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𝗺𝗮𝗺𝗮 𖹭.ᐟ lingorm

06 : Proteger

bbyblu

Un mes después de aquella cita, y Orm se sentía en las nubes. Había tenido unas cuantas citas más con la alfa, a veces se llegaba quedar en su casa, incluso dormía en la misma cama que ella y se despertaba a su lado.

Si pudiera flotar de la felicidad ya estaría en la luna, ya todos en la guardería sabían que ella estaba saliendo con el papá de Lili y la verdad se alegraban por ella, y por la pequeña, haciendo la labor de su madre, entendía que para ella era esencial.

Más bien, estaban un poco orgullosos de Orm, pues se había encariñado mucho con la pequeña y la amaba como propia, no muchos omegas podían hacer eso, la mayoría querían hijos propios, no de otro omega.

Pero quizás se debió a que Lili estaba lavada, es decir, no tenía ningún aroma de omega y estaba necesitada, ella también lo estaba, lo más que quería era tener cachorros y un alfa, ser amada y amar.

No sabe si fue un ángel quien escuchó su deseo y envió a dos personas para que fuese cumplido. Una alfa necesitando ayuda y amor, y una bebé necesitando atención y cuidados.

Orm estaba más que dispuesta a dárselos, tenía mucho amor para las dos. Su Lingling era una alfa atenta, quizás aprendió eso por tener que hacerse cargo de una niña ella sola, pues los cachorros necesitaban de mucha atención.

Le gustaba mucho eso, no, le encantaba ver su celular y encontrar mensajes de Lingling, le respondía cuando podía, pues tampoco descuidaba a los cachorros, antes muerta que eso.

La castaña quería dar otro paso, mudarse con Lingling, así podría estar a tiempo completo con Lili, pero no sabía si era muy pronto para hacer algo como eso, podría ser una intrusa en el territorio de la mayor, sin embargo, ya había estado varias veces en la casa de la alfa, y en su cama, y esta no mostró ningún signo de molestia.

Ansiosa, nerviosa e insegura, esos eran sus defectos, tenía que lidiar constantemente con ellos, pero hacía lo mejor que podía para enfrentarlos, aún cuando las cosas parecían en su contra.

Siempre estaba allí con una sonrisa tratando de ver el lado positivo de las cosas. Nunca se arrepentiría de trabajar en esa guardería y estar acargo de la cachorra, menos de querer ser su madre.

Un día en particular, estaba en su trabajo en la guardería, Lili jugaba en el suelo con algunos peluches, eran las cuatro y media, los padres iban llegando poco a poco por los pequeños.

Todo iba bien, hasta que vio llegar a un señor mayor, su cabello castaño, parecido al de Lili. No le dio buena espina.

─Buenas tardes, señor, ¿puedo ayudarle en algo? ¿Se perdió? ─preguntó cortésmente, tratando de impedir que entrara en el salón a su cuidado, no sabía quién era, no podía dejarlo entrar con los cachorros.

─Vengo por mi nieta ─dijo con simpleza y trató de entrar al salón, pero Orm se atravesó.

─¿Su nieta? Disculpe señor, pero nadie dijo que vendría, ni siquiera sé quién es usted, no puede entrar, si me da más detalles puedo ayudarle ─lo único que quería era que se fuera, podía sentir la tensión en el aire, incluso algunos de los otros padres le miraban curiosos por la situación.

─Lili, ese es el nombre de mi nieta, vengo por ella ─el corazón de Orm dio un vuelco, y sus nervios se encendieron como pólvora.

─No puede llevársela, señor, Lingling no dijo que usted vendría, ella es su padre y no puedo dejarla salir sin su autorización ─Orm solo quería que él se fuera, Lingling le había mencionado que no se llevaba bien con la familia de su hija, nunca lo hizo y eso que solo los había visto un par de veces.

El alfa pareció enojarse, su aroma a café se intensificó haciéndole saber que no se iba a rendir tan fácilmente, aún así, se mantuvo en la puerta, no lo dejaría pasar.

─¡Me importa una mierda lo que diga esa maldita, es mi nieta y si yo quiero me la puedo llevar! ─rugió haciendo estremecer a la omega, quien solo tragó de manera difícil y le miró con el ceño fruncido.

