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Evil [MikeTake]

°•1•°

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Takemichi se levantó asustado por el timbre que sonaba persistentemente. Se puso de pie rápidamente y abrió la puerta, encontrándose con Chifuyu, Baji, Kazutora y Hina. Su primo se lanzó hacia él, abrazándolo con algo de fuerza.

Chifuyu-Lo siento, lo siento… -no paraba de repetir.

Takemichi-¿Qu-qué pasa?- estaba algo aturdido. ¿Por qué estaban todos allí tan temprano?

Hina-Oh... bueno, es que…- la pelirroja sacó su móvil y le enseñó una foto del espejo de su baño.

Takemichi-Mierda...-dijo, sentándose en una de las sillas-¿Tú estás bien?

Hina-Sí, tranquilo. Takemichi, siento no haberte creído…-la chica se agachó quedando frente a él-
Tranquilo, te vamos a ayudar.

Chifuyu-Primo, he pensado en ir al pueblo.

Takemichi-¿Al pueblo?

Chifuyu-Sí, ¿te acuerdas que de pequeños decían que había una niña poseída?

Takemichi-Chifuyu, no sabemos si…

Chifuyu-Intentémoslo-El ojiazul suspiró, se levantó y fue hacia el armario, sacó su maleta y comenzó a meter su ropa.

Hina-Llamaré a Yuzuha para que vosotros cuatro vayáis en el coche juntos…-y salió mientras marcaba el número.

Kazutora-¿Está aquí?-preguntó al ver las manos de Takemichi temblar como si estuviera en un terremoto.

Takemichi-No lo sé… él puede estar y no verlo.

Baji-Tranquilo, te ayudaremos. Ya no estás solo-El ojiazul asintió mientras cerraba la maleta.

Takemichi-Ya…-dijo, poniéndose de pie.

Hina-Yuzuha dice que ya viene-Takemichi cerró la puerta con llave y bajaron para avisar a su casera que estaría fuera un tiempo. Luego fueron hacia el coche a esperar a la chica que faltaba. Takemichi metió su maleta en el coche y se encontró con que ya había tres más. Suspiró antes de cerrar el maletero.

Takemichi-Yo entraré-Chifuyu simplemente asintió, se colocó el cinturón y se acomodó la capucha, escondiendo sus manos en las mangas de su sudadera.

Manjiro-¿En serio crees que un cura de mierda se va a deshacer de mí? Sin duda me voy a divertir mucho.

Takemichi no dijo nada y se acurrucó más, ignorando al ojigris. Sintió cómo una de sus manos acariciaba sus cabellos. Eres muy suave. Sintió ganas de llorar. Tenía miedo de que algo malo pasara, ya había perdido a sus amigos.

Escuchó la puerta abrirse y sus ojos se abrieron de golpe. De reojo, vio cómo Chifuyu se sentó a su lado. Baji conducía y Kazutora iba en el asiento del copiloto.

Al llegar, Chifuyu lo despertó. Desde la ventana, Takemichi pudo ver la gran casa de madera donde su padre y su tío vivieron cuando eran más jóvenes. Al bajar del coche, el frío aire golpeó su rostro. Agarró su maleta y, al entrar, vio que estaba bastante limpia.

Chifuyu-La mandé a limpiar la semana pasada-Dijo pasando por su lado-Tenía pensado venir en mis vacaciones de Navidad, pero…

Takemichi-No sabía que un policía ganaba tanto.

Chifuyu-Pues ya ves-Chicas, venid, os enseñaré vuestra habitación.

Las chicas pasaron por su otro lado. Takemichi miró a su alrededor.

Era más grande de lo que recordaba. Miró todas las paredes que su vista alcanzaba, viendo los cuadros y cosas antiguas colgadas. De repente, la puerta se cerró de golpe, sacándolo de sus pensamientos y haciendo que todos se giraran sobresaltados.

Baji- Joder…

Takemichi vio la sonrisa de Mikey y se giró para comenzar a subir las escaleras. Su habitación era la del final del pasillo y, al entrar, pudo ver que todo estaba tal y como lo dejó, salvo porque la cama no tenía sábanas. Abrió su maleta y comenzó a guardar sus cosas.

La puerta detrás de él se abrió, haciéndolo girarse.

Takemichi-Muy gracioso…- susurró para sí mismo.

Al acabar de ordenar todo, se sintió algo sucio, así que agarró un poco de ropa y cerró el armario. Se dirigió a la puerta de la habitación, pero antes de salir, la luz de la mesita se encendió, haciéndolo girar.

Chifuyu-Takemichi.

Sintió cómo le tocaban el  hombro.

Chifuyu-¡Oh, perdón por asustarte!

Takemichi-Tranquilo, no es nada…

Chifuyu-Vamos a comprar comida y sábanas para las camas. ¿Vienes?

Takemichi-Oh, no… había pensado en darme una ducha.

Chifuyu-vale… Bueno, Kazutora, Hina y Yuzuha están abajo. Si necesitas algo, ya sabes.

Takemichi-Sí, tranquilo.

Entró al baño y cerró la puerta. Puso el tapón para que la bañera se fuera llenando y agarró su móvil, revisando Instagram. Cuando el agua estuvo lista, cerró el grifo y comenzó a desnudarse.

