidos en sus propias peleas y en sus propios asuntos.
-Siento haber sido un complemento idiota. Pero es que me molesta...Y no puedo evitarlo, entonces me comportó como un...
-imbécil.
-Sí
-Capullo
-Sí
-Cabron
-Tambien
-Conner...-Dice el más bajo mientras se sienta a su lado dejando que el otro se reincorpore-¿Si yo no vengo a hablar las cosas tú seguirías ignorandome?
-No...yo creo qué hubiera esperado a que las cosas simplemente siguieran su curso y seguramente en algún momento hubiésemos empezado a hablar como lo hacemos normalmente.
-Ya...-Es lo único que dice Tim.
-Te amo
-Ya...Pero quizás no lo suficientemente-Y después Tim se levanta para salir de la sala de entrenamiento y dejarlo a él perdido en sus pensamientos.
Es claramente consciente de que Tim nunca lo engañaría. Que solo era una estúpida misión, pero le sentí tan mal y tan revuelto que no podía evitar tener esas reacciones
Me lo merezco.
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