─¡Señor, estoy tratando de ser amable, pero si no se va llamaré a la policía! ─amenazó, sin embargo, eso solo hizo enfurecer más al alfa, quien se acercó y la tomó por su delantal.

─¡Quítate del camino! ─trató de apartarla, pero Orm se sostuvo del umbral de la puerta con fuerza. La omega pudo escuchar el lloriqueo que venía de los cachorros asustados, eran tres al menos los que quedaban dentro.

─¡Señor, será mejor que se vaya! ─le gritó azuzando su aroma, estaba molesta, el alfa se quería llevar a su pequeña y estaba asustando a los otros, le quería bajar el cuello.

─¡¿Que está pasando aquí?! ─Orm vio como Supalak y otros maestros llegaban al lugar, Charlotte tenía un teléfono en la mano y parecía estar marcando números.

Al parecer el alfa se vio rodeado, los demás padres le miraban a la defensiva, estando listos para atacar si llegaba a tocar a uno de los cachorros. Y la mirada de la omega mayor, Supalak, sobre el alfa no era agradable.

El alfa terminó por soltarla, y le miró de manera amenazante, como haciéndole saber que no sería la última vez que se encontrarían, se dio la vuelta y salió por el pasillo dando insultos.

Cuando no estuvo a la vista, solo entonces, se permitió derrumbarse, se deslizó hasta el suelo respirando con dificultad. Love se acercó rápidamente a ella y se arrodilló a su lado.

─¿Te encuentras bien, te hizo daño? ─asintió y negó despacio, sentía aún el miedo y la adrenalina en su cuerpo, no le había hecho nada grave, pero fue intimidada.

Orm vio como los pequeños que quedaban en el salón salían corriendo hacia ella, abrazándola, estaba temblando un poco por el miedo que le había hecho pasar ese alfa, los acarició haciéndoles saber que estaba bien.

─No pasa nada, ese señor ya se fue ─después que estuvieron más calmados los envió con sus padres que acababan de llegar, se alarmaron un poco al verlos tan alterados y unos de los maestros les explicó la situación.

La omega sintió un pequeño jalón en su ropa, al mirar hacia su lado se encontró con Lili, tenía los ojos brillantes llenos de pequeñas lágrimas, también estaba muy asustada.

─¿Ba-wa? ─no habla idioma cachorro, pero lo que pudo hacer fue abrazarla, la apegó contra su pecho sintiendo tranquilidad al tenerla allí, no sabía qué habría hecho si ese alfa se la hubiera llevado a la fuerza.

─Orm, ¿qué era lo que quería? ─Supalak se paró al frente suyo, la tailandesa se levantó del suelo con ayuda de Love y suspiró profundamente, tratando de calmarse un poco más.

─Quería llevarse a Lili, dijo que era su abuelo, pero Lingling no avisó de que alguien vendría por ella, no podía dejársela así como así ─era extraño y preocupante que un alfa apareciera de la nada tratando de llevarse a una bebé.

Orm acarició la espalda de la niña, Lili solo acercó más el rostro a su cuello y suspiraba más tranquila. Supalak asintió levemente, incluso tenía una ligera sonrisa en el rostro.

─Bien, Orm, protegiste a los pequeños, yo de todas formas averiguaré que está pasando y si ese alfa vuelve aparecer llamaremos a la policía, lo que puedes hacer ahora es esperar por Kwong, no salgas sola con la cachorra ahora ─Orm asintió despacio volviendo al salón, Love había dicho que se iba a preparar un té para tranquilizarla.

Ni en pesadillas saldría a la calle con un loco suelto que podría quitarle a su pequeña, aún si era el abuelo de Lili no era confiable, esperaría por su alfa mejor.

. . .

Fue extraño para Lingling que Orm le llamara diciendo que le fuera a buscar a la guardería, desde hacía un tiempo, la omega se iba a su hogar con Lili cuando terminaba su turno.

Así que cuando Lingling llegaba las encontraba, no había nada mejor que llegar a su hogar sabiendo que una hermosa omega le esperaba, incluso con la cena hecha, su pequeña Lili feliz con su pancita llena de leche materna que le daba la menor, y llena de atención y amor.

