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𝗺𝗮𝗺𝗮 𖹭.ᐟ lingorm

07 : Acuerdo

bbyblu

Lingling miraba al hombre frente a ella con rabia contenida, por más que quiera lanzarse sobre él y golpearlo no puede.

Una parte suya no puede creer que le haya demandado, pero ella también le había hecho una demanda. Por agresión e intento de secuestro, además de que había pedido una orden de restricción, no lo quería cerca de su hija ni de su omega.

─¡Es mi nieta, tengo el derecho de verla y llevarla a mi casa si quiero! ─el hombre rugió parándose y golpeando las manos en la mesa.

Estaban allí con sus abogados, por su parte, el hombre tenía a Anawin Phan, un subordinado al cual quería casi como un hijo.

─¡Sus malditos derechos se perdieron cuando la mierda de su hija abandonó a mi cachorra! ¡Casi muere de una depresión siendo tan pequeña! ¡¿Usted sabe lo que significa eso?! ─Lingling no se quedó atrás, y se puso frente a frente contra el sujeto.

─¡Pues yo no veo que ella esté tan mal como para que tengas a otra omega ahora, quien sabe lo que le hará al no ser su cachorra! ─exclamó el mayor y Lingling rugió, un fuerte sonido saliendo de su garganta haciendo saber que en cualquier momento le iba a querer bajar la garganta con sus garras.

─Lili necesitaba de una omega para avanzar más, y si no fuera por Orm ella ni siquiera sabría hablar ahora, debería de agradecer ese hecho más bien ─Kwong mostró sus colmillos crecidos, estaba furiosa, era todo un padre protegiendo lo suyo en ese instante.

Los demás en la sala sabían que no era una buena idea meterse entre una pelea de alfas, pero si no hacían algo podría haber derramamiento de sangre.

─¡Lingling, por favor, guarda la calma! ─Sonya, la abogada de Lingling, intervino entre ellos, era mejor no dejarlos insultarse más─. Tenemos todas las pruebas de lo sucedido en el año y el avance de la pequeña Lili, así las cosas, están a nuestro favor.

─No quiero que él se acerque a mi cachorra, ni a mi omega ─gruñó sentándose de nuevo en la silla, tomó el vaso de agua que estaba a su lado y dio un trago grande, estar frustrada no era algo que le gustara, prefería estar en ese momento metida en el cuello de la omega aspirando su delicioso aroma.

─¡Es mi nieta, y quiero verla, lo que haya hecho la cobarde de mi hija no tiene nada que ver en esto! ─dijo el hombre sentándose en la silla también, de repente su expresión de furia cambió a una de tristeza─. Yo la convencí de que la tuviera, como estaba en cinta tenía que estar contigo para que llevara su embarazo, no imaginé que ella se fuera a escapar de esa forma.

Lingling lo miró con una ceja alzada, aún no le tenía ni la más mínima confianza, si su hija había hecho tal atrocidad, no imaginaba lo que pudiera hacer él.

─Ella es mi única hija, y tener una nieta de su parte me había hecho muchas ilusiones, por favor, no me quites ese derecho, solo la he visto una vez ─el abogado del alfa solo se mantenía en silencio, dejando que el mayor hablara.

Lingling miró a Sonya no muy convencida, esta también le miraba con una expresión algo más blanda, pero era de esperarse, en parte.

─¿Por qué demonios no apareció antes? ─preguntó la castaña cruzando sus brazos en el pecho, el mayor solo suspiró y llevó su mano al puente de su frente para masajearlo.

─Me enteré de que ella se había ido meses después de lo sucedido, y no sabía cómo usted iba a reaccionar si solo me apareciera en la puerta de su casa ─contestó y Kwong asintió levemente ante lo dicho.

─Le hubiera dado una paliza ─una pequeña risilla se escapó del mayor, sabiendo que eso era exactamente lo que pasaría.

─Sí, yo también haría lo mismo en tu lugar ─sonrió levemente, pero después su rostro se volvió a poner melancólico─. Yo no fui un buen padre, me la pasé más en el trabajo que en mi casa, nunca pasé tiempo con ellas, y cuando mi esposa murió ya era muy tarde para acercarme a mi hija, ya no quería nada que ver conmigo, creo que me merezco todo lo que ocurrió.