Takemichi-Joder…-susurró al notar los pequeños moretones y mordiscos en su cadera, piernas y clavícula.

Mordió su labio inferior para reprimir un grito cuando sintió que algo recorría su espalda.

A mí me gustan…

Escuchó la voz, y simplemente se acercó a la bañera.

Se metió en el agua caliente, sintiendo cómo lo relajaba. Bajó la persiana nuevamente, cerrándola esta vez. Si Hina o Yuzuha lo vieran desnudo, le daría demasiada vergüenza.

Después de unos minutos, la persiana se movió. Rápidamente alzó la vista y vio a Mikey, mirándolo sonriente desde arriba. Tras unos segundos observándolo, se acuclilló, apoyando sus codos en el borde de la bañera y colocando su cabeza en sus manos.

Manjiro-No está nada mal esta casa. Bueno, si estuviéramos solos sería mejor…-hizo un puchero de enojo como si fuera un niño- Pero bueno, así será más divertido.

Una sonrisa volvió a aparecer en su rostro. Con una de sus manos, tomó un poco de agua y la echó sobre el cabello de Takemichi.

Takemichi se movió hacia una de las esquinas de la bañera, haciéndose un ovillo. Mala elección. Las losetas de las paredes comenzaron a rasguñarse, causando un irritante chillido que le puso la piel de gallina. Rápidamente se tapó los oídos y cerró los ojos con fuerza, sintiendo cómo el ambiente se volvía frío.

Takemichi-Por favor, basta… -susurró.

Todo cesó de golpe.

Abrió los ojos lentamente y alzó la mirada poco a poco. No había nadie. Quitó el tapón y agarró la alcachofa de la ducha para enjuagar su pelo rápidamente. Quería salir de ahí ya, se sentía demasiado expuesto.

Se secó y se puso ropa limpia antes de salir, revisando el pasillo con precaución. Luego bajó las escaleras, escuchando ruido en el salón.

Kazutora-Hola-Dijo sonriente-¿Pasa algo?

Takemichi-No…solo…-
agarró sus mangas nervioso y escondió sus manos-¿Puedes acompañarme al granero?


Desperté hiperventilando y rápidamente me senté, cruzando las piernas. Miré a todos lados, dándome cuenta de que estaba en mi habitación. Cubrí mi rostro con las manos, intentando calmarme. Podía escuchar mi propio corazón latir en mis oídos.

Me levanté de la cama, sintiendo el frío suelo bajo mis pies. Lentamente, salí de mi habitación y bajé las escaleras. A medida que descendía, el sonido de voces provenientes de la cocina llegó a mis oídos, acompañado del aroma de la comida.

Chifuyu-¡Takemichi!-exclamó, abrazándome-¿Cómo estás? ¿Te duele algo?-Sus manos tomaron mi rostro, examinándolo con preocupación.

Takemichi-Bueno… he estado mejor. Mi primo sonrió y se alejó.

Chifuyu-Iremos a la iglesia esta tarde, a las 19:00-
Simplemente asentí.

Takemichi-¿Qué cocináis?

Chifuyu-Pollo con patatas, ensalada y alioli.

Hina-Bueno, nosotros dos cocinamos. Ellos simplemente miran y nos dan conversación.

Baji-Es que no queremos estropear la comida.

Yuzuha-Exacto-Me senté al lado de la castaña y tomé una aceituna de la ensalada.

Takemichi-¡Oh! Habéis arreglado la tele de la cocina.

Kazutora-Sí, no ha sido tan difícil. Oye, la moto sí funciona. Solo hay que limpiarla.

Takemichi-Wow… No esperaba que funcionase.

Kazutora-¡Ah! Y me he enterado de que cierta persona se escapaba de su casa…

Chifuyu sintió sus mejillas arder. Antes de que pudiera responder, unos pasos se escucharon en el pasillo y, de repente, la televisión comenzó a fallar. Todos se quedaron en silencio, mirando el aparato hasta que se detuvo.

El ojiazul mordió su labio y escondió la cara entre sus manos. Esto no solo era una tortura para él, sino para todos.

Takemichi-Lo siento…

Baji-Oye, tranquilo-estiró el brazo para revolver mi cabello, pero en ese instante, uno de los cuchillos voló hacia su brazo.

Baji-¡Ah!

Chifuyu-¡Baji!

Me levanté de golpe.

Takemichi-Llamadme cuando la comida esté.

Salí rápidamente, subiendo otra vez a mi cuarto. Al abrir la puerta, vi al ojigris tumbado en la cama, sosteniendo una bola de cristal con un muñeco dentro y copos de nieve cayendo en su interior.

Takemichi-¡No les hagas daño a ellos!

Manjiro-Qué maleducado…
-La puerta detrás de mí se cerró lentamente.

Takemichi-¡Es en serio, no les hagas daño!-Me acerqué y le quité aquel objeto de las manos. Sus ojos grises se clavaron en los míos-Por favor, ellos no tienen nada que ver.

Manjiro-¿No? Te quieren llevar con un cura… ¿y dices que no tienen nada que ver?


Espero que los capítulos se hagan entretenidos

Y una pregunta ¿quien hos gustaría que fuese el cura?

💕

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