Hacerle caso al pediatra a cargo de su hija fue lo mejor que pudo hacer, pues, desde que Lili fue abandonada por su madre, casi no sonreía, ni le gustaba hacer muchas cosas, por eso llegó al año y no daba siquiera unos pasos, apenas gateaba.

No hablaba nada, y eso que los cachorros dicen sus primeras palabras antes del año. Pero con su pequeña no fue así, sin embargo, que Orm pudiera hacer todo eso, le enseñó hablar, caminar, e incluso le enseñó a pintar y sostener un lápiz.

Que la viera como su propia cachorra, y su cuerpo se adaptara a ella, tratando de recuperar lo perdido que su cuerpo diera leche materna para ella.

Nunca olvidaría los meses difíciles que pasó, en donde Lili apenas comía, ahora ella no quería vivir separada del pecho de la hermosa omega.

Se dio cuenta de que desde que su pequeña empezó con esa dieta, de papillas, y leche materna, comenzó a tener más energías, su cuerpo se miraba mejor, más fuerte, y sus mejillas tenían siempre un ligero sonrojo.

Orm le había dicho que Lili estaba muy sana, ya que su cuerpo estaba recibiendo buenos nutrientes. Lingling se había prometido cuidar de ellas, sabía que si dejaba ir a la castaña nunca encontraría a otra omega como ella, por eso la protegería, haría todo lo posible para mantenerla a su lado.

Sin embargo, cuando llegó a la guardería no se esperó sentir el aroma de Orm agrio, con miedo.

Otra omega estaba con ella, pero no podía hacer más que hablarle de forma calmada. Lingling podía ver como Orm tenía a Lili en sus brazos de forma protectora, no dejando que nadie se le acerque demasiado.

─Señora Kwong, ¡qué bueno que llega! ─la omega pelinaranja se acercó a ella, estaba aliviada de verla allí, sabía que algo pasó.

─¿Qué ocurre? ─preguntó tratando de no sonar agresiva, no quería que la omega de Orm reaccionara mal.

Se acercó lentamente hacia sus amores, Orm alzó la vista para verla, también pudo ver el alivio en sus facciones. Ahora se estaba molestando, ¿alguien le había hecho algo?

─Se la quería llevar, Ling ─el susurro de la menor le sorprendió y la confundió. Iba a decirle algo, pero la omega de cabello naranja habló primero.

─Señora Kwong, un alfa llegó diciendo ser el abuelo de Lili y armó un escándalo queriéndosela llevar, pero Orm no lo dejó ─explicó y Lingling sintió su sangre hervir, una ira rugió de lo más profundo de su pecho.

─Ling, vamos a casa ─miró a Orm y tuvo que tragarse su rabia, no podía molestarse ahora, tenía que hacer sentir a su chica segura.

─Bien ─terminó por decir, Wanee buscó las cosas de su hija y se las entregó, Orm no quiso soltar a la niña en todo el trayecto hasta el auto.

Solo entonces ella la acomodó en su silla especial y le abrochó el cinturón. Después fue al frente con ella.

Pero no hablaba, solo miraba por la ventana del auto hacia la calle.

No quiso abrumarla, así que no habló en todo el camino, después cuando ya estaban estacionadas en su hogar, miró a la menor, esta estaba más tranquila pero callada.

─Ormie, mírame ─llamó con un nuevo apodo que comenzó a usar hace unos días, que Orm adoraba, pero esta vez la menor solo tenía la vista gacha─. Orm, todo está bien ahora, no pasa nada. Mírame.

─S-se la quería llevar, Ling, si hubiera entrado se la hubiera llevado ─Lingling vio como los ojos de la omega se llenaron de lágrimas de frustración, no pudo hacer más que atraerla y abrazarla.

─No dejaré que se la lleve, Ormie, Lili no se irá a ningún lado. Fuiste muy valiente y no dejaste que se la llevara, mi buena omega ─acarició su espalda con cariño, y le siguió dando elogios.

Después, cuando estuvo más calmada las llevó adentro, dejó que Orm se acostara en su cama con la cachorra, Lili solo bebía tranquilamente del pecho de Orm mientras era acariciada en la espalda.

Lingling simplemente se fue a la cocina, dejó salir su enojo contenido, iba a buscar a ese desgraciado y lo haría pagar por casi raptar a su pequeña y agredir a su omega.

Nadie se metía con lo suyo y salía ileso.

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