Lingling pudo entender ese sentimiento de soledad y frustración, ella misma lo había vivido con el abandono de esa omega buena para nada, ver a su pequeña derrumbarse sin entender lo que pasaba y no la podía ayudar, estar sola en una situación delicada.

Porque ni sus amigos le podrían ayudar, además ellos tenían sus propias vidas como para molestarlos con la suya.

─Usted no hizo bien al ir ese día a la guardería sin permiso, asustó mucho a mi cachorra, a los otros cachorros que había allí y a mi omega, no le puedo perdonar tan fácil eso. Fue prácticamente un intento de secuestro, aún siendo usted su abuelo ─estaba más calmada, pero no tanto, por más que quisiera confiar en él, le costaba trabajo.

─Lo sé, pero cuando no me dejaron verla me enojé bastante, yo solo quería pasar un rato con ella ─quizás sea el tiempo de estar solo, y saber que no podía ver a la única persona que seguía con su línea de sangre.

Lingling iba a responder, pero la puerta de la sala fue abierta, la castaña se quedó asombrada al ver a su omega con la cachorra en los brazos. Tenía una mirada determinada, y Lingling la conocía, no habría caso ni siquiera preguntarle qué estaba haciendo.

─¡Papá! ─la pequeña Lili exclamó en los brazos de la omega, fue el único sonido que sonó en la habitación.

─¿L-Lili? ─el abuelo de la niña tenía un rostro completamente sorprendido, como si no creyera que Orm la hubiera traído.

Orm se acercó lentamente hacia donde estaba Lingling, aún con Lili en sus brazos, ella solo miraba curiosa a las demás personas en la sala y la pelinegra no les quitaba la vista de encima tampoco.

─Sé que no es de buena educación escuchar una conversación a escondidas, y me disculpo por eso, pero no quería quedarme de brazos cruzados ─la castaña habló sobando lentamente la espalda de la pequeña, miró al alfa frente a ella, aunque aún estuviera un poco intimidada por la última vez no se quería retractar─. La verdad, lo que hizo su hija fue algo que no debería hacer nadie, la pequeña Lili ya había formado un lazo con ella, y aunque su hija no, lo pasó muy mal, sé que usted no tuvo nada que ver en su decisión, pero debió haber hecho las cosas de otra forma.

Orm habló con autoridad, apretando un poco a la cachorra en su pecho de forma protectora, miró a la mayor buscando una petición silenciosa, y esta asintió levemente. Le sonrió ante eso, Lingling era alguien razonable después de todo.

─Entiendo ahora que la pequeña Lili es la única familia que tiene usted ─siguió hablando mientras poco a poco se iba acercando al mayor, y con el corazón en la boca despegó a Lili de sus brazos protectores─. Lo que pasó en la guardería fue algo que me asustó bastante, pero ahora sé que estaba algo desesperado por pasar un rato con ella.

Orm bajó a la cachorra hasta la altura del alfa que estaba quieto, sentado en la silla, miraba con los ojos bien abiertos. Lili rió un poco al estar al frente del hombre, ella no entendía nada, pero la cara del alfa le resultaba graciosa.

─¿P-puedo...? ─dejó la pregunta en el aire y miró a la omega, quien solo asintió, entonces, el alfa tomó con cuidado a la pequeña en sus brazos apegándose a ella.

Lili miró con inseguridad a Orm, no sabía porqué había dejado que el desconocido la cargara. La tailandesa menor solo sonrió tranquila ante el rostro de la bebé.

─Es tu abuelo, Lili ─le dijo y esta aún la miró sin entender nada, bueno, no era como si lo fuera hacer, pero al ver la seguridad en Orm supo que estaba bien.

─¿Abua-wa? ─preguntó la niña y miró al señor que la sostenía, parecía tener un rostro agradecido y los ojos brillantes, Lili solo le sonrió mostrando sus pequeños dientes.

─A-así es, pequeña Jiwon, soy tu abuelo ─murmuró acariciando su cabello─. Tienes la hermosa sonrisa de tu abuela.

