Problemático [Kakucho x Izana]
16
Había pasado una semana desde que presenció aquella atrocidad. Y el sueño le había dicho que adiós.
Quiero dormir.
Quiero dormir.
¡Necesito dormir!
Al no conseguirlo sus notas No hacían más que empeorar. ¿Tomar alguna pastilla? Lo había pensado...Pero si no conseguía dormirse las horas necesarias o estar todo el rato despertándose, estaría muy jodido.
Izana-Kaku-chan...-se le erizo la piel cuando escucho aquel susurró cerca de su oído, mientras sentía sus manos pasearse por sus hombros y después deslizándose por su pecho.
Kakucho-Izana, estoy estudiando-
Dijo aunque realmente no podía concentrarse.
Respira.
Respira.
También fue más precavido cuando mantenían relaciones, usando condon todas esas veces. Cosa que a veces molestaba al omega, pero realmente se negaba a tener un susto. ¿Que vida le esperaría a ese hijo? Sabe que nada le faltaría, ya que dinero sobraba...Pero el tenia que acabar sus estudios, buscar trabajo más seguro o relacionado con ser un trabajador social.
Había elegido Trabajo Social porque quería ayudar a quienes se sentían perdidos. Siempre creyó que, con un poco de apoyo y alguien dispuesto a escuchar, una persona podía volver a levantarse. Jamás pensó que terminaría convirtiéndose en alguien que también necesitaría que le tendieran la mano.
Izana-Pero yo quiero ir a dar un paseo-Lloriqueo contra su cuello
Kakucho-Izana, es en serio...mis notas a empeorado porque no me dejas estudiar. No quiero suspender y tener que empezar otro año.
Izana-Ya te e dicho que yo me ocuparía de darte dinero, no hace falta que estudies
Kakucho-Pero yo quiero, para poder hacer lo que me gusta, así que por favor déjame estudiar
Si también había aprendido otra cosa era lo mucho que puede hacer el dinero. Sucio dinero.
Izana bufo en desacuerdo, pero salió de la habitación y yendo al sofá para dormir, dejando que el alfa esté tranquilo. Le molestaba el no ser consentido, pero su parte racional, la poca que le quedaba, le concedió ese tiempo a Kakucho.
Mañana tenía examen.
Se pasó una mano por el rostro antes de empezar a leer.
Subrayó las definiciones más importantes, escribió palabras clave en un margen y, cuando terminaba un apartado, cerraba los apuntes para intentar repetirlo de memoria.
-La intervención comunitaria...-murmuró para sí-No... así no.
Volvió a abrir el tema. Leyó otra vez el mismo párrafo. Esta vez lo resumió con sus propias palabras en la libreta y volvió a intentarlo.
Poco a poco comenzó a memorizar mejor los conceptos.
Cada cierto tiempo levantaba la vista hacia la puerta, pendiente de escuchar algún movimiento en el salón.
Nada.
Paz y tranquilidad.
Solo el sonido lejano del televisor y la respiración pausada de Izana.
Suspiró con alivio y siguió estudiando.
Las hojas fueron cambiando una detrás de otra. Cuando sintió que ya no podía retener más información, dejó el bolígrafo sobre la mesa y cerró los apuntes.
Creía que estaba preparado.
Izana-¿Cree que aprobarás?-Le pregunto durante la cena.
Kakucho-No lo sé...
Izana-Podria... Hacerle una visita a tu profesor y decirle que te apruebe.
Kakucho-¿Qué?
Izana-Ya sabes...-El alfa suspiro rodando los ojos.
Kakucho-No.
Izana-Vale.
Kakucho-Es en serio.
Izana-Asi no estarías tan agobiado.
Kakucho-Pero no sabría si estoy realmente preparado.
Izana-Seguro que sí.
Kakucho-O no.
Izana-No creo que lo que tú estudias es difícil.
Kakucho-Mas de lo que crees.
A la mañana siguiente se presentó al examen. Respondió una pregunta tras otra recordando los resúmenes que había hecho la tarde anterior y, cuando unos días después publicaron las notas, una pequeña sonrisa apareció en su rostro.
Había aprobado.
Después se dirigió hacia el penthouse donde había quedado para comer con Izana. Cuando abrió la puerta el inconfundible aroma a comida lo envolvió de inmediato.
Las voces llegaban desde el salón.
Ran-Te digo que esa empresa nos está intentando estafar.
Koko-No nos está estafando. Solo quieren renegociar el contrato.
Rindou-Pues yo sigo diciendo que les partamos las piernas y negocien desde el hospital.
Sintió un escalofrío pasarle por la columna.
Ran-Qué diplomático eres.
Kakucho dejó los zapatos junto a la entrada y caminó hasta el enorme salón.
Izana estaba tumbado en uno de los sofás con una copa de vino entre las manos mientras observaba distraídamente la conversación de los demás.
Nada más verlo entrar, sus ojos se iluminaron.
Izana-Hola, Kaku-chan-El mencionado caminó hasta él para inclinarse dándole un rápido beso en los labios-Has tardado más de lo normal.
Kakucho-Había bastante gente saliendo de la universidad. ¿Que ha preparado el chef para comer? Huele muy bien.
Izana-Pues ha preparado hoy nigiris y gunkan con cortes frescos de salmón, atún y erizo de mar....
complementado el menú con un donburi de mariscos seleccionados, unas patas de cangrejo perfectamente cocidas y una ensalada fresca con una guarnición crujiente.
Kakucho-Ah....
Koko-Nunca pensé que alguien memorizaria loq ue dice un chef.
Izana-Es porque lo he visto mientras lo hacía.
Rindou-¿Comemos ya?-Izana asintió y todos fueron hacia la mesa.
Izana-¿Y? ¿Cómo ha ido?-Dijo levantandose del sillon
Kakucho-aprobado.
Izana-Sabía que lo conseguirías.
Todos giraron la cabeza hacia él.
Ran-Montemos una fiesta.
Rindou-¿Una fiesta porque Kakucho ha aprobado un examen?
Ran-¿Y por qué no?
Kakucho-No hace falta.
Koko-Porque cualquier excusa te sirve para beber.
Ran-Correcto.
Rindou-Al menos lo admites.
Izana-No me parece mala idea.
Kakucho-No hace falta tanto...
Izana-Claro que hace falta.
Koko suspiró mientras cerraba la carpeta que estaba revisando.
Koko-Si hacemos una fiesta, intentad no romper nada. La última vez cambiasteis tres lámparas italianas.
Ran-Eso fue culpa de Rindou.
Rindou-Mentiroso. Fuiste tú el que quiso demostrar que podías bailar encima de la mesa.
Ran-Y podía.
Rindou-La mesa opina lo contrario.
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