Orm sonrió levemente y miró a la alfa, esta le devolvió la mirada, no muy segura. Pero sentía que las cosas irían bien ahora en adelante.

. . .

─¿De verdad tengo que aguantar a ese viejo dos veces al mes en mi casa? ─Lingling preguntó mientras conducía, Orm solo rodó los ojos y miró a la pequeña durmiente en el asiento trasero.

─¿Quieres que él se la lleve a su casa? ─preguntó sabiendo la obvia respuesta, aun así, era divertido ver su reacción.

─¡Por supuesto que no! ─exclamó Lingling girando en una calle, no le gustaba la idea de que ese alfa se fuera a meter en su hogar, pero Orm no la dejaría en paz si no hacía algo para remediar las cosas.

─Allí será vigilado, además solo será un par de horas, Ling, él quiere pasar tiempo con su nieta y no es un mal tipo, después de todo ─razonó y Lingling solo optó por suspirar.

Al final las demandas fueron canceladas, y habían llegado a un tipo de acuerdo, Lingling no le dejaría la pequeña hasta no volver a confiar en el alfa, tendría que ir a su casa para que la pueda ver y quedarse allí hasta que se fuera.

─¡Te agredió, Ommie! Si hubiera estado yo allí en ese momento le habría partido la cara ─habían llegado al hogar de la tailandesa mayor, quien estacionó el auto y abrió la puerta de su lado, Orm también salió y abrió la otra para sacar a su bebé.

─Y no dudo de eso, Ling, pero no me hizo nada grave, además él estaba enojado y frustrado por lo que había hecho su hija, estaba seguro de que no se la dejarías ver si te lo pedía por las buenas ─dijo mientras caminaba con Lili en sus brazos hacia la puerta principal, Lingling abrió, pero no dejaría las cosas allí.

─Juro que... ─se quedó a mitad de la oración cuando Orm se acercó para darle un beso, fue una forma exitosa de hacerla callar, después, la omega solo sonrió y caminó hacia el interior─. ¡Eso es trampa! ─exclamó cuando al fin se había espabilado, aunque Orm ya se encontraba dentro y acomodaba a la pequeña en su cuna, la arropó con su mantita y la meció levemente.

Lingling esperaba a la tailandesa menor con los brazos cruzados, no la dejaría ganar tan fácilmente, por eso, cuando esta salió de la habitación, la pegó a una pared y devoró sus labios con hambre.

Orm jadeó con sorpresa, pero pronto se dejó llevar, abrió los labios levemente y Lingling aprovechó para meter su lengua. Se dio una pequeña batalla por el dominio, la cual la alfa ganó fácilmente.

Kwong saboreó ese delicioso sabor de flores que tenía la cavidad bucal de la contraria, siempre hubo algunos roces, pequeñas tensiones entre ellas.

Algunos besos de piquito, pero nada más que eso, no han cruzado esa delgada línea de intimidad aún.

En parte porque la mayor no quiere apresurarse, y la otra parte era el miedo y la inseguridad de Orm. Podía ser una jodida adulta, pero se sonrojaba como adolescente al pensar en la palabra pene.

─L-Ling~ ─la voz de la omega estaba distorsionada por el placer que estaba sintiendo en ese momento, era abrumador y su mente se nublaba cada vez más, daba algo de miedo sentirse así, era algo nuevo y no sabía cómo manejarlo.

Cuando el aire hizo falta, Lingling se separó, ambas quedaron con las respiraciones agitadas, la pelinegra pegó su nariz en el cuello de Orm, olfateando y aspirando. Orm no estaba mejor que ella, solo podía jadear por aire, sentía su rostro rojo y su vientre caliente, casi como si su celo estuviese empezando, pero no lo era, faltaba para este.

─Iré a preparar algo de comer ─Lingling usó todo su autocontrol para separarse e irse a la cocina, no podía hacer algo impulsivamente, menos con su pequeña al otro lado de la pared.

Orm solo se quedó allí recostada en la pared, con el corazón a millón y su cuerpo entumecido.

Había sido el mejor beso que había tenido en toda su vida, tan caliente y abrumador.

Quería repetirlo.

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